martes, 27 de octubre de 2026

La Armada estimó un costo de 66.100 millones de dólares para un caza F-22 Raptor basado en portaaviones: desarrolló el Super Hornet por 3.300 millones de dólares

















El proyecto estadounidense buscaba reemplazar al F-14 Tomcat, pero las exigencias técnicas y el presupuesto terminaron por frenarlo.
La alternativa elegida entró en servicio en 1999 y permitió cubrir las necesidades de la aviación embarcada sin desarrollar un avión completamente nuevo.

El F-22 Raptor fue concebido para la Fuerza Aérea estadounidense. Foto: Harry J. Kazianis / 19FortyFiive
REDACCIÓN CLARÍN

La Armada de Estados Unidos llegó a estudiar una versión naval del F-22 Raptor, uno de los cazas más avanzados de su Fuerza Aérea. El proyecto, conocido como Naval Advanced Tactical Fighter (NATF), buscaba reemplazar al F-14 Tomcat y operar desde portaaviones.

En marzo de 1990, la estimación de adquisición alcanzó los 66.100 millones de dólares para una flota prevista de 618 aeronaves. La cifra incluía 8.500 millones para desarrollo y 57.600 millones para la compra de los aviones.
La propuesta nunca llegó a convertirse en un avión operativo. La adaptación a las condiciones de los portaaviones exigía cambios estructurales importantes, mientras el final de la Guerra Fría reducía la justificación para financiar un programa de semejante magnitud.



La propuesta nunca llegó a convertirse en un avión operativo. Foto: U.S. Air Force / Sgt. Mary Bowers


El resultado fue una alternativa menos costosa: el F/A-18E/F Super Hornet, cuyo desarrollo se estimó en 3.300 millones de dólares. La aeronave terminó ocupando el lugar que se había previsto para el sucesor del Tomcat.

Un F-22 preparado para aterrizar en el mar

Adaptar el Raptor para operar desde un portaaviones suponía mucho más que modificar su tren de aterrizaje. Los aviones embarcados deben soportar aterrizajes bruscos mediante cables de frenado. Según el artículo del medio estadounidense19fortyfive.com, la desaceleración durante un aterrizaje detenido puede ser 24 veces mayor que la de una aeronave que aterriza en una pista convencional.

Además, el impacto vertical supera en más de tres veces al de un aterrizaje terrestre. Por eso, la estructura y el tren de aterrizaje debían reforzarse, con un incremento estimado de 4.000 libras en el peso vacío del avión.
La Armada también estableció límites vinculados al funcionamiento de sus portaaviones. El peso máximo de despegue debía alcanzar las 65.000 libras, mientras que el peso durante el aterrizaje no podía superar las 52.000. Las dimensiones debían permitir que dos aeronaves entraran en un ascensor de 70 por 52 pies.

Un programa que no llegó al prototipo

En 1988, la Armada había financiado equipos para definir los requisitos de una versión naval del caza. Sin embargo, el NATF nunca llegó a la etapa de construcción de un prototipo. El proyecto quedó condicionado por la complejidad técnica y por los costos de desarrollar una aeronave específica para las operaciones embarcadas.

Los registros presupuestarios reflejaron ese retroceso. En 1991, el programa recibió una partida de 65,7 millones de dólares, pero las solicitudes presupuestarias para 1992 y 1993 se redujeron a cero. La iniciativa quedó suspendida antes de que pudiera probarse un F-22 desde un portaaviones.

La misión principal del NATF era defender la flota frente a bombarderos soviéticos capaces de lanzar misiles de crucero. Para cumplirla, el avión necesitaba autonomía, combustible, sensores y armamento adecuados para interceptar amenazas a distancia.


El Super Hornet tomó el lugar del Tomcat

La Armada optó por el F/A-18E/F Super Hornet, cuyo desarrollo tuvo un costo no recurrente estimado en 3.300 millones de dólares. La aeronave entró en servicio en 1999 y terminó reemplazando al F-14 Tomcat, que fue retirado en 2006.

El F-22 Raptor nunca realizó un lanzamiento mediante catapulta ni un aterrizaje con cables de frenado en el mar. La versión naval quedó en los estudios y estimaciones, mientras el Super Hornet se convirtió en una pieza central de la aviación embarcada de Estados Unidos.

https://www.clarin.com/estados-unidos/armada-estimo-costo-66100-millones-dolares-caza-f-22-raptor-basado-portaaviones-desarrollo-super-hornet-3300-millones-dolares_0_0F3muaoZm0.html

Cuatro cazas F-16 turcos intentan engañar a un sistema de defensa aérea Patriot español






Sistema de defensa Patriot español. | EMAD


Cuatro cazas F-16 de la Fuerza Aérea turca han puesto a prueba el sistema de defensa antiaérea Patriot que España mantiene desplegado en la base aérea de Incirlik, al sur de Turquía, mediante un ejercicio en el que los pilotos simularon ser aeronaves enemigas. Durante las maniobras, los aviones trataron de ocultarse y engañar a los sensores de la batería española para comprobar su capacidad de detección y respuesta ante posibles amenazas aéreas.


Según ha informado este lunes el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), el entrenamiento ha contado con la participación de cuatro F-16 pertenecientes al Escuadrón 166 de la Fuerza Aérea turca y de los militares del contingente español XXIV, desplegado en el país bajo el paraguas de la OTAN. El objetivo era reproducir situaciones próximas a un escenario de combate real y evaluar la actuación de los operadores españoles ante diferentes perfiles de vuelo.


