sábado, 25 de agosto de 2018

Idleb, la última batalla de Siria






Adrià Rocha CutillerEstambul - Sábado, 25/08/2018 | Actualizado a las 18:33 CEST




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Imagen de la agencia SANA del presunto ataque israelí este martes cerca de Damasco, Siria. /AP

El avance del régimen de Damasco, este último año, ha sido frenético e imparable. Su triple alianza ha funcionado: Bashar el Asad ponía soldados, tanques y helicópteros de guerra; Irán, sus milicianos aliados y la experiencia de guerra de la milicia libanesa Hizbulá; Rusia, sus cazas de combate, bombas y aparato negociador.

Así, uno a uno, los territorios que los grupos opositores sirios controlaban hasta hace poco han ido cayendo: las bombas, primero, aplanaban el territorio como una apisonadora. Los soldados, después, entraban con sus kalashnikovs y lo conquistaban; Moscú, para acabar, negociaba una evacuación de los opositores que siguiesen vivos. Los mandaban, con autobuses y sin armas pesadas, a las demás zonas rebeldes restantes. Así, en un año, con la misma táctica, han caído Guta Oriental, el sur de Hama y, la última, hace un mes, Daraa.

El último peldaño

Ahora, para conquistar a manos de los rebeldes, a Asad solo le queda Idleb. La guerra de Siria está delante de su última batalla. Pero esta región, situada en la frontera con Turquía, tiene poco que ver con las otras regiones del país. En su interior hay 2,5 millones de personas, muchas de ellas ya de por sí refugiadas que han acabado allí huyendo de los avances de Asad y su alianza con Irán y Rusia.







En Idleb hay tantas milicias, casi, como días tiene un año; entre ellas los combates, luchas de poder, secuestros y asesinatos han sido constantes. Quien paga el mayor precio de todo ello, por supuesto, son los civiles, atrapados entre una guerra de facciones rivales con un telón de fondo de bombas de un régimen que, en Idleb, llevan años cayendo a diario.

La mayor de estas milicias rebeldes, la que controla más territorio en la región, es Hayat Tahrir al Sham.


Al Qaeda en Siria

Los líderes de Hayat Tahrir al Sham (Vida Libre en Siria) optaron por este nombre hace poco más de un año para hacerse un lavado de cara que no ha convencido a nadie. Hasta hace poco este grupo era conocido como Jabhat al Nursa: la filial de Al Qaeda en Siria. Hayat Tahrir al Sham, en la actualidad, controla el 60% del territorio de Idleb.

El 40% restante está repartido entre varias milicias —algunas autóctonas de la región y otras llevadas allí de otros antiguos lugares opositores de Siria— unidas bajo el paraguas del Ejército Libre Sirio (ELS), cuyo benefactor, protector y quien paga los salarios es Turquía. Turquía, de hecho, ha usado este grupo como carne de cañón para sus propias aventuras en Siria.

Es aquí, con Turquía, donde las cosas se complican: Erdogan, que tiene soldados regulares y puestos de observación en Idleb, no quiere una escalada en la región. «Cualquier decisión de Asad de entrar en Idleb necesitará obligatoriamente la luz verde de Ankara —explica Julien Barnes-Dacey, analista del think tank europeo ECFR—. Rusia está haciendo de mediadora entre Asad y Erdogan, pero Turquía, de momento, ha sido clara: no se retirará de allí. Por esto el inicio de la operación está tardando tanto».

Desde hace un mes, Asad ha estado mandando soldados, municiones, helicópteros y tanques a la frontera con Idleb. Desde el interior, las milicias rebeldes se han unido y planificado la defensa. Las trincheras ya han sido excavadas.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, estuvo la semana pasada en Ankara; varios altos mandos del ejército turco, en Moscú. Pero las negociaciones no fructifican y el acuerdo, de momento, no llega: Turquía tiene miedo que la violencia en Idleb suponga una nueva crisis de refugiados hacia su frontera. En el país Anatolio, en la actualidad, ya hay 3,5 millones de refugiados sirios.


Occidente, en fuera de juego

«Europa y los EEUU se han quedado con muy poco poder de influencia en Siria. Políticamente, no pueden hacer nada para cambiar el sistema político del país y solo pueden influir, de alguna manera, en lo que haga Rusia allí, ya que lo que Putin busca es legitimarse internacionalmente y quien da esa legitimidad es Occidente», explica Barnes-Dacey.

La lucha de Estados Unidos, en la actualidad, ya no es quitar Asad de Damasco. Ahora, su intención es que las milicias pro-iranís se marchen. «Nuestros intereses —ha dicho esta semana el asesor en Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, en Israel— son acabar con el EI y la presencia de las milicias iranís. Veremos lo que otros pueden ofrecer a la hora de resolver el conflicto de Siria, pero nuestro único requisito es que las fuerzas iranís vuelvan para Irán».

Hasta ahora, con Barack Obama, la línea roja que marcaba siempre Washington era la continuidad de Bashar el Asad. Con él en el poder, EEUU no colaboraría nunca con Damasco. Con Trump, sin embargo, las cosas han cambiado.


https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180825/idleb-la-ultima-batalla-de-siria-6999566

viernes, 24 de agosto de 2018

Ejército sirio muestra un arma “antidron” en la ofensiva de Idlib

Ejército sirio muestra un arma “antidron” en la ofensiva de Idlib: El Ejército de Siria muestra un arma peculiar que planea usar en su próxima ofensiva antiterrorista en la provincia noroccidental de Idlib.

