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viernes, 30 de agosto de 2013

Ejército bielorruso suspende uso de cazas Su-27


Las fuerzas armadas de Bielorrusia han dejado de utilizar los cazas Su-27 de fabricación rusa, dijo hoy en una conferencia de prensa ofrecida en Minsk, el ministro de Defensa de Bielorrusia, Yury Zhadobin.

"Hemos dejado de utilizar los aviones Su-27. Los venderemos o los modernizaremos o los repararemos", dijo.

De acuerdo con el ministro, a juzgar por ciertos parámentros técnicos, los cazas Su-27 tienen una vida útil corta. Estos aviones han sido utilizados durante 25 años, señaló. Con anterioridad, Bielorrusia ya había retirado del servicio los cazas Su-24. En la actualidad, la aviación bielorrusia utiliza aviones Su-25 y MIG-29. Además de los aviones de transporte militar Il-76 y An-26. Fin

Rusia desarrolla un drone a partir del caza de quinta generación T-50

Moscú, 30 de agosto, RIA Novosti.


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Rusia desarrolla un avión teledirigido de ataque a partir de las tecnologías usadas en el caza de quinta generación T-50, comunicó hoy el jefe de la corporación aeronáutica rusa OAK, Mijaíl Pogosián.

“Estamos en la etapa de estudios preliminares que en grado considerable se basan en el potencial tecnológico del programa de quinta generación”, declaró Pogosián en el Salón Aeroespacial Internacional MAKS 2013.

El nuevo drone, según él, pesará unas 20 toneladas.

Agregó que podrá ofrecer más detalles en la fase siguiente, “cuando pasemos a la implementación práctica”.




Las razones de Irán, Rusia y China, el trío en contra de una intervención en Siria


Mientras las potencias occidentales, encabezadas por Estados Unidos, siguen estudiando cuándo y cómo iniciar su campaña de castigo en Siria, los principales defensores del régimen de Bachar Al Asad también se preparan para mover ficha. Al menos en el tablero diplomático. Irán, China y Rusia son quienes con más vehemencia se oponen a una intervención en Siria. Una ‘causa’ a la que se han unido en las últimas horas voces como la del mismísimo Fidel Castro en Cuba. Éstos son sus argumentos y sus motivos.

Irán amenaza con atacar Israel

Las reacciones más agresivas están llegando desde territorio iraní, donde voces del Gobierno y el Ejército consideran que un ataque contra Siria es, en la práctica, un ataque contra ellos. A través de la prensa oficial, Teherán ha amenazado incluso con lanzarse sobre Israel si Estados Unidos se decide a dar el paso. Y es que el ala dura iraní responsabiliza directamente a Tel Aviv de los problemas de Siria y han retratado la guerra civil como fruto de una “conspiración judía”. “En caso de que el Ejército estadounidense ataque Siria, las llamas de la furia (...) apuntarán contra el régimen sionista”, clamaba ayer la agencia semioficial Fars, citando a un líder parlamentario, Mansur Haqiqatpur.

Irán es el más ardiente defensor del régimen sirio, a quien presta ayuda militar y logística desde que empezó el conflicto. Además, la milicia chií libanesa ligada a su gobierno, Hizbulá, participa activamente en la contienda. Aunque las amenazas contra Israel no son una novedad, desde Tel Aviv aseguran estar listos para “cualquier tipo de escenario”. “Si identificamos cualquier intento de dañarnos, vamos a responder y lo vamos a hacer con fuerza”, dijo ayer el primer ministro Benjamin Natanyahu. De acuerdo a sus servicios de Inteligencia, Israel podría ser agredido desde Irán, pero también desde la propia Siria. De hecho, muchas familias israelíes hacen acopio estos días de máscaras de gas para protegerse de un eventual ataque químico.

Curiosamente, la revolución de los ayatolás se ha opuesto enérgicamente al uso de armas químicas desde que lo sufrió en carnes propias a manos del ejército iraquí en los años 80. Por eso parece poco probable que Irán vaya a aceptar nunca que el régimen sirio las utilizó contra los rebeldes. Al menos no el ala más dura del régimen, que defiende a capa y espada a Al Asad. Quizá sí entre los reformistas, donde una corriente piensa que la caída de Siria podría acelerar los cambios en Teherán.