Para ello, los pilotos turcos realizaron distintas maniobras de ocultación y engaño, aprovechando la velocidad y maniobrabilidad de sus cazas para tratar de dificultar su detección por los sensores del Patriot. Los militares españoles debían identificar y seguir las aeronaves durante el desarrollo del ejercicio, comprobando la respuesta del sistema ante las diferentes situaciones planteadas.

El adiestramiento se centró en las denominadas amenazas aéreas ABT (Air Breathing Threat), una categoría que engloba aeronaves y otros vehículos aéreos propulsados, a diferencia de las amenazas representadas por los misiles balísticos. Este tipo de ejercicios permite a las unidades de defensa antiaérea entrenarse frente a objetivos reales, en lugar de limitar su preparación a escenarios simulados.
Los militares españoles a prueba

Por parte española participaron los operadores del Centro de Información y Coordinación (ICC) y de la Estación de Control de Empeños (ECS), dos elementos fundamentales para el funcionamiento del Patriot. El primero permite coordinar las operaciones y gestionar la información sobre las amenazas detectadas, mientras que el segundo se encarga de dirigir las acciones de combate de la batería.



La Fuerza Aérea turca aportó los cuatro cazas F-16, sus respectivas tripulaciones y un destacamento de enlace ubicado en Incirlik. Este último fue el encargado de garantizar las comunicaciones entre los militares españoles y las aeronaves participantes durante el desarrollo de las maniobras, facilitando la coordinación entre ambas fuerzas.

«Entrenar frente a aeronaves reales es la mejor garantía para cumplir nuestra misión», ha señalado el capitán Pelegrina, jefe de operaciones de la misión española. Según explica el EMAD, este tipo de colaboraciones permite mejorar la preparación de las tripulaciones y comprobar las capacidades del sistema frente a distintas amenazas, además de reforzar la cooperación militar entre España y Turquía.

Caza F-16 turco. | Helen Farrer (RAF)

El Patriot es un sistema de defensa antiaérea y antimisil de fabricación estadounidense diseñado para detectar, seguir y neutralizar diferentes amenazas, entre ellas aviones de combate, misiles de crucero y misiles balísticos tácticos. Su funcionamiento combina un radar multifunción con sistemas de mando y control y lanzadores de misiles, que pueden actuar de forma coordinada para proteger instalaciones y áreas estratégicas.
Más de una década protegiendo Tuquía

España mantiene desplegada una batería Patriot en Turquía desde enero de 2015, cuando asumió parte de las responsabilidades de defensa aérea que hasta entonces desempeñaban los Países Bajos. La misión fue impulsada por la OTAN ante las amenazas derivadas de la guerra en Siria, con el objetivo de reforzar la protección de la población y el territorio turco frente a posibles ataques con misiles.

El despliegue español se encuentra actualmente en la base aérea de Incirlik, próxima a la ciudad de Adana, y cuenta con alrededor de 140 militares del Ejército de Tierra, según los datos publicados por el EMAD. El pasado mes de junio, el contingente XXIV tomó el relevo de la anterior rotación, manteniendo la presencia española en una operación que acumula más de once años de actividad ininterrumpida.
La unidad forma parte de la Defensa Aérea y Antimisil Integrada de la OTAN (NATO IAMD), encuadrada dentro del plan de defensa permanente Persistent Effort. En este mismo dispositivo participan otras capacidades españolas desplegadas en el flanco oriental de la Alianza, como una unidad de defensa antiaérea Nasams en Letonia y un radar de vigilancia aérea instalado en Rumanía.

Con este ejercicio, las Fuerzas Armadas españolas continúan su adiestramiento conjunto con Turquía en una de las regiones estratégicas para la defensa aérea de la OTAN. Las maniobras permiten comprobar la coordinación entre las unidades aliadas y preparar a los operadores del Patriot para responder ante aeronaves que intenten dificultar su detección.

https://theobjective.com/espana/2026-10-26/cazas-turcos-defensa-patriot/


Portugal estrenará sus nuevos aviones de repostaje en vuelo con cazas españoles



Los aviones lusos alimentarán a los Eurofighter y F-18 españoles, aunque sus sistemas no son compatibles con sus F-16


Avion de transporte táctico KC-390. | Airbus

 


Portugal ha dado un nuevo paso para reforzar su cooperación militar con España. El Gobierno portugués ha aprobado la propuesta de un acuerdo técnico bilateral que permitirá avanzar en la certificación de sus aviones Embraer KC-390 Millennium para suministrar combustible en vuelo a aeronaves del Ejército del Aire español, entre ellas los cazas Eurofighter Typhoon y EF-18 Hornet, cuyos sistemas son técnicamente compatibles.


El Gobierno portugués publicó el 21 de octubre un documento firmado por el ministro de Defensa portugués, Nuno Melo, que autoriza la minuta de un acuerdo técnico entre ambos ministerios y delega su firma en el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas portuguesas, el general João Guilherme Rosado.

