sábado, 19 de abril de 2014

Países aliados de EE.UU. podrían estar preparándose para una guerra

© REUTERS Andrew Burton
El Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo anualmente publica estudios sobre el gasto militar en diferentes países. Según el informe de este año, EE.UU. y sus aliados siguen realizando el mayor gasto militar del mundo.
De acuerdo con el informe sobre el desarme presentado esta semana por la Comisión de la ONU, la situación no ha cambiado considerablemente en las últimas décadas. A pesar de los anunciados recortes de Defensa, Washington todavía ocupa el primer lugar en la lista de los países que más dinero gastan en ese campo. EE.UU., la OTAN y los aliados estadounidenses fuera de la Alianza representan más del 64% de todo el gasto militar mundial, indica el analista político Caleb Maupin, activista del Centro Internacional de Acción y el Partido Mundial de Obreros. 

Recuperando influencia en Oriente Medio 
El informe señaló que los regímenes aliados de EE.UU. en Oriente Medio están aumentando rápidamente su gasto militar, adquiriendo cada vez más armas modernas de alta tecnología. Maupin indica que se trata de Estados que no pueden llamarse 'democráticos': Arabia Saudita, Catar, Omán y Baréin son monarquías absolutas donde ni siquiera hay elecciones ni libertad de expresión. "En esos países las personas son azotadas, lapidadas y decapitadas de forma rutinaria", dice el experto.

Los medios estadounidenses constantemente demonizan a Irán y Siria, mientras que los delitos de los aliados de EE.UU. en Oriente Medio, que "no hacen ni la más mínima pretensión de ser democráticos", se ignoran. 


A medida que los Estados autocráticos del Golfo aumentan su poder militar se hace más patente el intento desesperado de EE.UU. por recuperar la influencia perdida EE.UU. apuntala a estos Estados autocráticos con miles de millones de dólares de ayuda financiera, al tiempo que las corporaciones petroleras de Wall Street obtienen billones de dólares en ganancias mediante el control de sus recursos naturales. Maupin subraya que, cuando la población de estos Estados se levanta para exigir derechos democráticos y económicos, los regímenes utilizan sus reservas de armas de producción estadounidense contra los manifestantes, y como resultado mantienen su poder "con la ayuda del terror y la violencia". Su cooperación con la Casa Blanca "muestra la total hipocresía de cualquier retórica sobre los derechos humanos" de las autoridades de Washington, opina el analista.

Pero lo más preocupante, considera Maupin, es que estos "títeres" de EE.UU. en Oriente Medio entran gradualmente en el 'negocio' mundial de la guerra. Arabia Saudita tiene ahora el cuarto mayor gasto militar del mundo. Riad está acumulando misiles modernos, tanques y otro armamento de alta tecnología de "destrucción y muerte". Omán, Catar y los Emiratos Árabes Unidos también están incrementando sus gastos militares. El activista agrega que estos países financian actualmente el entrenamiento y armamento de los grupos insurgentes en Siria, sumida en una guerra civil que diariamente se cobra las vidas de ciudadanos sirios. 

© REUTERS Andrew Burton
El analista Maupin cree que el aumento de los gastos militares en Oriente Medio apunta hacia posibles preparativos para un conflicto más amplio en la región. La agitación en Túnez y Egipto en 2011 que condujo al derrocamiento del títere de EE.UU. Hosni Mubarak, así como el fracaso de la política de Washigton en Siria, "apuntan una debilidad real de la influencia de EE.UU." en Oriente Medio. "A medida que los Estados autocráticos del Golfo aumentan su poder militar se hace más patente el intento desesperado de EE.UU. por recuperar la influencia perdida", dice el experto. 


Rodeando Asia-Pacífico 
Maupin destaca que el aumento de la actividad militar de EE.UU. en la región de Asia-Pacífico se produce en el mismo momento en el que sus países aliados en la región también incrementan rápidamente su gasto militar. 

La creciente influencia económica de China en todo el mundo, especialmente en América Latina y África, es una amenaza para el poder económico de Wall Street Filipinas, por ejemplo, que ya alberga varias bases militares de EE.UU. en su territorio, ha aumentado su gasto militar en un 17%. Gran parte de la actividad militar en Filipinas tiene como objetivo destruir al Nuevo Ejército Popular, un grupo comunista muy popular entre la población que ha estado librando una "guerra popular" en contra del Estado autocrático apoyado por EE.UU, afirma Maupin.

Corea del Sur, a su vez, es el octavo importador de armas del mundo. Seúl está acumulando misiles, aviones militares y otras armas avanzadas. En el territorio del país también se encuentran bases militares estadounidenses. Por su parte, Australia ha aumentado sus importaciones de armas en un 83%.

China y Corea del Norte, dos Estados asiáticos que han desafiado abiertamente a Washington, ahora están rodeados por las fuerzas militares de EE.UU. y sus aliados. "No obstante, la creciente influencia económica de China en todo el mundo, especialmente en América Latina y África, es una amenaza para el poder económico de Wall Street", dice el analista político. En cuanto al campo militar, en respuesta a la creciente presencia militar hostil en sus fronteras, Pekín también ha aumentado sus gastos en Defensa. 


La amenaza de una nueva guerra mundial
En un momento en que la economía mundial sigue sufriendo la crisis, la tendencia de incrementar el gasto militar es motivo de preocupación para muchos, indica Maupin. Hoy en día, los conflictos parecen estar desarrollándose a un ritmo muy rápido en todo el mundo, y "aunque estos conflictos tienen lugar en diferentes regiones, todos ellos son episodios de la misma confrontación global", cree el activista. En Venezuela, el Gobierno democrático, respaldado por Rusia y China, está luchando contra las fuerzas de oposición apoyadas por EE.UU. En Siria, el Gobierno también está siendo atacado por extremistas violentos amparados por la Casa Blanca y sus títeres del Golfo. 


Aunque estos conflictos tienen lugar en diferentes regiones, todos ellos son episodios de la misma confrontación global En Ucrania, los ultranacionalistas respaldados por Washington tomaron el Gobierno y ahora en la región de Donetsk y otras partes del país los manifestantes están luchando contra Kiev esperando el apoyo de Rusia. 

Como los aliados de EE.UU. de todo el mundo están acumulando armamento, parece que esta tendencia no va a desaparecer en un futuro próximo, opina el analista político, que agrega que "pueden estar preparándose para una guerra a escala mucho mayor para mantener el control del mundo, ya que su sistema económico se estanca, mientras que los países que buscan un desarrollo independiente siguen prosperando". 



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