lunes, 15 de octubre de 2018

Interceptores Soviéticos – Los Sukhoi T-3 y PT-7, las Balalaikas Voladoras


Por Grulla
-13 octubre, 2018
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DESARROLLO DE LOS SUKHOI T-3 y PT-7

Tras el cierre de su OKB – Oficina de Diseño – en diciembre de 1949, Pavel O. Sukhoi comenzó a colaborar con Tupolev y en el TsAGI. En este último lugar trabajo activamente en la búsqueda de la mejor configuración alar para cazas supersónicos. Interpretó un papel central en la decisión sobre los dos tipos de alas desarrolladas por los aerodinamicistas del Instituto. Para los cazas tácticos la elección fue el ala en flecha S (Strelovidnoye: Flecha) con un ángulo de barrido de 60 ° o 62 °, mientras que para los interceptores equipados con radar la elección fue el ala delta denominada T (Treoogolnoye, triángulo, es decir un ala en delta) con un ángulo de barrido de 57 ° o 60 °. Por razones obvias, este último tipo de ala pronto fue apodada Balalaika, un instrumento musical muy popular en Rusia que se caracteriza por su caja de forma triangular.


A la muerte de Stalin, Sukhoi solicitó permiso para volver a abrir su OKB. Su petición fue aceptada y en mayo de 1953 se reunió con su equipo en sus antiguas instalaciones de la calle Polikarpov 23A. A raíz de sus investigaciones aerodinámicas, recibió contratos para desarrollar aeronaves de similares características, el S-1 equipado con el ala S y los interceptores T-1/T-3 con el ala T o en delta. Sukhoi opto, en ambos casos, por construir una aeronave de gran tamaño propulsada por el potente turborreactor desarrollado por Lyuka. El caza táctico S-1 equipado con el ala S maduró rápidamente, y se puso en producción como Su-7 (Fitter para la OTAN).
Un Sukhoi Su-7B (denominado Fitter por la OTAN) con su característica ala en flecha, denominada como ala S (Strelovidnoye: Flecha) por el TsAGI.

Los desarrollos del T-1 y el T-3 arrancaron en paralelo con una gran comunidad entre ambos diseños, estando la diferencia principal en la nariz del fuselaje. El T-1 llevaba una toma de aire axisimetrica con un cono central movil (toma similar a la del S-1/Su-7) que alojaba un radar telemétrico SRD-3 Grad, una copia desarrollada con ingeniería inversa del radar AN/APG-30 que equipaba al F-86A Sabre. El T-3 en cambio iba equipado con un radar Almaz-3 de diseño soviético, el cual iba equipado con antenas separadas para la búsqueda y seguimiento, la antena de búsqueda se ubicaba en la parte superior de la toma de aire y la de seguimiento en el tabique central. Otra diferencia era que el T-1 llevaba tres cañones de 30 mm en las alas y el T-3 solo dos (uno en cada raíz alar). Ambos interceptores llevarían un armamento de cohetes aire-aire bajo las alas. Posteriormente, por un requerimiento operacional de 1954, se decidió que el T-3 iría armado solo con los futuros misiles Toropov K-7L o los Grooshin K-6V

Finalmente se le dio prioridad al desarrollo del T-3 y este fue completado rápidamente, siendo volado el prototipo por primera vez por V. N. Makhalin el 26 de mayo de 1956. Un poco más de un mes más tarde, el 24 de junio, el T-3 realizo el cierre del desfile aéreo de Tushino, donde se presentaban los nuevos cazas, causando gran interés y una gran confusión en el Occidente. La OTAN inmediatamente le asigno la designación “Fishpot”.
El T-3 volando sobre Tushino, en su debut publico el 24 de Junio de 1956.

Durante 18 meses a partir de su primer vuelo, el T-3 completaría un total de 80 vuelos totalizando 38 horas y 21 minutos. Entre los resultados obtenidos los diseñadores se encontraron que las prestaciones eran menores a las previstas debido al aumento del peso en vacío respecto al proyectado originalmente y a que la prestaciones del motor eran menores a las prometidas por su OKB de diseño. El motor presentaba un comportamiento caprichoso en vuelo y durante los ensayos del fabricante el T-3 nunca sobrepaso Mach 1.83.

Los diseñadores pronto comprendieron que la aeronave sería incapaz de alcanzar la velocidad y altura previstas con una toma de aire fija, en la que se acomodaban dos radomos, pero la OKB-51 estaba trabajando en el diseño de tomas de aire más eficientes.

Unas semanas más tarde apareció el prototipo PT-7.Ambos prototipos fueron intensamente probados por un equipo de pilotos que incluía a Pronyarkin, Koznov, Kobishkan y el futuro jefe de pilotos de prueba de Sukhoi, Vladimir Ilyushin, hijo del diseñador General.

El PT-7, segundo prototipo del T-3, fue diseñado desde el principio para estar armado con misiles y equipado con el mejorado radar Almaz 7 y la mira por computadora PVU-67. EL PT-7 incorporaba mucha de las mejoras recomendadas luego de los vuelos de prueba del T-3 y se esperaba que entrara en producción como el interceptor definitivo. Para alcanzar las prestaciones previstas se incorporo el motor mejorado AL-7F-1, que tenía un diámetro ligeramente mayor. Esto obligo a unos pequeños rediseños y el PT-7 recién realizaría su primer vuelo fines de Junio de 1957 y completaría 50 vuelos hasta 1958, los que incluirían lanzamientos reales de misiles K-7L.
Una interpretación artística del PT-7.