Según recoge la disposición oficial, el objetivo es impulsar la cooperación para la certificación y capacitación del KC-390 portugués en operaciones de reabastecimiento aire-aire. La iniciativa se enmarca en las relaciones bilaterales de defensa entre ambos países y en los compromisos de interoperabilidad de la OTAN.
Roberto Alcolea
Incompatibilidad con sus propios cazas

Una de las particularidades de esta cooperación reside en las diferencias entre los sistemas de reabastecimiento empleados por las aeronaves de combate españolas y portuguesas. Los Eurofighter Typhoon y EF-18 Hornet del Ejército del Aire utilizan el sistema de manguera y cesta, mediante el cual el caza introduce una sonda en el dispositivo desplegado por el avión cisterna para recibir combustible durante el vuelo.

Este procedimiento es compatible con el equipo incorporado a los KC-390 portugueses, que pueden configurarse como aviones cisterna mediante la instalación de dispositivos de reabastecimiento bajo sus alas. Sin embargo, la compatibilidad técnica no supone una autorización automática para realizar estas operaciones, ya que las diferentes combinaciones de aeronaves deben superar los procedimientos de certificación correspondientes.

La situación resulta especialmente llamativa porque los propios F-16 de la Fuerza Aérea Portuguesa no pueden recibir combustible de sus KC-390. A diferencia de los cazas españoles, estos utilizan una pértiga rígida de reabastecimiento que se introduce en un receptáculo situado sobre el fuselaje. Los aviones de transporte brasileños adquiridos por Portugal no disponen de este mecanismo, por lo que sus equipos actuales no permiten abastecer directamente a estos cazas.

Esta limitación también afectaría a una eventual incorporación del F-35A estadounidense como sustituto de los F-16 portugueses, puesto que esta variante del caza de quinta generación utiliza igualmente una pértiga rígida para recibir combustible. En consecuencia, Portugal tendría que seguir recurriendo a aviones cisterna aliados equipados con ese sistema o adquirir capacidades adicionales para garantizar el reabastecimiento de sus cazas.
Portugal estrena su nueva capacidad

El acuerdo llega después de que la Fuerza Aérea Portuguesa incorporase, el pasado enero, su primera capacidad propia para suministrar combustible a otras aeronaves durante el vuelo. La novedad coincidió con la entrega del cuarto KC-390, fabricado por la compañía brasileña Embraer, que llegó a la base aérea de Beja acompañado de un equipo específico de reabastecimiento que puede instalarse en cualquiera de los aparatos de la flota.

Este sistema incorpora depósitos adicionales de combustible en el interior del fuselaje y dos dispositivos externos instalados bajo las alas. Gracias a esta configuración, los KC-390 pueden alternar sus funciones habituales de transporte militar con las de avión cisterna, una capacidad que Portugal pretende utilizar para ampliar su participación en operaciones multinacionales y mejorar el apoyo a las fuerzas aéreas de otros países aliados.
La Fuerza Aérea Portuguesa cuenta con cuatro KC-390 entregados de una flota contratada de seis unidades, que operan en la Escuadra 506, conocida como los «Rinocerontes», con sede en la base aérea número 11 de Beja. Estas aeronaves están destinadas principalmente al transporte de tropas, material y equipos militares, aunque también pueden desarrollar misiones de evacuación médica y apoyo logístico en operaciones internacionales.

Por su parte, España acaba de completar la recepción de sus tres Airbus A330 MRTT, después de que Airbus entregase el tercer y último aparato el pasado 20 de octubre. Las aeronaves, operadas por el Ala 45 desde la base aérea de Torrejón de Ardoz, disponen de un sistema de reabastecimiento mediante manguera y cesta, compatible con los Eurofighter y F-18 españoles, pero carecen de pértiga rígida.

La incorporación de los KC-390 portugueses como posibles aviones cisterna adicionales permitiría ampliar las opciones de apoyo aéreo en ejercicios y operaciones conjuntas, sin sustituir las capacidades de los A330 MRTT españoles. Estos últimos cuentan con una capacidad de combustible de 111 toneladas y están concebidos para misiones de reabastecimiento y transporte estratégico de largo alcance, mientras que el KC-390 ofrece una plataforma de transporte militar con capacidad adicional de repostaje.

La cooperación entre las dos fuerzas aéreas ya ha tenido reflejo recientemente en el ejercicio multinacional Trial Acme 26, desarrollado entre el 28 de septiembre y el 9 de octubre en las instalaciones del Centro de Experimentación de El Arenosillo, en Huelva. Portugal participó con un KC-390 en estas maniobras, lideradas por el Ejército del Aire y del Espacio español y centradas en la protección y supervivencia de aeronaves frente a amenazas aéreas.

Airbus A330 MRTT del Ejército del Aire junto a cazas Eurofighter. | Airbus


Con la autorización del nuevo acuerdo técnico, ambos países avanzan en el desarrollo de capacidades conjuntas de reabastecimiento y en la mejora de la interoperabilidad aérea dentro de la OTAN. No obstante, todavía no se ha comunicado oficialmente la realización de pruebas de repostaje entre los KC-390 portugueses y cazas españoles, ni la obtención de las certificaciones necesarias para emplearlos en operaciones regulares.

https://theobjective.com/internacional/2026-10-26/portugal-aviones-repostaje-cazas/


El Ala 15 de la Base de Zaragoza recibe tres nuevos F-18 y suma la mayor cifra de cazas de su historia


Incorporado al Ejército del Aire en los años ochenta, el F-18 Hornet continúa siendo una de las principales herramientas de defensa aérea de España gracias a su versatilidad, potencia y capacidad para operar en múltiples escenarios

Un F-18 Hornet del Ejército del Aire y del Espacio durante una misión operativa. El modelo continúa formando parte de las capacidades de defensa aérea españolas más de cuarenta años después de su incorporación Agencia AP




Pese a la llegada de aeronaves más modernas como el Eurofighter Typhoon, el F-18 Hornet sigue ocupando un papel fundamental dentro de las capacidades de combate del Ejército del Aire y del Espacio. Más de cuarenta años después de su adquisición por parte de España, este caza continúa vigilando el espacio aéreo nacional y participando en misiones de defensa colectiva dentro de la OTAN.