Rusia pide tiempo y diplomacia

El Gobierno ruso condena cualquier intervención en Siria que no sea aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, organismo en el que acostumbra a ejercer su derecho a veto. En un comunicado emitido ayer, Moscú describió la actitud de las potencias occidentales como un “intento de pasar por encima del Consejo de Seguridad una vez más para crear una excusa infundada y lanzar una intervención (...) que provocará gran sufrimiento y consecuencias catastróficas”. Tanto el presidente, Vladimir Putin, como su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, han repetido que no hay pruebas contundentes para acusar al ejército sirio. 

Rusia, que mantiene una base militar e intereses comerciales y estratégicos en la Siria de Asad, sigue hablando de fomentar el diálogo, de llegar a una solución pacífica y de hacer una investigación concienzuda sobre la existencia y uso de armas químicas. Para los próximos días se han planificado varios encuentros de alto nivel entre Rusia y EEUU, incluido el viaje de Barack Obama a San Petersburgo para participar en el G-20, durante el que tiene previsto reunirse con Putin. Las relaciones entre ambas potencias pasan por un momento muy delicado después de que Moscú accediese a dar asilo temporal al ‘filtrador’ Edward Snowden.

La prensa oficial china pide unión contra la “guerra”

Pekín, que se posiciona casi siempre en contra de cualquier intervención extranjera y que también cuenta con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, ha insistido en que las potencias occidentales se están “precipitando” a sacar conclusiones sobre el uso de armas químicas. A través de sus órganos de comunicación oficiales, el gobierno chino exige que se permita que los observadores de la ONU saquen conclusiones “imparciales” antes de tomar una decisión.


“Alrededor del mundo hay que unir fuerzas para oponerse a un ataque aéreo de Estados Unidos, Reino Unido y otros contra Siria. Si no se consigue parar (el ataque) habrá que apoyar abiertamente al gobierno sirio para asegurar su resistencia (...) Rusia e Irán tienen que ofrecer ayuda militar directa, mientras que china y otros países han de apoyarlos”, reclamaba ayer el “Diario del Pueblo”, diario oficial del Partido Comunista Chino.

Y en Cuba, Fidel Castro escribe en ‘Granma’

Países con menos poder de influencia y aún menor capacidad de acción se han sumado a la causa. Casi en el terreno de lo anecdótico queda la carta publicada ayer en el diario Granma por el Comandante Fidel Castro, quien dice estar “conmovido” porque “pronto ocurrirán acontecimientos graves”, ya que “se preparan los medios navales y aéreos del imperio y sus aliados para iniciar un genocidio contra los pueblos árabes". “No se trata simplemente”, continúa Castro, “de que los cohetes cruceros apunten hacia objetivos militares de Siria, sino que ese valiente país árabe, situado en el corazón de más de mil millones de musulmanes, cuyo espíritu de lucha es proverbial, ha declarado que resistirá hasta el último aliento cualquier ataque a su país".


Rusia enviará más barcos de guerra al Mediterráneo ante la escalada de la tensión


Una patrullera turca escoltó esta mañana a destructor Smetlivy en el Bósforo, durante su viaje hasta el puerto de Tartus. Reuters
Gonzalo Aragonés

Moscú | Corresponsal



Rusia está preparándose para la escalada bélica en Oriente Medio. Próximamente enviará al Mediterráneo dos barcos de guerra para fortalecer su presencia en la zona. En concreto, Moscú desplegará un barco anti-submarinos y un crucero de misiles, según ha explicado este jueves una fuente del Estado Mayor del Ejército ruso a la agencia rusa Interfax.

Aunque la flota rusa asegura que se trata de una rotación habitual de sus naves, la tensión en torno a Siria podría haber puesto en alerta a los rusos. “La conocida situación actualmente existente en el Mediterráneo oriental nos ha obligado a realizar algunos ajustes en la composición de nuestras fuerzas. En los próximos días deben ampliarse con un gran buque anti-submarinos procedente de la Flota del Norte. Posteriormente, se unirá el crucero antimisiles ‘Moscú’ de la Flota del mar Negro, que ahora se encuentra de maniobras en el Atlántico Norte y que pronto pondrá rumbo hacia el estrecho de Gibraltar”, dijo la fuente del alto mando.