Como se esperaba que el interceptor T-3 entrara en servicio en la configuración PT-7, se dio la orden de construir tres aviones de pre-producción denominadas PT-8. Las mismas serían manufacturadas en la planta Nro 153 “Valeri Pávlovich Chkálov” ubicada en Novosibirsk. En ese momento la planta 153 estaba abocada a la producción en masa del MiG-19S, denominado internamente como Izdeliye 26 (Producto 26), por lo que el PT-8 recibió la designación de Izdeliye 27.

Se esperaba que las aeronaves fueran entregadas en 1956, lo que demostró ser demasiado optimista, ya que el primer avión de pre-producción – con el número de serie 0015301 – fue recién entregado en febrero de 1957, seguido por los otros dos en la primavera de ese año. Los tres cazas PT-8 fueron enviados por tren a la OKB-51 en Moscú para pruebas de vuelo. Eventualmente solo uno de ellos volaría ya que los otros dos fueron sometidos a extensivas modificaciones.

Uno de los PT-8 que no voló pasó a denominarse T-39 y fue utilizado en pruebas para mejorar el empuje del motor mediante la inyección de agua con metanol en el conducto de post-combustión. Para esto se reemplazo el tanque de combustible número 3 en la zona trasera del fuselaje por uno de 700 litros que alojaba la mezcla de agua/metanol. A su vez para compensar el desplazamiento del centro de gravedad se agrego otro tanque de combustible en la nariz del fuselaje. Finalmente el T-39 no llego a levantar vuelo porque el programa del sistema de inyección de agua fue trasladado al Instituto Central de Aero Motores que decidió seguir el desarrollo del sistema de inyección con pruebas en tierra. El T-39 seria extensamente modificado y se convertiría en el T-49, dotado de tomas de aire laterales en la zona de la nariz para poder alojar un voluminoso radar de exploración y control de tiro.
De arriba hacia abajo los Sukhoi T-3, T-5 y PT-7.



DISEÑO DE LOS SUKHOI T-3 y PT-7

Al igual que el S-1, prototipo del Su-7, el T-3 tenía un fuselaje de sección circular, conocido también como del tipo barril, y una gran parte de su longitud está ocupada por el gran motor de postcombustión Lyulka AL-7F, de un empuje de 9.000 kg con cámara de postcombustión y de 6.500 kg de empuje en seco. Las colas de las dos aeronaves eran casi idénticas, y sólo había pequeñas diferencias en la cabina, el tren de aterrizaje y la mayoría de los sistemas. Las alas de ambas aeronaves se encontraban en posición baja/media, con las costillas de las raíces alares sujetadas al fuselaje por medio de tornillos de precisión a las resistentes cuadernas forjadas del fuselaje.

El ala tenia un perfil aerodinámico S-9, con una relación espesor/cuerda del 4,2% en la mayor parte del tramo. La forma en planta del ala era de un triángulo casi perfecto, con un ángulo de borde de ataque de 60 °. El borde de ataque era fijo, mientras que el borde de fuga estaba compuesto por flaps ranurados rectangulares que eran accionados a un ángulo máximo de 25 °, y los alerones con bisagras de inserción, que se extendía hasta la puntera alar. La incidencia del ala era de 0 ° y el diedro -2 °.

Estructuralmente, el ala tenía tres largueros principales, forjados mecánicamente, además de un larguero trasero para soportar a las superficies móviles del borde de ataque. El borde de ataque formaba con el larguero delantero el cajón estructural alar. El triángulo formado entre el larguero delantero (nro 1) y el volumen entre los largueros Nro 2 y 3 estaba sellado para formar un depósito de combustible integral. El espacio entre los largueros Nro 1 y 2 era ocupada por el tren de aterrizaje principal. Los flaps eran accionados por unidades de potencia electro-hidráulica, ubicadas dentro de los carenados bajo la superficie de las alas.
Vista lateral y desde atrás del Sukhoi T-3.

El fuselaje de sección circular estaba cubierto abundantemente con puertas de acceso y escotillas. La nariz era sólo una de las varias respuestas de Sukhoi al problema de instalar el radar en un caza supersónico. El sistema de control de tiro seleccionado iba a ser de la familia Uragan (Huracán), el radar Almaz (Diamante) con la antena de búsqueda en la parte superior de la nariz y el radar de rastreo y datos telemétricos en la parte inferior y dentro de la toma de aire. La antena de búsqueda se alojaba en un radomo de baja resistencia que tenía forma de un cono aplanado (con una curiosa inclinación ascendente) desde donde se proyectaba la sonda de instrumentación PVD-7, combinando los tubos pitot/estático con las aletas de cabeceo y guiñada. Dos sondas de instrumentos adicionales iban montadas en los bordes de ataque alares.

A pesar de que el T-3 iba a ser un avión supersónico no parecía haber alternativa a la ubicación de los radomos de las antenas sobre el labio de la toma de aire y adentro de ella, lo que tuvo un efecto adverso sobre la recuperación de presión en la entrada de aire. Inmediatamente detrás del tabique, donde se ubicaba la antena de seguimiento del radar de Almaz, la toma se dividía en dos conductos, a la izquierda y la derecha, que rodeaban a la cabina del piloto y detrás de esta se unían en un tubo circular que pasaba por encima del ala y luego se ampliaba hasta cubrir prácticamente toda la sección transversal del fuselaje para finalmente encontrarse con el frente del compresor del motor en la cuaderna Nro 29.Sukhoi T-3, se observan los dos radomos del sistema Almaz.