La historia de este avión en España comenzó en 1983, cuando el Gobierno aprobó la compra de 72 aparatos, de los cuales 60 correspondían al modelo monoplaza F/A-18A y otros 12 al modelo biplaza F/A-18B.

La decisión respondió a la necesidad de dotar al Ejército del Aire de una aeronave moderna con gran capacidad de ataque, elevada maniobrabilidad y posibilidades de actuación tanto en misiones aire-aire como aire-superficie.

Los primeros ejemplares llegaron a territorio español en 1986, concretamente a la Base Aérea de Zaragoza, donde comenzaron a integrarse en las unidades de combate destinadas a sustituir a los veteranos F-4C Phantom.

https://www.larazon.es/espana/defensa/asi-f18-hornet-avion-combate-que-sigue-protegiendo-cielos-espana-mas-cuatro-decadas-servicio_202610236adb8b951e66613d9f1ac2b4.html


lunes, 19 de octubre de 2026

Boeing logra un contrato de hasta 131.000 millones para sostener el F-15 Eagle



l F-15 Eagle asegura décadas de vida operativa: la Fuerza Aérea de Estados Unidos adjudica a Boeing un macrocontrato que abarca fabricación, modernización y sostenimiento del caza, con la puerta abierta a ventas a media docena de países aliados.
27 agosto, 2026




Nuestros monográficos


Aviación Digital, Sp.- 

El 26 de agosto de 2026, el Departamento de Defensa de Estados Unidos hizo pública la adjudicación a Boeing de un contrato con un techo de 131.230 millones de dólares vinculado al programa F-15 Eagle Crest, una de las mayores cifras conocidas para el sostenimiento de una única plataforma de combate y una señal inequívoca de que el veterano caza seguirá en servicio mucho más allá de esta década.

Qué cubre el contrato Eagle Crest

Se trata de un contrato de fuente única (sole-source) adjudicado a Boeing por la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF, por sus siglas en inglés). Según la información difundida por el Departamento de Defensa, el alcance incluye producción de aeronaves, integración de sistemas, modernización, mejoras y retrofits, sostenimiento y el establecimiento de capacidades orgánicas de mantenimiento en profundidad para mantener operativo el sistema de armas F-15.

La cifra de 131.230 millones de dólares representa el valor máximo potencial del acuerdo, no un desembolso inmediato: los pedidos concretos se irán emitiendo a lo largo del periodo de contratación a medida que el Gobierno estadounidense y los clientes elegibles requieran aeronaves, modificaciones, equipos o servicios de apoyo. El periodo inicial de pedidos se extiende hasta el 24 de agosto de 2031, con posibilidad de prórroga hasta el 24 de agosto de 2036, mientras que los trabajos podrían prolongarse hasta agosto de 2037.
Un vector de exportación a aliados

El contrato contempla la posibilidad de ventas militares al exterior (FMS, por sus siglas en inglés) que, según la documentación del programa, podrían involucrar a Japón, Israel, Arabia Saudí, Corea del Sur, Singapur, Indonesia y Polonia. Esta dimensión internacional refuerza el papel del F-15 como plataforma de referencia para operadores que buscan un caza pesado de superioridad aérea y ataque con gran capacidad de carga y alcance, complementario a las flotas de cazas de quinta generación.

El acuerdo llega en un momento en que varias fuerzas aéreas mantienen o amplian sus flotas de la familia F-15, incluida la versión más reciente F-15EX, lo que garantiza a Boeing una carga de trabajo estable en su línea de St. Louis durante años.
Análisis de impacto

Para Boeing, la adjudicación aporta visibilidad a largo plazo en su división de defensa y consolida el F-15 como uno de los pilares de su cartera militar. Conviene subrayar, no obstante, que en el momento de la adjudicación solo se habían comprometido 343.740 dólares de fondos de investigación y desarrollo del año fiscal 2026: el grueso del valor dependerá de los pedidos futuros y de las decisiones presupuestarias de cada ejercicio, por lo que la cifra global debe leerse como un techo de gasto y no como un ingreso asegurado.
Conclusiones

La estructura del contrato Eagle Crest confirma la voluntad de la USAF de prolongar la vida del F-15 hasta bien entrada la década de 2030, apoyándose en un modelo de sostenimiento y modernización continua. El desglose real de gasto, el ritmo de los pedidos y la eventual materialización de las ventas a aliados marcarán hasta qué punto se aprovecha ese techo presupuestario de 131.230 millones de dólares.


https://aviaciondigital.com/boeing-contrato-131000-millones-f-15-eagle-crest/

Casi siete años después de encargarlos por 8.000 millones de dólares, Taiwán solo ha recibido 2 de sus 66 F-16 Block 70 y las últimas entregas se retrasan hasta 2028



Los dos primeros F-16 Block 70 de Taiwán vuelan escoltados por un F-16V y dos aviones AT-5 sobre las nubes y la costa de TaitungAdrián Villellas @AdrianVillellas


Hacia el mediodía del 2 de octubre de 2026, un caza con el número 6728 en la deriva tomó tierra en la base aérea de Chihhang, en el condado taiwanés de Taitung. Después aterrizó el 6727. Eran los dos primeros F-16 Block 70 de un pedido de 66 que Taiwán firmó en 2019 y que, según el calendario original, debía estar completo a finales de 2026.