A pesar de su oposición a cualquier intervención armada en la guerra civil en Siria, que dura ya dos años y medio, Moscú ha negado que vaya a entrar en conflicto directo con otras potencias. “No vamos a entrar en guerra contra nadie. Seguimos esperando que, después de todo, nuestros socios europeos no lleven a cabo una política reactiva, sino estratégica”, dijo el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov el lunes día 27 durante una rueda de prensa convocada de urgencia.

En otoño, otro crucero antimisiles, el ‘Varyag’ de la Flota del Pacífico, tiene que unirse a la dotación del Mediterráneo en sustitución del buque anti-submarinos ‘Subalmirante Panteléyev’.

Rusia mantiene que cualquier intervención en Siria supondrá la desestabilización de la región. Lavrov aseguró que un ataque sin el acuerdo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas representará una “flagrante violación” de las leyes internacionales. Y ha exigido que los países occidentales que acusan al régimen de Bashar el Asad de haber utilizado armas químicas el pasado 21 de agosto contra la población civil indefensa presenten pruebas en vez de declaraciones.



Seis muertos en Yemen por ataque de aviones no tripulados




Al menos seis milicianos, entre ellos dos altos responsables de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP), han muerto este viernes en un ataque de aviones no tripulados de Estados Unidos en Yemen, según informaron fuentes de los servicios de seguridad locales a la cadena CNN.

Entre los fallecidos se encontraría el máximo responsable de AQAP en la provincia meridional de Al Baitha (una de las más violentas del país), Qaed al Thabab, a quien estas fuentes describen como un “objetivo de alto nivel”.

Al Thabab y el resto de fallecidos fueron alcanzados por el impacto de ocho misiles disparados desde dos aviones no tripulados y, de momento, no hay confirmación oficial del incidente.

(Con información de Europa Press)


Barack Obama se arriesga a quedarse solo en Siria



Carlos Chirinos

BBC Mundo @bbc_chirinos


Viernes, 30 de agosto de 2013


En Estados Unidos el Partido Republicano tiene dudas con eso de embarcarse en una acción militar en Siria. Y eso que algunos lo consideran "el partido de la guerra", porque en sus filas suele haber más "halcones" dispuestos a mover el músculo militar estadounidense para consolidar su poder.

Tras la derrota parlamentaria sufrida por el principal aliado internacional del presidente Barack Obama, el primer ministro británico David Cameron, el papel que pueda jugar el Congreso estadounidense en la crisis siria cobra mayor relevancia.

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Ya antes del revés en Londres, un centenar de republicanos de la Cámara de Representantes, encabezados por su presidente, John Boehner, junto a unos veinte demócratas, dirigieron una carta a Obama exigiéndole que consulte al legislativo antes de ordenar lo que parece ser la inminente represalia contra el gobierno sirio por el supuesto uso de armas químicas.

Si bien es cierto que en EE.UU. no es fácil encontrar simpatizantes del presidente Bashar al Asad, no por eso los congresistas parecen estar dispuestos a permitir que el país se meta en una nueva aventura militar, por limitada que Obama prometa que vaya a ser, sin un debate sobre las razones y, sobre todo, los planes.

Además, el recuerdo de las ahora impopulares guerras en Afganistán e Irak -está última promovida por los republicanos- les da una oportunidad de congraciarse circunstancialmente con la opinión pública, siguiendo el pulso político que han mantenido con la Casa Blanca de Obama.

Aunque es poco probable que en Washington pase lo que pasó en Londres, el que ese pulso trascienda lo doméstico y se meta en terrenos de tradicionales consensos, como lo internacional, es algo notable.
Participar o consultar

Bohener quiere que Obama busque aprobación del Congreso para actuar en Siria.

La Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, está en permanente enfrentamiento con la Casa Blanca por temas como salud pública, inmigración o control de armas.

Hasta ahora los puntos de la política internacional y el manejo de las fuerzas armadas habían quedado más allá de esas fricciones, aunque el caso sirio parece indicar que en ese terreno también habrá diferencias.

