Ilustración de enjambres de drones desplegados por 'portaaviones volantes'. (USAF)Por
09/09/2026 - 19:15
Un solo soldado y más de 200 drones que responden a sus órdenes. Esa imagen, difundida por la televisión estatal china en enero, ya insinuaba hasta dónde había llegado el país en sus intenciones de crear ejércitos de enjambres robóticos. Ahora, su principal desarrollador militar reconoce que ese logro es solo el primer paso: el objetivo final es fusionar drones aéreos con vehículos terrestres y marítimos no tripulados en una única red de combate capaz de golpear en todos los dominios a la vez.
La confirmación de estos planes llega de China Electronics Technology Group Corporation (CETC), la empresa estatal que lidera el desarrollo de esta tecnología en el país. En un mensaje publicado el domingo en sus redes sociales, el Instituto de Investigación de Tecnología Inteligente de la compañía quiso dejar clara una distinción: un enjambre de drones no es simplemente muchos drones volando juntos, sino un sistema de combate distribuido e inteligente, en el que las aeronaves se comunican, se coordinan, toman decisiones locales y generan capacidades de forma colectiva.
Los enjambres inteligentes de China
Sobre esa base, el instituto enumeró una lista de capacidades que considera dominadas. Los drones pueden lanzarse desde distintos tipos de plataforma y son capaces de cambiar de formación de forma autónoma, planificar rutas, evitar colisiones entre sí y repartirse tareas de manera dinámica
A eso se suma la posibilidad de desplegar enjambres completos en cuestión de segundos, sosteniendo todo el ciclo de una operación militar: reconocimiento en todos los dominios, supresión electromagnética, ataques de precisión y evaluación de daños tras el combate.
La resistencia y adaptabilidad son otro de sus fuertes, según el instituto. Pruebas en situaciones de combate a gran escala han demostrado que los enjambres pueden reconfigurar sus redes de forma autónoma, cerrar huecos en la formación y seguir con la misión incluso en condiciones extremas, como pérdida de unidades en combate, interrupciones en las comunicaciones o interferencia electromagnética intensa
A nivel de inteligencia, los drones combinan los datos de sus sensores para construir una imagen del entorno más completa que la que lograría cualquier unidad por separado, lo que les permite filtrar objetivos, detectar objetos camuflados y trazar un mapa detallado del campo de batalla.
Lo que todavía no saben hacer
El propio instituto reconoce, sin embargo, que este dominio tiene límites tecnológicos claros, y los resume en dos frentes. El primero es de percepción: los enjambres aún necesitan mejorar su capacidad para detectar e identificar objetos pequeños y ocultos con señales de sensor débiles, especialmente cuando hay mucho ruido de fondo o interferencia intensa. Un dron puede ver casi todo el campo de batalla, pero le sigue costando distinguir lo pequeño y bien escondido.
El segundo frente es de integración. China todavía enfrenta dificultades para coordinar distintos tipos de drones y sistemas no tripulados a través del aire, la tierra y el mar, y para encajarlos en operaciones conjuntas entre diferentes ramas del ejército. Las capacidades más avanzadas, como la innovación táctica de un enjambre operando en un campo de batalla desconocido frente a un adversario capaz, se encuentran todavía en una fase temprana de desarrollo.
La inteligencia artificial de estos sistemas puede adaptarse hasta cierto punto, admite el instituto, pero el aprendizaje autónomo en tiempo real y la innovación táctica plenamente autónoma todavía no han madurado. Esta doble limitación es la explicación de por qué China sigue hablando de enjambres en plural y no de una red de combate unificada.
La hoja de ruta hacia la guerra multidominio
De cara al futuro, el instituto trazó una secuencia clara de tres pasos. Primero, seguir perfeccionando los enjambres compuestos por un solo tipo de dron, el terreno donde China dice tener ya un dominio casi total. Después, dar el salto tecnológico que permita a distintos tipos de drones —los llamados enjambres heterogéneos— operar juntos en formaciones mixtas, un trabajo que la propia CETC reconoce que sigue en marcha. La fase final, y la más ambiciosa, sería la integración de todos esos sistemas en todos los dominios: aéreo, terrestre y marítimo, funcionando como una sola inteligencia distribuida.
Ese último escalón es el que convertiría a China de una potencia con enjambres muy sofisticados pero compartimentados por dominio, en un ejército capaz de sincronizar un ataque simultáneo desde el cielo, la tierra y el mar sin intervención humana constante. El propio instituto admite que ese salto todavía no está cerrado, pero la secuencia que plantea deja pocas dudas sobre hacia dónde apunta la estrategia militar china en la próxima década.
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2026-09-09/nuevo-enjambre-drones-robots-china-guerra-futuro_4420853/

Dron ucraniano durante el proceso de derribo, milisegundos antes de ser derribado.
Helicóptero de ataque ruso Mi-28