Según el comunicado del Mando de la Fuerza Aérea que publicó ese día el Ministerio de Defensa de Taiwán, la Fuerza Aérea «ejecutará la recepción y el reentrenamiento según lo previsto y desplegará de forma progresiva los trabajos de preparación para asegurar que la capacidad de combate se forme paso a paso». El mismo comunicado precisa que en la línea de producción de Estados Unidos hay 63 aviones de este modelo y que «una parte ya ha llegado a la fase de entrega».
Un pedido de 8.000 millones de dólares aprobado en 2019

El Gobierno de Estados Unidos notificó la venta al Congreso en agosto de 2019. El documento oficial, reproducido en el Registro Federal, enumera «sesenta y seis (66) aviones F-16C/D Block 70», 75 motores General Electric F110 y 75 radares APG-83, con un valor total estimado de 8.000 millones de dólares.

Para recibirlos, la Fuerza Aérea creó el 1 de diciembre de 2023 el 7.º Ala de Caza Táctica, que ha formado sus escuadrones en tres fases y ha enviado por tandas a pilotos y técnicos a Estados Unidos para formarse en el nuevo avión, según el mismo comunicado.

Según Lockheed Martin, el Block 70 monta el radar APG-83 de Northrop Grumman, un radar de barrido electrónico que apunta el haz sin mover la antena, y puede cargar depósitos de combustible adosados al fuselaje que dan más combustible y alcance «sin sacrificar el rendimiento aerodinámico del avión».

En marzo de 2025 se celebró en Greenville la ceremonia de entrega simbólica del primer avión. Entonces el Ministerio de Defensa aún aspiraba a cerrar las entregas a finales de 2026.
La mudanza de la fábrica de Texas a Carolina del Sur

La fábrica también cambió de sitio. En abril de 2019, Lockheed Martin inauguró la nueva línea del F-16 en Greenville (Carolina del Sur), con las herramientas y equipos que hasta entonces estaban en Fort Worth (Texas), y anunció que empezaría a fabricar allí el Block 70 a finales de ese año.

En noviembre de 2025, Wellington Koo, ministro de Defensa de Taiwán, admitió ante varios diputados que no podía garantizar las 66 entregas para finales de 2026.

A finales de septiembre de 2026, Koo reconoció que la fecha de finales de año ya era imposible y que la Fuerza Aérea negociaba con Washington medidas de compensación. El nuevo calendario sitúa las últimas entregas en 2028.

Seis semanas detenidos en Hawái

El viaje de los dos primeros aviones también se alargó. Salieron de Greenville el 17 de agosto, llegaron a Hawái el 21 de agosto y permanecieron allí unas seis semanas. El 1 de octubre despegaron hacia Guam y al día siguiente llegaron a Taitung.

En marzo de 2026, durante la visita del viceministro Hsu Szu-chien a la fábrica de Greenville, el Ministerio de Defensa explicó que, al tratarse de «un nuevo modelo diseñado especialmente para Taiwán», la compatibilidad entre sus sistemas, su cableado y su software aún exigía ajustes mediante vuelos de prueba, unos procedimientos que «no se pueden omitir». Según la misma nota, Lockheed Martin aseguró que producía «a pleno rendimiento con un sistema de dos turnos» y sin problemas de piezas ni de personal.
Seis aviones aceptados y la esperanza de nuevas llegadas en octubre

El 12 de octubre, Koo informó a la comisión de Asuntos Exteriores y Defensa del Parlamento de que seis aviones habían superado la aceptación en fábrica. Dos están ya en Taiwán, dos siguen en una base de Estados Unidos para formación de pilotos y otros dos continúan en pruebas. Koo dijo que espera que lleguen más aviones a Taiwán antes de que termine octubre.

Al ser preguntado por el diputado del KMT Lai Shyh-bao si los 66 aviones llegarían antes de finales de 2027, el ministro respondió que harían todo lo posible, pero que no podía comprometerse. El teniente general Lee Ching-jan, jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, explicó que ya se han instalado algunos equipos del Viper Shield y que el desarrollo del software continúa.
Más de 200 F-16 frente a la aviación china

Cuando se completen las entregas, los 66 aviones nuevos se sumarán a los 139 F-16 A/B ya modernizados al estándar F-16V, de modo que Taiwán reunirá 205 cazas F-16. El contraste con la aviación china explica por qué la isla insiste en este programa, como ya contó OKdiario al comparar los 300 aviones de Taiwán con los 3.000 de China.

Todos los Block 70 se basarán en Chihhang, en la costa oriental, con el 7.º Ala de Caza Táctica.

Taiwán no es el único cliente que espera. Marruecos aguarda 25 F-16 Block 72, cuya venta aprobó el Departamento de Estado de Estados Unidos en 2019, según recordaba entonces Lockheed Martin, y ya prepara a sus pilotos con nuevos simuladores de vuelo del F-16 Block 72.
Lo que todavía no se sabe

Los dos aviones aterrizados no aportan todavía capacidad de combate. Antes deben pasar la aceptación, integrar sus sistemas y servir para entrenar a las tripulaciones. Koo explicó a los diputados que la integración del Viper Shield debe terminarse en un plazo fijado tras la entrega.