A la Armada le da ‘mal fario’ el submarino S-80

Entre los miembros de la Armada cunde un cierto desasosiego por el futuro del famoso submarino S-80. Y es que el proyecto, dicen, acumula una serie de errores que está lastrando el ánimo de algunas dotaciones. Tras las numerosas noticias publicadas en la prensa sobre los sobrecostes que acumula, los retrasos en los plazos marcados y, sobre todo, los graves problemas del diseño inicial, entre los marineros corre la voz de que no les gustaría acabar destinados en el primer submarino porque está “gafado”


. Ciertamente la historia del proyecto de Navantia está llena de infortunios y grandes errores de cálculo. De los problemas iniciales en el diseño se llegó a un submarino que pesaba más de lo estipulado y se sumergía sin posibilidad de ascender de nuevo. Para solventar el problema, hubo que alargar el casco 10 metros con un presupuesto de 8 millones de euros por metro. Con esos, y otros fallos significativos, el presupuesto del proyecto, que era de 2.135 millones de euros, se sitúa en estos momentos en casi el doble. Eso ha provocado que el coste por unidad sea de cerca de 1.000 millones de euros, lo que lo hace demasiado caro para competir en el mercado internacional. 


 Otro de los grandes problemas del submarino radica en sus motores. El pionero sistema de propulsión AIP, una combinación de los sistemas diésel y eléctricos de gran autonomía y consumo menor, no llegará en plazo para las dos primeras unidades del S-80. El último escándalo, esta vez con repercusiones a nivel internacional, ha sido la ampliación de los muelles y las fosas de atraque de la base de Cartagena, en Murcia, debido a que el submarino no entraba por el aumento de su eslora. Las obras para arreglar el problema costarán 16 millones de euros. Por todo lo anterior, los marinos del arma submarina, llevados por la ‘tradicional superstición’ de los hombres de mar, aseguran ahora que “lo que mal empieza mal acaba”, y que debido a los numerosos fallos del primer modelo, el S-81, su historia no llegará “a buen puerto”. El primer modelo está previsto que sea entregado en 2022.


Confidencial digital

Un avión militar de EEUU cruza una base aérea militar de China

Un avión militar de EEUU cruza una base aérea militar de China: Un bombardero de EE.UU. sobrevoló el jueves la zona de identificación de defensa aérea de China (ADIZ, por sus siglas en inglés) en el mar de la China Oriental.

Yemen golpea un ‘objetivo militar’ saudí en el mar Rojo

Yemen golpea un ‘objetivo militar’ saudí en el mar Rojo: El Ejército y el movimiento Ansarolá de Yemen anuncian que sus fuerzas golpearon un “objetivo militar” de Arabia Saudí en una operación especial en el mar Rojo.

jueves, 23 de agosto de 2018

‘Helicópteros desconocidos entregan armas a EIIL en Afganistán’

‘Helicópteros desconocidos entregan armas a EIIL en Afganistán’: Rusia vuelve a advertir de suministros de armas al grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en Afganistán por medio de helicópteros no identificados.

Sosna entrará en servicio en el Ejército ruso

El novedoso sistema de misiles antiaéreos ruso Sosna se ha estrenado en el foro Army 2018 que estos días se celebra en la región de Moscú. Según Rossiyskaya Gazeta, en un futuro cercano Sosna entrará en servicio en el Ejército ruso. El complejo demostrado en Army 2018 se instaló sobre la base del chasis del transportador blindado MT-LB. Sosna (pino, en ruso) es un sistema de misiles antiaéreos de corto alcance para proteger a las unidades militares de ataques aéreos en todo tipo de combates, incluso durante la marcha. Se desarrolló en la oficina de diseño Nudelman como resultado de la profunda modernización del sistema de misiles antiaéreos Strela-10M3. 

El sistema Sosna está armado con 12 misiles guiados antiaéreos 9M340 Sosna-R con un sistema de guía de rayo láser. Puede realizar trabajos de combate en cualquier momento del día y en las condiciones climáticas más difíciles, se distingue por su manera de prepararse a escondidas para disparar y la alta capacidad de supervivencia. Además, el Sosna es prácticamente insensible a la supresión óptica y de radar. También puede disparar en movimiento. Tema relacionado: La compañía rusa Duks presentará su nuevo misil aire-aire en el marco de Army 2018



Spunik

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En Siria, Reino Unido se retira lentamente de Idlib

Red Voltaire | 22 de agosto de 2018 

 El 13 de agosto de 2018, Jeremy Hunt, secretario de Estado británico para las Relaciones Exteriores, aseguraba ante la Cámara de los Comunes que deploraba el voto de 2013, mediante el cual el Parlamento británico se opuso a una intervención militar contra el «régimen de Assad» (sic). Sin embargo, The Times afirma en su edición del 21 de agosto que Londres va a reducir sus programas de apoyo a las zonas «rebeldes» en Siria. Hasta este momento, el Reino Unido sigue financiando supuestos colectivos locales en la región siria de Idlib, aún ocupada por grupos yihadistas expulsados del resto de Siria. Prácticamente cada localidad de Idlib está en manos de grupos armados diferentes, que a menudo luchan entre sí. Turquía, Reino Unido y Francia garantizan el abastecimiento de los elementos armados presentes en Idlib. Pero lo más importante es que el ejército turco y las SAS (fuerzas especiales británicas) ocupan de facto esa región de Siria. Por su parte, el Ejército Árabe Sirio prepara actualmente, con apoyo de fuerzas rusas, la ofensiva contra los yihadistas aún presentes en la regió