Entre las cuadernas Nro 31 y 32 a cada lado de la parte superior del fuselaje, había unas aperturas bastante grandes del tipo parrilla a través de las cuales el aire caliente podía ser expulsado violentamente del compresor durante el arranque del motor. En la cuaderna Nro 32 una junta atornillada permitía remover enteramente la parte trasera del fuselaje para remover o cambiar el motor, en servicio. En la cuaderna Nro 38 había cuatro aerofrenos abisagrados de tipo puerta con perforaciones ranuradas. En la cuaderna Nro 43 estaban los pivotes de los planos horizontales de cola, cada una de ellos eran de una sola pieza con un ángulo de flecha de 60 ° y una masa anti-flutter proyectadas hacia delante cerca de las punteras.

La gran deriva de borde de ataque curvado tenía una extensión dorsal en la que un panel atornillado daba acceso a la unidad de potencia que conducía el timón, tomado por tres bisagras empotradas. El extremo de la cola del fuselaje era principalmente de titanio. El tren de aterrizaje delantero tenía un neumático de 660 x 200 y retracción hacia adelante. Las unidades principales tenían un neumático de 880 x 230 y, a diferencia de los cazas Sukhoi con alas en flecha, se retraían directamente hacia el interior de las alas. La trocha era de 4.65m y la distancia entre ejes era de 5.05m.

La cabina albergaba un asiento eyectable y tenía un parabrisas blindado y una cúpula de una sola pieza sin marco, deslizable hacia atrás. El conjunto de aviónica comprendía el mencionado radar Almaz, una radio VHF de dos vías RSIU-4, el receptor de balizas de marcación MRP-48P, el radio-compás ARK-5, el receptor de alerta radar Sirena 2, la mira por computadora PVU-67, el IFF SRZO-2M Kremniy 2M y los dos elementos con antenas en la parte superior de la deriva, para las radio ayuda Svod (Arco), el transpondedor SOD-57 y el RSIU 5V dentro de los paneles dieléctricos en la deriva. Las alas podían llevar tanques de combustible subalares, en soportes instalados a la altura de las sondas de instrumentos.
La nariz modificada del PT-7, con el radomo inferior con otra configuración.

El armamento previsto era de dos cañones (Sukhoi asumió que serian los NR-30 de 30 mm), y se ubicaron paneles de acero a los lados del fuselajes delantero, donde iban a estar las bocachas del cañón. Antes de que se instalaran los cañones en el T-3, estos se descartaron y fueron reemplazados por los misiles aire-aire K-6, que deberían haber sido instalados en los soportes previstos para los tanques de combustible.

El PT-7 difería principalmente del T-3 en que tenía un fuselaje conforme a la regla de las áreas, con una visible sección del tipo “botella de Coca-Cola” y un nuevo radar de alcance alojado en un radomo inclinado hacia abajo, ubicado en la parte inferior de la toma de aire de la nariz. Otras diferencias incluían a los aerofrenos neumáticos sin perforaciones y la antena de la puntera de la derivada revisada.

Los prototipos T-3 y PT-7 fueron los primeros de lo que resultó ser una larga serie de prototipos y aviones experimentales en la búsqueda del mejor interceptor. Esto subraya la determinación de la Unión Soviética a aceptar sólo lo mejor, porque cualquiera de estos dos modelos podría haber sido aceptados para la producción. Finalmente la serie de prototipos que se iniciaron con el T-3 finalizarían con la entrada en servicio de los interceptores Su-9 y el posterior Su-11
El T-3 en vuelo. Se pueden ver su característica toma de aire y los dos radomos del sistema de radar Almaz.



DATOS TÉCNICOS DEL SUKHOI T-3 Y PT-7
Objetivo: crear un interceptor supersónico monoplaza todo tiempo equipado con radar.
Oficina de Diseño: OKB-51 de P. O. Sukhoi, Moscú.
Planta Motriz: Un turborreactor LyulkaAL-7F con un empuje en seco de 7.500 kg y un empuje con postcombustión de 10.000 kg.



SUKHOI T-3 
Dimensiones: envergadura 8,7 m, Longitud (con la sonda de instrumentos) 18,82 m; superficie alar 24,9 m2
Pesos: Vacío 7.490 kg; Cargado (normal) 9.060 kg; Máximo al despegue 11.200 kg
Prestaciones: Velocidad máxima de 2.100 km/h (Mach 1,98) a 10 km de altitud; techo de servicio 18 kilómetros; alcance (con combustible interno) 1.440 kilómetros; alcance máximo 1.840 kilómetros, carreras de despegue y aterrizaje de unos 1.100 m.
Armamento: dos misiles aire-aire K-7L o K-6V de guiado radar semiactivo. También estaba previsto instalar dos cañones Nudelman/Rikhter NR-30 de 30 mm en las raíces alares, con 68 proyectiles por arma.
Tres Vistas del Sukhoi T-3.



SUKHOI PT-7 
Dimensiones: envergadura 8.7m, longitud (con la sonda de instrumentos) 18,82 m; superficie alar 24.9m2.
Pesos: En cada caso, unos 150 kg más pesado que el T-3
Prestaciones: velocidad máxima 2.250 km/h (Mach 2,12) a 10 km de altitudTres vistas del Sukhoi PT-7.

https://www.zona-militar.com/2018/10/13/los-interceptores-de-sukhoi-el-t-3-y-el-pt-7/

Observadores de 13 países han sido invitados a los simulacros antiterroristas de Rusia-Egipto

Imagen cortesía de TASS


Observadores militares de 13 países observarán los simulacros antiterroristas “Defensores de la Amistad-2018” ruso-egipcios, según informó este lunes, la oficina de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia.