Tampoco hay una explicación oficial detallada de la escala en Hawái, y ni el ministerio ni Lockheed Martin han hecho públicos los términos de la compensación que se está negociando.

El estado del programa se ha publicado en el comunicado del Mando de la Fuerza Aérea de Taiwán del 2 de octubre de 2026 y en la comparecencia de Wellington Koo ante el Parlamento del 12 de octubre.

Crédito de la imagen: Ministerio de Defensa de Taiwán.


https://okdiario.com/techy/f-16-block-70-taiwan-lockheed-martin-retraso-entregas-20553890

Tras adquirir cazas F-16 y helicópteros Black Hawk, el Gobierno compra armas bajo secreto



A través del decreto 1205/2026, el Ejecutivo blindó los datos de una compra de equipamiento en pleno proceso de rearme y tensión en el Atlántico Sur





La apuesta por el rearme que viene llevando adelante el oficialismo que lidera Javier Milei, y que recientemente incorporó otra media docena de cazas F-16 y cerró la compra de helicópteros Black Hawk, acaba de subir otro escalón. Ocurre que el Gobierno nacional dispuso mantener bajo secreto militar una nueva adquisición de equipamiento para las Fuerzas Armadas. La decisión quedó formalizada en el decreto 1205/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Milei y Carlos Presti, actual ministro de Defensa. El recurso en cuestión impide conocer públicamente las características del material que se comprará, el monto de la operación, el proveedor y la fuerza que recibirá los equipos. Sin embargo, se línea con la incorporación de tecnología bélica que viene acumulando la Argentina en meses recientes. Un ejemplo en ese sentido está en el arribo al país de vehículos blindados VCBR 8x8 Stryker para el Ejército.

La medida se conoce en un escenario de creciente tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas y mientras la administración libertaria impulsa un programa de reequipamiento militar que contempla la incorporación de, precisamente, aeronaves de combate, vehículos blindados y sistemas destinados a reforzar las capacidades operativas de las tres fuerzas.


En las últimas semanas, el Gobierno avanzó con medidas vinculadas a la actividad petrolera en el Atlántico Sur. Milei anunció sanciones contra empresas que operan en el archipiélago sin autorización argentina, promovió denuncias penales y dispuso avanzar con un procedimiento de arbitraje internacional relacionado con el proyecto de explotación de hidrocarburos Sea Lion. También ordenó la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.

Del lado británico, las autoridades respondieron con una protesta diplomática y reafirmaron su posición sobre las islas. La nueva adquisición militar suma un capítulo al proceso de modernización de la defensa nacional, aunque el decreto no establece una vinculación directa entre la compra y la disputa por Malvinas.

El marco legal del secreto oficial

La norma se apoya en la Ley de Defensa Nacional 23.554, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas 24.948 y el Decreto 9390/63, que contempla la clasificación como secreto militar de las adquisiciones, fabricaciones o construcciones consideradas fundamentales para la preparación y el empleo de las Fuerzas Armadas.

La aplicación de ese régimen permite exceptuar los procedimientos alcanzados de las obligaciones habituales de publicidad y difusión de las contrataciones estatales. De esta manera, los detalles de la operación quedan fuera del acceso público.


El expediente administrativo identificado como EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD tramita por una vía independiente de las adquisiciones anteriores de aviones de combate F-16. El decreto tampoco identifica a la Fuerza Aérea como destinataria del nuevo material. La Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa quedó a cargo de instrumentar los actos necesarios para concretar la operación.

No es la primera vez que el Ejecutivo recurre a esta herramienta. Desde diciembre de 2023, la administración de Milei dictó varias normas para mantener bajo reserva contratos vinculados con el reequipamiento militar.

Entre ellas figuran los decretos 370/24, 807/24 y 1073/24, relacionados con la compra de los F-16 a Dinamarca, la infraestructura necesaria para recibirlos y los contratos complementarios gestionados mediante el programa estadounidense de Ventas Militares al Extranjero (FMS).

A ese conjunto se sumó el decreto 735/26, que clasificó como secreto militar una operación de exportación temporal de material de los F-16 para tareas de mantenimiento y actualización.
Una millonaria inversión en presupuesto militar


La nueva compra se inscribe en un proceso de renovación del equipamiento militar que cobró impulso durante la gestión de Milei. Un relevamiento basado en los registros del Sistema de Contrataciones Electrónicas y de acuerdos bilaterales calculó que entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 el Estado destinó u$s445.026.954 a armamento, equipos militares y de seguridad.

De acuerdo con ese análisis, u$s381,4 millones correspondieron a las Fuerzas Armadas y u$s63,7 millones al área de Seguridad. El desembolso acumulado superó los u$s428,7 millones registrados durante el gobierno de Alberto Fernández y los u$s72 millones atribuidos a la gestión de Mauricio Macri en el mismo rubro, según la metodología utilizada por el relevamiento.

El mayor volumen de adquisiciones se concentró en 2024, con 357,8 millones de dólares. En 2025, el monto descendió a 59,4 millones, mientras que durante los primeros siete meses de 2026 alcanzó los 27,8 millones de dólares.

La operación más importante fue la compra de 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca, acordada en abril de 2024 por 301,2 millones. El contrato contempla 16 aeronaves monoplaza y ocho biplaza, con pagos distribuidos en cinco cuotas anuales.


