lunes, 19 de octubre de 2026

Tras adquirir cazas F-16 y helicópteros Black Hawk, el Gobierno compra armas bajo secreto



A través del decreto 1205/2026, el Ejecutivo blindó los datos de una compra de equipamiento en pleno proceso de rearme y tensión en el Atlántico Sur





La apuesta por el rearme que viene llevando adelante el oficialismo que lidera Javier Milei, y que recientemente incorporó otra media docena de cazas F-16 y cerró la compra de helicópteros Black Hawk, acaba de subir otro escalón. Ocurre que el Gobierno nacional dispuso mantener bajo secreto militar una nueva adquisición de equipamiento para las Fuerzas Armadas. La decisión quedó formalizada en el decreto 1205/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Milei y Carlos Presti, actual ministro de Defensa. El recurso en cuestión impide conocer públicamente las características del material que se comprará, el monto de la operación, el proveedor y la fuerza que recibirá los equipos. Sin embargo, se línea con la incorporación de tecnología bélica que viene acumulando la Argentina en meses recientes. Un ejemplo en ese sentido está en el arribo al país de vehículos blindados VCBR 8x8 Stryker para el Ejército.

La medida se conoce en un escenario de creciente tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas y mientras la administración libertaria impulsa un programa de reequipamiento militar que contempla la incorporación de, precisamente, aeronaves de combate, vehículos blindados y sistemas destinados a reforzar las capacidades operativas de las tres fuerzas.


En las últimas semanas, el Gobierno avanzó con medidas vinculadas a la actividad petrolera en el Atlántico Sur. Milei anunció sanciones contra empresas que operan en el archipiélago sin autorización argentina, promovió denuncias penales y dispuso avanzar con un procedimiento de arbitraje internacional relacionado con el proyecto de explotación de hidrocarburos Sea Lion. También ordenó la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.

Del lado británico, las autoridades respondieron con una protesta diplomática y reafirmaron su posición sobre las islas. La nueva adquisición militar suma un capítulo al proceso de modernización de la defensa nacional, aunque el decreto no establece una vinculación directa entre la compra y la disputa por Malvinas.

El marco legal del secreto oficial

La norma se apoya en la Ley de Defensa Nacional 23.554, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas 24.948 y el Decreto 9390/63, que contempla la clasificación como secreto militar de las adquisiciones, fabricaciones o construcciones consideradas fundamentales para la preparación y el empleo de las Fuerzas Armadas.

La aplicación de ese régimen permite exceptuar los procedimientos alcanzados de las obligaciones habituales de publicidad y difusión de las contrataciones estatales. De esta manera, los detalles de la operación quedan fuera del acceso público.


El expediente administrativo identificado como EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD tramita por una vía independiente de las adquisiciones anteriores de aviones de combate F-16. El decreto tampoco identifica a la Fuerza Aérea como destinataria del nuevo material. La Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa quedó a cargo de instrumentar los actos necesarios para concretar la operación.

No es la primera vez que el Ejecutivo recurre a esta herramienta. Desde diciembre de 2023, la administración de Milei dictó varias normas para mantener bajo reserva contratos vinculados con el reequipamiento militar.

Entre ellas figuran los decretos 370/24, 807/24 y 1073/24, relacionados con la compra de los F-16 a Dinamarca, la infraestructura necesaria para recibirlos y los contratos complementarios gestionados mediante el programa estadounidense de Ventas Militares al Extranjero (FMS).

A ese conjunto se sumó el decreto 735/26, que clasificó como secreto militar una operación de exportación temporal de material de los F-16 para tareas de mantenimiento y actualización.
Una millonaria inversión en presupuesto militar


La nueva compra se inscribe en un proceso de renovación del equipamiento militar que cobró impulso durante la gestión de Milei. Un relevamiento basado en los registros del Sistema de Contrataciones Electrónicas y de acuerdos bilaterales calculó que entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 el Estado destinó u$s445.026.954 a armamento, equipos militares y de seguridad.

De acuerdo con ese análisis, u$s381,4 millones correspondieron a las Fuerzas Armadas y u$s63,7 millones al área de Seguridad. El desembolso acumulado superó los u$s428,7 millones registrados durante el gobierno de Alberto Fernández y los u$s72 millones atribuidos a la gestión de Mauricio Macri en el mismo rubro, según la metodología utilizada por el relevamiento.

El mayor volumen de adquisiciones se concentró en 2024, con 357,8 millones de dólares. En 2025, el monto descendió a 59,4 millones, mientras que durante los primeros siete meses de 2026 alcanzó los 27,8 millones de dólares.

La operación más importante fue la compra de 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca, acordada en abril de 2024 por 301,2 millones. El contrato contempla 16 aeronaves monoplaza y ocho biplaza, con pagos distribuidos en cinco cuotas anuales.


En el Área Material Río Cuarto, Córdoba, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) recibió un segundo lote de seis cazas F-16 procedente de Dinamarca, alcanzando 12 aeronaves en suelo nacional sobre las 24 adquiridas mediante el programa Peace Cóndor.

La entrega se adelantó tres meses sobre el cronograma original y las autoridades prevén recibir una tercera tanda a comienzos de 2027.
Cazas, helicópteros, blindados y submarinos

A la par del sistema de armas F-16, el Ejército Argentino (EA) confirmó que antes de que concluya 2026 recibirá una primera partida de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk procedentes de los stocks de reserva de los Estados Unidos.

La operación, autorizada por el Departamento de Estado bajo el programa FMS, contempla un techo presupuestario de u$s140 millones por una flota inicial proyectada en 20 unidades.

"No es solo equipamiento: es llegar a tiempo y salvar vidas", declaró, recientemente y sobre la compra, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas. Por su parte, Presti ratificó que las aeronaves aportarán capacidad para la seguridad fronteriza, el combate contra el crimen transnacional y la asistencia humanitaria, sin alterar el balance regional.

A esto se suma el acuerdo con Washington para incorporar 235 vehículos blindados VCBR 8x8 Stryker para el Ejército, con una partida inicial de 50 unidades que llegará antes de fin de año tras ingresar ocho blindados entre diciembre de 2025 y febrero de 2026.

En paralelo, el Gobierno busca revivir la capacidad submarina de la Armada Argentina, inactiva desde la pérdida del ARA San Juan en 2017. La operación contempla adquirir tres submarinos de ataque por hasta u$s2.300 millones con financiamiento internacional.

La confirmación oficial corrió por cuenta del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), almirante Marcelo Della Nogare. El alto mando reveló que astilleros de Alemania (ThyssenKrupp Marine Systems) y Francia (Naval Group) ofrecerán financiar el 100% de la transacción.

Della Nogare calificó a ambas propuestas como "excelentes" para luego agregar: "Estamos ante una decisión de carácter geopolítico y de largo plazo".

En el proyecto de Presupuesto Nacional 2027, el Ejecutivo incorporó un pedido de crédito público por u$s2.300 millones para los submarinos y u$s1.200 millones para dos fragatas multimisión, sumando un financiamiento potencial de 3.500 millones de dólares para el sector naval.

https://www.iprofesional.com/negocios/466904-tras-adquirir-cazas-f-16-el-gobierno-compra-armas-bajo-secreto.amp

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