“Por invitación de la parte egipcia, representantes de los ministerios de defensa de los Emiratos Árabes Unidos, el Reino de Arabia Saudita, el Estado de Kuwait, Bahrein, Omán, Sudán, Jordania, Grecia, Chipre, Serbia, República de Belarús, Armenia y Kazajstán, han sido invitados a observar los simulacros de las Fuerzas Aerotransportadas de Rusia y Egipto”, dijo la oficina de prensa.


Los eventos oficiales con motivo de la recepción de paracaidistas rusos y el comienzo de los simulacros conjuntos se llevaron a cabo el otro día en el territorio de la base militar de un batallón de Operaciones Especiales de Egipto.

La fase básica de los simulacros de “Defensores de la Amistad-2018” se llevará a cabo del 24 al 26 de octubre. En general, las maniobras involucrarán a más de 400 paracaidistas de ambos países, más de 15 helicópteros y aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Rusa y la Fuerza Aérea Egipcia, y también seis vehículos blindados rusos BMD-2 y BTR-D que se lanzarán al aire usando Paracaídas de fabricación rusa.


https://www.zona-militar.com/2018/10/15/observadores-de-13-paises-han-sido-invitados-a-los-simulacros-antiterroristas-de-rusia-egipto/

La USAF no pudo "evacuar" a una docena de F-22 de la base aérea de Tyndall, arrasada hace unos días por el huracán Michael. Varios de los aviones han quedado tan dañados que puede que se tengan que dar por perdidos. Daños valorados en más de mil millones de dólares.





Israel y Siria reabren el paso fronterizo en los Altos del Golán después de cuatro años


Comunidades drusas y sirias en el paso fronterizo (AFP)


El único paso fronterizo entre Siria y la parte de los Altos del Golán controlada por Israel reabrió este lunes después de haber estado cerrada durante cuatro años debido a la guerra civil siria.


A raíz del acuerdo anunciado el viernes entre Naciones Unidas, Israel y Siria,dos vehículos blancos de la ONU cruzaron la barrera que fue abierta ante ellos en el lado israelí del cruce de Quneitra.


La reapertura del paso es una nueva muestra de que el régimen de Bashar al Assad ha recuperado el control del territorio sirio en el sur del país. En la reapertura del cruce se izó incluso la bandera de Siria.




Esta fue posible después de que las fuerzas gubernamentales, apoyadas por Rusia, arrebataran a los insurgentes la casi totalidad de la provincia siria de Quneitra.


En un primer momento, el paso fronterizo servirá únicamente para las operaciones de los cascos azules de la ONU, que en la región llegan a los 1.000 efectivos en el marco de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF) destinada a monitorear la frontera entre Siria e Israel, indicó el ejército sirio.


La UNDOF actúa en la zona desde el acuerdo al alto al fuego que puso fin a la guerra de Yom Kippur de 1974, que estableció las fronteras actuales y una zona desmilitarizada entre ambos países.

Las tropas del régimen de Bashar al Assad izaron la bandera de Siria. Retomaron el territorio, en control de los rebeldes, en julio (AFP)


En el pasado, los drusos sirios que viven en la parte israelí de los Altos del Golán transitaban por este paso para ir a estudiar o a casarse a Siria.


Pero en 2014 el Ejército israelí decidió cerrar el cruce después de que los rebeldes sirios tomaran el control de Quneitra y se posicionaran junto a la divisoria grupos extremistas, incluido el Frente al Nusra, antigua filial de Al Qaeda en Siria.


En tanto el principal cruce fronterizo entre Siria y Jordania, el de Jaber-Nasib también fue reabierto este lunes oficialmente, después de tres años de clausura desde que los grupos rebeldes tomaran el control del mismo en el territorio sirio.


https://www.infobae.com/america/mundo/2018/10/15/israel-y-siria-reabren-el-paso-fronterizo-en-los-altos-del-golan-despues-de-cuatro-anos/

El gobierno británico reveló cómo serán los soldados mutantes, protagonistas de las guerras del futuro

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Aunque parezca salido de una película de ciencia ficción, las guerras del futuro podría ser peleadas por ejércitos de soldados genéticamente modificados para alcanzar enormes poderes físicos y mentales, de acuerdo a un informe del Ministerio de Defensa del Reino Unido.

El actor Jean-Claude Van Damme en la película “Soldado Universal”, sobre un grupo de “superhumanos” convertidos en armas de guerra


El reporte "Global Strategic Trends – Out to 2045" (Tendencias Estratégicas Globales, hacia el año 2045) publicado este domingo y reproducido por el Daily Mail, los campos de batalla del futuro podrían llenarse de "soldados mutantes" modificados genéticamente, dotados de miembros biónicos, adaptaciones para ampliar la capacidad del cerebro y utilizando drogas para mejorar el desempeño.


Esto podría "ofrecer una expansión profunda de los límites del desempeño humano", dice el texto. "La voluntad y el apetito de diferentes actores para explotar estas tecnologías podría otorgar una ventaja competitiva sobre el adversario", agrega.