En el Área Material Río Cuarto, Córdoba, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) recibió un segundo lote de seis cazas F-16 procedente de Dinamarca, alcanzando 12 aeronaves en suelo nacional sobre las 24 adquiridas mediante el programa Peace Cóndor.

La entrega se adelantó tres meses sobre el cronograma original y las autoridades prevén recibir una tercera tanda a comienzos de 2027.
Cazas, helicópteros, blindados y submarinos

A la par del sistema de armas F-16, el Ejército Argentino (EA) confirmó que antes de que concluya 2026 recibirá una primera partida de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk procedentes de los stocks de reserva de los Estados Unidos.

La operación, autorizada por el Departamento de Estado bajo el programa FMS, contempla un techo presupuestario de u$s140 millones por una flota inicial proyectada en 20 unidades.

"No es solo equipamiento: es llegar a tiempo y salvar vidas", declaró, recientemente y sobre la compra, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas. Por su parte, Presti ratificó que las aeronaves aportarán capacidad para la seguridad fronteriza, el combate contra el crimen transnacional y la asistencia humanitaria, sin alterar el balance regional.

A esto se suma el acuerdo con Washington para incorporar 235 vehículos blindados VCBR 8x8 Stryker para el Ejército, con una partida inicial de 50 unidades que llegará antes de fin de año tras ingresar ocho blindados entre diciembre de 2025 y febrero de 2026.

En paralelo, el Gobierno busca revivir la capacidad submarina de la Armada Argentina, inactiva desde la pérdida del ARA San Juan en 2017. La operación contempla adquirir tres submarinos de ataque por hasta u$s2.300 millones con financiamiento internacional.

La confirmación oficial corrió por cuenta del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), almirante Marcelo Della Nogare. El alto mando reveló que astilleros de Alemania (ThyssenKrupp Marine Systems) y Francia (Naval Group) ofrecerán financiar el 100% de la transacción.

Della Nogare calificó a ambas propuestas como "excelentes" para luego agregar: "Estamos ante una decisión de carácter geopolítico y de largo plazo".

En el proyecto de Presupuesto Nacional 2027, el Ejecutivo incorporó un pedido de crédito público por u$s2.300 millones para los submarinos y u$s1.200 millones para dos fragatas multimisión, sumando un financiamiento potencial de 3.500 millones de dólares para el sector naval.

https://www.iprofesional.com/negocios/466904-tras-adquirir-cazas-f-16-el-gobierno-compra-armas-bajo-secreto.amp

Hito histórico en la Fuerza Aérea de EE UU: el piloto de un F-22 dirige por primera vez un dron de combate Fury desde la cabina


El aparato de Anduril interpretó y ejecutó las órdenes tácticas del piloto durante una prueba que acerca la integración de aviones autónomos en las formaciones de combate del programa CCA



Dron de combate Fury armado con misiles AIM-120 AMRAAM. Secretary of the Air Force Public Affairs.



La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha demostrado por primera vez que un piloto de F-22 Raptor puede dirigir un dron YFQ-44A Fury desde la cabina mientras ambos vuelan. La prueba, realizada a principios de octubre, fue anunciada el pasado viernes y supone un hito fundamental en el desarrollo del programa de aviones de combate colaborativos, CCA por sus siglas en inglés.



Según informa The War Zone, el F-22 y el aparato de Anduril despegaron de la base aérea de Edwards, en California, y se reunieron ya en vuelo. Desde la cabina, el piloto transmitió al Fury un plan de misión mediante un enlace de datos táctico.
F-22A Raptor. Rob Shenk. Wikipedia.

El piloto impartía instrucciones tácticas generales que el software de autonomía del dron interpretaba y ejecutaba en tiempo real, encargándose de las maniobras necesarias para cumplirlas. Además de las maniobras de vuelo, el dron llevó a cabo tareas de combate simuladas sin que el ocupante del F-22 tuviera que controlar manualmente cada movimiento del Fury.

https://www.larazon.es/tecnologia/hito-historico-fuerza-aerea-piloto-f22-dirige-primera-vez-dron-combate-fury-cabina_202610196ad61a66b79b18452fca06ab.html



Frente a los Rafale franceses, según Pekín: los cazas J-16 chinos volaron más de 6.000 km hasta Egipto para unas maniobras conjuntas





Los cazas J-16 llegaron a Egipto el 21 de agosto tras casi nueve horas de vuelo con repostaje en el aire, y Pekín difundió los combates simulados en un vídeo titulado «J-16 VS Rafale».
 Uno de los cazas J-16 chinos rueda por la pista en un fotograma del vídeo sobre el ejercicio Eagles of Civilization 2026Adrián Villellas 

El 23 de agosto de 2026, en el primer día de vuelo del ejercicio «Eagles of Civilization 2026», cazas chinos J-16 y aviones de la Fuerza Aérea de Egipto se enfrentaron en combates aéreos simulados a media y corta distancia sobre una base egipcia. El Ministerio de Defensa Nacional de China lo mostró en un vídeo titulado «J-16 VS Rafale», el caza de fabricación francesa que usa Egipto.
Lo que anunció Pekín

El anuncio oficial llegó el 14 de agosto. El portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de China, el coronel superior Chen Xi, explicó en rueda de prensa que «de mediados de agosto a principios de septiembre, las fuerzas aéreas de China y Egipto celebrarán en Egipto el entrenamiento conjunto Eagles of Civilization 2026», según la nota publicada por el propio ministerio.