Lo que exigen Boehner y los suyos es conocer los argumentos en los que se basa el presidente para justificar acciones de fuerza en Siria, la manera como la seguridad nacional se ve comprometida y sobre todo, cuál es la estrategia de salida.

Funcionarios del más alto rango del Departamento de Estado, de Defensa y de Seguridad Doméstica han estado informando a los integrantes de los comités de defensa e inteligencia sobre esos argumentos.

Hasta ahora se trata de una participación, no una consulta vinculante que es lo que quisieran muchos: un voto que autorice al presidente el uso de la fuerza militar en cumplimiento de lo establecido en la Constitución.

En realidad, la cautela congresional opositora podría tener más que ver con esos cálculos de política doméstica que con preocupaciones por la legalidad internacional o incluso las inclinaciones de la opinión pública nacional.
Acción limitada

Parece lógico que los congresistas, en tanto representantes de la ciudadanía, exijan que el país sepa en qué se está metiendo Washington.

Una encuesta de la firma Ipsos, publicada por la agencia Reuters, señalan que sólo el 25% de los estadounidenses aprobaría una intervención militar en Siria, en caso de que se demostrara que se usaron armas químicas.

Para disipar temores de muchos ciudadanos de que las fuerzas estadounidenses estén por involucrarse en otro conflicto de largo aliento, el presidente Obama explicó en una entrevista con la televisora pública PBS que lo que quiere es enviar "una llamada de atención" al gobierno sirio para que no vuelva a usar armas químicas.

Poderes Militares


La Constitución y la llamada Resolución de Poderes Militares –que a pesar de su nombre tienen rango de ley de EE.UU.- establece que el Congreso debe autorizar el uso de la fuerza militar.

Solo en casos de ataques contra el país o sus fuerzas militares, el poder ejecutivo tiene hasta 60 días para optar por una respuesta armada antes de buscar la aprobación del legislativo.

Algunos expertos dicen que en el pasado se ha interpretado erradamente esa provisión –Sección 2C-, para realizar operaciones como las que hizo EE.UU. con la OTAN en Kosovo en 1998 o más recientemente en Libia, en 2011.

Además, varios presidentes han cuestionado la constitucionalidad de algunos aspectos de la Resolución, aunque no han presentado un caso en su contra ante la Corte Suprema, única instancia que podría anularla. Así que sus objeciones son solo una opinión.



Contrario a las intervenciones en Afganistán o Irak, no se trata de sacar del poder a Bashar al Asad, sino de dejar claro que esa "raya roja" que Obama decretó al comienzo del conflicto interno sirio no debe cruzarse.

Las declaraciones del presidente estadounidense dejaron a muchos preguntándose qué es lo que se busca con un ataque contra Siria, porque si el gobierno seguirá siendo el mismo y el objetivo no es ayudar a la oposición armada (como se hizo en Libia) una serie de bombardeos aéreos no necesariamente alterará el balance del conflicto.
Ironías políticas

Al insistir en que está seguro de que la semana pasada hubo un ataque químico en Damasco y que el responsable es el gobierno, la Casa Blanca se puso así misma en la disyuntiva de tener que respaldar con hechos sus palabras de amenaza.

Después de varios días de ánimos inflados y de reclutar aliados –Reino Unido, hasta este jueves el más entusiasta de todos- Obama quedaría mal parado dentro y fuera del país si decidiera no hacer nada para "castigar" a Al Asad.

Los republicanos han fustigado al presidente por no haberse involucrado más en la crisis siria desde que empezó hace 29 meses, aunque reconocen que entre los contrarios al Al Asad hay grupos que no simpatizan con la política estadounidense en el Medio Oriente, a quienes ellos no quisieran ayudar a controlar el poder.

Resulta irónico que el llamado Viejo Gran Partido esté beneficiándose ahora del escepticismo que ayudaron a crear cuando en 2003 el gobierno de George W. Bush decidió invadir Irak con "pruebas" que al final no resultaron tales.

La sospecha que desde ese entonces quedó en buena parte de la ciudadanía sobre la infalibilidad y manipulación de los datos de inteligencia permiten hoy que algunos presionen a la Casa Blanca para presentarla como mal informada o en el mejor de los casos indecisa.