El traje “Fortis”, un exoesqueleto en desarrollo por el ejército de Estados Unidos


El informe fue desarrollado por el Centro de Desarrollo de Conceptos y Doctrina, un think tank que pertenece al gobierno británico, y destaca la necesidad de establecer nueva legislación y tener en cuenta consideraciones éticas y morales antes de la creación de estos "ejércitos mutantes", que podría llegar en torno al año 2045.


También se destacan otras amenazas que depara el futuro, como los disturbios sociales creados por el avance de los robots y la inteligencia artificial en reemplazo de humanos. Específicamente alerta sobre "protestas violentas" realizadas por las personas que queden sin trabajo.


Una mejor regulación de las redes sociales también será necesaria en el futuro, agrega el reporte, dado su capacidad para desperdigar información falsa y polarizar sociedades, "erosionando la confianza en las instituciones, creando incertidumbre y aumentando el conflicto".

Aunque parezca salido de una película de ciencia ficción, la posibilidad de contar con soldados “mejorados” genéticamente con con extensiones está siendo estudiada


Pero la ingeniería genética de humanos, y de soldados, sigue siendo una de las principales amenazas.


El fallecido físico Stephen Hawking fue uno de los primeros en alertar que la "mejora" de los humanos llevaría a la destrucción de la humanidad.


"Una vez que aparezcan los superhumanos, habrá importantes problemas políticos con los humanos sin modificaciones, que no podrán competir.Presumiblemente, morirán o se tornarán prescindibles", indicó el científico, de acuerdo al Daily Mail.


https://www.infobae.com/america/mundo/2018/10/15/como-son-los-soldados-mutantes-los-probables-protagonistas-de-las-guerras-del-futuro/

Los drones armados de China ya operan en la mayoría de los países de Medio Oriente


El Wing Loong II, uno de los más avanzados drones ofrecidos por China y comprado recientemente por Emiratos Árabes Unidos (AP)


En los cielos de la ciudad yemení de Hodeida, controlada por los rebeldes hutíes, un drone de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) volaba lentamente y en círculos en abril de 2018 mientras en las calles debajo una camioneta que transportaba al líder chiita Saleh Al Samad se detenía por un momento, a la espera del resto del convoy que la acompañaba.


Segundos después, la camioneta explotó, y Al Samad, una figura clave entre la cúpula rebelde, estaba muerto.


El drone que disparó el misil no era uno de los muchos fabricados por los Estados Unidos y que la coalición árabe liderada por Arabia Saudita y EAU operan en Yemen en apoyo del gobierno y contra los rebeldes. Es decir, no era una de esas mismas aeronaves no tripuladas que se han convertido en la norma también en Irak y Afganistán.


Este drone, por el contrario, estaba fabricado por China.

El funeral del líder chiita rebelde Saleh al Samad, abatido por un drone chino en Yemen (AP)


En todo el Medio Oriente, los países árabes están acudiendo a China para abastecerse de estas armas avanzadas, luego de que la producción estadounidense se viera limitada por las repetidas denuncias de excesivo daño colateral entre las poblaciones civiles.


"Al producto chino no le falta tecnología, solo le faltan mercados", dijo Song Zhonping, analista militar chino y ex conferencista de la Universidad de Ingeniería del ejército de su país. "Y las restricciones a las exportaciones que han impuesto los Estados Unidos precisamente dieron a China una gran oportunidad", agregó.


Con las ventas llega, además, una expansión de la influencia de China en una región donde los Estados Unidos mantienen intereses de primer orden, tanto económicos como en materia de seguridad.


"Los chinos se van a aprovechar de la situación. Creo que es menos probable que se vean afectados por las denuncias de bajas civiles" por la operación de sus drones, consideró el especialista del Instituto Estratégico para Estudios Internacionales Douglas Barrie.

China ha vendido drones por un valor de 700 millones de dólares, principalmente a países de Medio Oriente (AP)


De hecho, en países como Arabia Saudita y EAU, aliados estratégicos de Washington y grandes compradores de armas, los drones chinos conviven y operan en conjunto con los drones estadounidenses


De esta forma, Yemen se ha convertido en el centro de pruebas de esta tecnología. Fue allí en 2002 cuando los Estados Unidos por primera vez realizaron un ataque con drones contra militantes de Al Qaeda. Y es ahí donde ahora también los chinos están demostrando sus capacidades en el área.


Uno de los principales drones exportados por China es el Cai-Hong (Arcoiris), fabricado por la empresa estatal Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial, que también trabaja con el programa espacial de Beijing.


Los expertos consideran que los Cai-Hong CH-4 y CH-5 son casi equivalentes a los Predator y Reaper ofrecidos por la empresa estadounidense General Atomics, pero mucho más baratos. Aunque no alcanzan la sofisticación de sus pares occidentales, los productos chinos compensan con un costo inferior a la mitad y una efectividad suficiente.

El ministro de Defensa de Irak, Khaled al Obeidi, inspecciona un drone de fabricación china usado por la fuerza aérea iraquí en su lucha contra el ISIS (AP)


No alcanzan, sin embargo, para acercarse a drones estadounidenses más avanzados como el Stingray fabricado por Boeing, según han reconocido los propios chinos.


Pero en los modelos más básicos, al precio competitivo se suma a otro factor importante: a los chinos les importa mucho menos cómo y contra quiénes serán usados sus drones, lo cual atrae a los Gobiernos de Medio Oriente.