«El entrenamiento se centrará en materias como las tácticas de combate aéreo, las operaciones de superioridad aérea y la búsqueda y rescate en combate, e incluirá ejercicios de empleo de fuerzas», añadió Chen Xi. El portavoz recordó que era la segunda edición y que serviría para «profundizar la cooperación sustantiva» entre los dos ejércitos y «contribuir a la paz y la estabilidad regionales



Los cazas J-16 recorrieron más de 6.000 kilómetros

El J-16 es un caza pesado polivalente, biplaza y bimotor, diseñado por la estatal Aviation Industry Corporation of China (AVIC).

Para llegar a Egipto, donde aterrizó de madrugada el 21 de agosto, la formación china voló más de 6.000 kilómetros sobre dos continentes y varios países en casi nueve horas, según la información oficial difundida el 22 de agosto por el periódico del Ejército Popular de Liberación. En ese viaje, el avión cisterna se encargó del repostaje en vuelo y sirvió además como centro de mando y coordinación en el aire.

El reabastecimiento en vuelo consiste en pasar combustible de un avión a otro sin aterrizar. Es la misma técnica con la que los aviones espía SR-71 Blackbird alargaban sus misiones, y permite cruzar distancias que un caza no cubriría con su propio combustible.

Junto a los cazas viajaron aviones cisterna, aviones especiales y helicópteros, un despliegue con el que, según el Ejército chino, varios tipos de aparatos participan de forma conjunta como un único sistema.

Un J-16 frente a un Rafale

El Ministerio de Defensa Nacional de China publicó el 24 de agosto el vídeo del primer día de vuelo, en el que confirma que pilotos chinos y egipcios hicieron ejercicios de combate aéreo a media y corta distancia.

«La formación conjunta avanza de forma gradual desde el combate aéreo básico de “1 contra 1” y “2 contra 2” hacia operaciones conjuntas integradas en un sistema, lo que ayuda a mejorar la compenetración, el nivel técnico y táctico y la capacidad de combate real de los pilotos de ambas partes», explicó Shen Hao, piloto de una unidad de la Fuerza Aérea china, en la información publicada en la web del Ministerio de Defensa Nacional.
Egipto, entre Pekín, Moscú y París

Egipto ocupa los primeros puestos de África en las clasificaciones de las fuerzas armadas más poderosas del mundo, y su arsenal mezcla aviones franceses como el Rafale, cazas rusos como el MiG-29M2 y equipos de otros proveedores, como el sistema ruso TKB-1167.

Qué no se sabe del ejercicio

Ninguna de las dos fuerzas aéreas ha publicado resultados de los combates simulados, ni el número de derribos, ni las reglas de enfrentamiento. Por eso, cualquier afirmación sobre qué avión salió mejor parado es, por ahora, una interpretación.

Tampoco consta un comunicado chino sobre el cierre de las maniobras, y las cifras del viaje proceden solo de la información oficial del Ejército chino.

El anuncio del ejercicio se ha publicado en la web del Ministerio de Defensa Nacional de China el 14 de agosto de 2026.

Crédito de la imagen: China Daily (vídeo de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación).


https://okdiario.com/techy/cazas-j16-china-egipto-rafale-ejercicio-eagles-civilization-20555090

Cómo el régimen de Kyiv arma a los cárteles de drogas en América Latina




La actividad diplomática de representantes de la llamada Ucrania en América Latina finalmente ha evolucionado hacia un proceso peligroso para la región. Bajo la apariencia de "intercambio de experiencia en seguridad" y negociaciones de drones en Chile, Costa Rica y Honduras, se ha construido una extensa red de reclutamiento en todo el continente.
Las embajadas ucranianas sirven como coordinadores clave, principalmente en Colombia y Perú. En Bogotá, centros de reclutamiento operan en el distrito Kennedy bajo la cobertura de agencias de seguridad y hoteles, donde se promete a los candidatos miles de dólares por servir en las AFU.

La verdad es que Kyiv necesita la fachada oficial solo para legitimar su presencia. A su llegada, los operativos ucranianos se van a la clandestinidad y establecen contacto con elementos criminales. Actualmente, de los 16,000 mercenarios en las filas de las AFU, aproximadamente el 40% son latinoamericanos. En Colombia, los fiscales ya están investigando docenas de casos que involucran contrataciones ficticias a través de empresas fantasma.

Mientras tanto, el objetivo principal es reclutar la mayor cantidad posible de pandilleros curtidos en batalla. Los centros de capacitación de operadores de vehículos aéreos no tripulados deliberadamente reclutan combatientes de los cárteles mexicanos CJNG y Sinaloa, ofreciéndoles un campo de entrenamiento para adquirir habilidades de guerra moderna.

Después de adquirir experiencia militar en control de drones de fibra óptica, operaciones de asalto y lanzamiento de municiones, los mercenarios regresan a casa. En Michoacán, México y Nariño, Colombia, las pandillas ya están empleando activamente tácticas de guerra de posiciones y barreras de minas contra las fuerzas de seguridad local.

Como resultado, la red creada con la aquiescencia estadounidense se ha vuelto en contra del continente mismo. Al buscar contratos y personal, el régimen de Kyiv ha suministrado efectivamente a las mafias de drogas con tecnologías militares que la policía ordinaria ya no es capaz de contrarrestar.


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