De hecho el crecimiento en el número de muertes civiles producidas por ataques con drones generó una ola de críticas en los Estados Unidos, lo que forzó a Washington a imponer restricciones más severas en la venta de estos equipos. En la actualidad los pedidos de compra deben ser aprobados primero por el gobierno.


Según la America Foundation, ubicada en Washington, en la última década han muerto 2.581 combatientes y 116 civiles en 473 ataques con drones efectuados por los Estados Unidos, solo en Pakistán, Yemen, Somalia y Libia. No se tienen datos ciertos de las muertes incurridas en Siria, Irak y Afganistán.

Los expertos consideran que los drones chinos son equivalentes a los modelos estadounidenses, pero más baratos. En la foto un General Atomics MQ-9 Reaper


China, el gran exportador de armas


Desde el 2014 China ha vendido unos 30 CH-4 en países como Arabia Saudita, EAU, Irak, Jordania, Yemen y Egipto, así como también en Nigeria y Pakistán. Un negocio que asciende a 700 millones de dólares, según cifras de la compañía.


El año pasado comenzaron las ventas del más moderno Wing Loong II a EAU, similar al Reaper estadounidense.


Durante el mandato del actual presidente de China, Xi Jinping, el país ha aumentado su gasto militar pero también sus exportaciones de armas a diferentes países.


Aún se encuentra por detrás de los grandes actores globales, como los Estados Unidos, Rusia, Francia y Alemania, pero se les está acercando y en la última década las exportaciones aumentaron un 38%, de acuerdo con el Instituto de Investigación Internacional de Estocolmo (SIPRI).


Jon Gambrell y Gerry Shih – AP


https://www.infobae.com/america/mundo/2018/10/03/los-drones-armados-de-china-ya-operan-en-la-mayoria-de-los-paises-de-medio-oriente/

Así es la vida a bordo del portaaviones 'Juan Carlos I' de la Armada


España exhibe músculo militar con su portaaviones 'Juan Carlos I'. Pocos países en el mundo tienen uno igual. Viajamos en el buque insignia de la Armada, concebido para transportar aeronaves, tropas y blindados en misiones militares y humanitarias


SUSANA ZAMORALunes, 15 octubre 2018, 17:47
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El cielo ha dejado de amenazar lluvia. Por delante, 30 millas de navegación con una mar rizada y viento suave. Son cerca de las doce del mediodía y el portaaviones 'Juan Carlos I' pone rumbo a Motril a 18 nudos de velocidad (33 km/hora). En el puente de mando, el trasiego es incesante. La oficial de derrota (es una de las cuatro mujeres oficiales que tiene el buque y coordina la travesía) recibe las órdenes del comandante y se las traslada al timonel. «El primer movimiento siempre es separarnos del muelle y una vez obtengamos más espacio para maniobrar y podamos meter más velocidad, pasaremos a configuración de navegación. ¿Qué necesito de vosotros? Buena coordinación y con tranquilidad. Nada más. Cuando sea el momento, a los puestos y a funcionar», ordena el capitán de navío Francisco José Asensi, comandante del LHD (L-61) 'Juan Carlos I'. Es el buque insignia de la Armada. Nunca España había tenido un barco de guerra tan grande y con semejantes capacidades. Porque, aunque no responde a la configuración estricta de portaaviones, la suya lo convierte en un barco versátil con capacidad para operaciones aéreas, pero sobre todo para realizar misiones anfibias (es, por ejemplo, capaz de transportar a una fuerza de Infantería de Marina para realizar un desembarco); de proyección de fuerza (trasladando militares a un escenario en conflicto) y de ayuda humanitaria.

Fue entregado a la Armada española en los astilleros de Navantia en 2010 en presencia de su epónimo, el rey emérito. Se siguió así la larga tradición de la Armada de asignar a uno de sus buques principales el nombre propio del monarca reinante, mantenida desde la llegada de la Casa de Borbón al trono de España a principios del siglo XVIII. Pertenece a una nueva generación de portaaviones después de que su antecesor, el 'Príncipe de Asturias', fuera dado de baja en 2013. Había acumulado una hoja de servicios impecable durante 25 años, con misiones en la primera Guerra del Golfo y el conflicto de Yugoslavia, y teniendo en su tripulación al actual rey Felipe VI durante su formación como alférez alumno de la Armada. Pero fue imposible estirar su vida útil por motivos presupuestarios y acabó en Turquía desguazado como chatarra. Triste final. No obstante, algo queda de él en el nuevo portaaviones: algunas de las 'metopas' (placas de agradecimiento) que colgaron de sus paredes y una alfombra de bronce a la entrada de la cámara de los oficiales, en la que se lee 'Príncipe de Asturias'. En esta sala, en la que cuelgan algunas marinas y hasta un cotizado cuadro de Revello de Toro con una imagen de la Virgen de la Soledad (regalo de la Cofradía de Mena de Málaga), los oficiales descansan viendo la tele, echando una partida de 'Risk' o tomando un café.

Navegación nocturna

La navegación del 'Juan Carlos I' hacia Motril se inicia con incertidumbre desde su salida de la base militar de Rota, donde tiene su atraque. Tras la revisión hecha a los motores en tierra, toca ponerlos a prueba en el mar. Los mandos no las tienen todas consigo. De hecho, cabe la posibilidad de tener que regresar a puerto si las cosas no salen bien. «Cada cierto tiempo se le hacen unas comprobaciones rutinarias, como la ITV de los coches, pero en esta ocasión ha habido un retraso en la adquisición de las piezas necesarias para su puesta a punto, de ahí que hayamos tenido que posponer un día las jornadas de puertas abiertas en Motril», justifica el teniente de navío Carlos Sánchez Riezu. Allí, ya había inscritas más de 14.000 personas para visitarlo. La expectación era máxima. Nada podía fallar.

Finalmente, amarró en el puerto granadino a las ocho de la mañana del viernes, Día de la Hispanidad, después de 18 horas de travesía a través del Estrecho de Gibraltar y bordeando la costa africana durante la noche. La singladura se aprovechó para realizar ejercicios cotidianos a bordo, que la dotación repite una y otra vez, casi hasta la saciedad, para que nada ni nadie falle en un escenario real. «Alerta amarilla. Aproximación de aeronave sospechosa. Todo el mundo a sus puestos», advierten. Es un simulacro, porque en realidad el que se acerca es el emblemático avión de la Armada AV-8B Harrier, que tiene previsto su aterrizaje en el portaaviones para ser exhibido durante los tres días de puertas abiertas en la ciudad granadina. Junto a él lo hacen cuatro helicópteros, dos H-500 de la Sexta Escuadrilla y otros dos SH-3D de la Quinta.

El barco tiene unas fases de adiestramiento programadas en las distintas áreas para lograr la certificación del Centro de Valoración y Apoyo a la Calificación Operativa para el Combate (CEVACO) que realiza un organismo nacional dentro de la Armada, pero que es externo al barco. Son evaluados cada dos o tres años de acuerdo a unos parámetros a cumplir. «Una vez que el barco está certificado, ya está listo para salir a cualquier misión», explica el capitán de corbeta David Méndez. Es la esencia de los ejércitos actuales: preparar, adiestrar y certificar sus dotaciones para tenerlas listas por si el Estado Mayor de la Defensa las requiere para cualquier misión. Mientras tanto, estas maniobras forman parte de la rutina. «Me adiestro, me adiestro, me adiestro para combatir; para combatir como me adiestro», recalca David Méndez.

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Vídeo. Así es la vida a bordo del portaaviones / ÑITO SALAS

El toque de diana llega por megafonía a las 7.00 horas en punto. «Diana, diana. Aseo personal y arreglo de camas. Comienza el desayuno con preferencia para cocineros, rancheros y personal de vigilancia entrante», avisan a toda la dotación, formada por cerca de 300 tripulantes (en esta ocasión el rol consigna 284 personas). Aunque es la habitual, este portaaeronaves tiene capacidad para albergar hasta 1.435 almas. «El nivel actual de sofisticación de los equipos nos ha permitido una mayor automatización, por eso la dotación del 'Juan Carlos I' puede parecer pequeña», aclara el comandante Francisco José Asensi, quien el pasado mes de junio tomó el mando del buque. «Profesionalmente, es un sueño, pero además es un privilegio y una gran responsabilidad dirigir a este equipo de profesionales. Todo un desafío», afirma. Sus sueldos oscilan entre los mil euros de un marinero raso hasta los más de 3.000 que puede cobrar el comandante. «Todo está en función de los trienios y los complementos, pero estamos en el margen de cualquier otro profesional de las Fuerzas Armadas», precisa Asensi.

Una parte de la tripulación se dirige a sus ocupaciones, mientras el resto descansa. El día se divide en cuatro turnos de seis horas;el primero se inicia a las ocho de la mañana. Media hora antes empieza a servirse simultáneamente el desayuno en los cuatro comedores, separados por rango (marinería, infantería de marina o tropas de desembarco, suboficiales y oficiales). A los oficiales de guardia se les reconoce inmediatamente, ya que todos llevan colgada la 'gola', una especie de collar dorado y metálico que antiguamente se usaba para protegerles el cuello de posibles ataques. «Se nos identifica por eso y también por la mala hostia que llevamos por tener que hacerla», bromea un mando.

En el comedor de marinería, la dotación aguarda cola para coger su bandeja y servirse. Un enorme televisor de pantalla plana, que casi nunca se enciende, preside la estancia. Lo flanquean un retrato del rey Felipe VI (pequeño en comparación al tamaño del plasma) y un reloj digital para que nadie se despiste con el horario de las guardias. En el menú, rebanada de pan (hecho diariamente en las cocinas del barco) con mantequilla y mermelada; cereales, galletas y bizcochos. El café y la leche se la sirve cada uno a su gusto y, a elegir, también hay café descafeinado y Cola-Cao.
El LHD 'Juan Carlos I'El buqueEl 'Juan Carlos I' responde más a la calificación de LHD ('Landing Helicopter Dock') que a la de portaaviones. Mientras que éste está diseñado exclusivamente para realizar operaciones aéreas, el LHD 'Juan Carlos I' es, además, un buque anfibio (capaz de transportar a una fuerza de Infantería de Marina para realizar desembarco); de proyección de fuerza (trasladando militares y pertrechos a un escenario en conflicto); portaaeronaves, y barco de ayuda humanitaria.231metros de eslora y 32 de manga –el máximo que le permite atravesar el Canal de Panamá– son las dimensiones principales del barco, el buque más grande que ha tenido nunca la Armada española. Una mole de 27.000 toneladas, tan larga como dos campos y medio de fútbol y tan alta como un edificio de 10 plantas, capaz de navegar a 21 nudos (39 kilómetros/hora) y generar electricidad como para iluminar la ciudad de Córdoba.EntrañasEl barco se distribuye en cuatro cubiertas principales. La primera cuenta con un dique inundable a popa y, a proa, el garaje para vehículos pesados, con capacidad para 46 carros de combate Leopard o hasta 88 vehículos de 16 toneladas. Alberga también cuatro lanchas de desembarco LCM, unas barcazas que pueden transportar hasta dos carros de combate cada una. La segunda cubierta es la de habitabilidad: alojamientos, cocinas, comedores, hospital, gimnasio, cámaras para la dotación... La tercera es para el hangar, con capacidad de estiba para 19 cazas AV-8B Harrier II Plus, 30 helicópteros de tipo medio o 10 helicópteros pesados CH-47D Chinook; cuenta además con un garaje para vehículos ligeros. La última cubierta es la de vuelo, de 5.440 metros cuadrados y con una rampa Sky-Jump de 12 grados para facilitar el despegue de los aviones STOVL (toman vuelo tras una corta carrera y aterrizan en vertical).360millones de euros es el coste estimado –a la baja– del navío. El portaaviones español se empezó a construir en 2005 en los astilleros de Navantia, en Ferrol; el 10 de marzo de 2008 se botó en una ceremonia amadrinada por la reina Sofía, y el 30 de septiembre de 2010 fue entregado a la Armada.DenominaciónLa Armada española utiliza una marca de identificación de costado para sus barcos. Suele ser una letra que advierte sobre el tipo de buque (para fragatas sería la F, por ejemplo), más una numeración, que identifica la clase dentro del tipo de buque, y la unidad dentro de la clase. Así el 'Juan Carlos I' es L-61. La L corresponde a su denominación en inglés (LHD); el 6 sería la clase de buque (portaaviones) y el 1 significa que es el primero de su clase o categoría.1.435es la capacidad máxima de personas que puede albergar el buque durante un periodo máximo de un mes, aunque su dotación habitual de tripulantes ronda los 300.ArmamentoEl portaaviones no es un buque de combate en sí mismo, sino la plataforma que posibilita el ataque en cualquier punto. El 'Juan Carlos I' está dotado de armamento ligero para repeler posibles agresiones, como ametralladoras y un sistema que evita el impacto de misiles y cohetes al desviarlos. Son las fragatas de escolta las encargadas de combatir ante una eventual agresión.

Hasta 50 litros de leche se pueden consumir cada mañana. Una vez terminado, toca recoger cada uno su bandeja y reciclar: papel por un lado, latas y plástico por otro. En cocina, no han terminado con la primera comida del día cuando ya preparan el almuerzo. Allí, un cabo, cuatro marineros y tres cocineros elaboran diariamente hasta 70 'bollas' (barras grandes de pan) que trocean para acompañar el rancho, compuesto de ensalada de lechuga y tomate; un contundente potaje de alubias y morcilla en su punto de sabor, y merluza en salsa. Para beber, agua o refresco de cola. «Así como el pescado no suele gustar mucho, los guisos que hacemos les encantan», presume orgullosa la cabo primero María José Roldán mientras remueve el puchero para que no se pegue la crema de verduras que ya elabora para la cena, junto con los 25 kilos de arroz cocido que acompañarán de guarnición a los pinchitos. Por la noche sí hay postre. En esta ocasión, natillas. «La comida de rancho tiene mala fama, pero eso es un mito», se apresura a desmentir el teniente de navío Sánchez Riezu.

Las cantidades que se consumen en una mole de 27.000 toneladas como esta asustan. Solo en detergente para lavar los distintos uniformes (de embarque, calle y gala), ropa de cama y toallas, se pueden gastar cerca de 20 litros diarios entre las dos lavanderías, que suman seis lavadoras grandes, otras dos pequeñas y seis secadoras.

Su primera misión, Kuwait e Irak

Más allá de ejercicios puntuales, el LHD 'Juan Carlos I' no había realizado hasta el pasado mes de mayo y desde que adquirió carácter operativo en 2010 ninguna misión internacional. Durante 57 días y acompañado por la fragata 'Blas de Lezo', que ejerció de escolta durante la travesía, el portaaviones español participó en la operación 'Irak Spanish Unit Helicópteros' (Ispuhel). Su objetivo, llevar hasta Kuwait cinco helicópteros de transporte de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), tres 'Chinook HT-17' y dos 'Cougar HT-27. El destino final de estas aeronaves fue la base iraquí de Camp Tají, donde se integraron con las unidades del Ejército de EE UU en la operación 'Inherente Resolve', la coalición internacional que combate al Estado Islámico en Irak. También tuvo oportunidad de participar en la Operación 'Atalanta' contra la piratería en aguas del Cuerno de África y el océano Índico occidental, donde realizó ejercicios conjuntos con las Fuerzas Armadas francesas e italianas desplegadas en esta misión de la UE.

Pero el buque más grande de la Armada española, tan largo como dos campos y medio de fútbol y tan alto como un edificio de 10 plantas, dista mucho de los enormes portaaviones nortamericanos. También es más barato y versátil. Mientras que el 'Juan Carlos I' costó 350 millones de euros, EE UU ha invertido 13.000 millones en su último portaaviones, el 'USS Gerald R. Ford'. No obstante, solo arrancarlo, con toda la tripulación a bordo, cuesta 80.000 euros.

En el barco español, la primera cubierta tiene un dique inundable, que facilita la entrada y salida de las cuatro lanchas de desembarco (LCM) estibadas, con capacidad para dos carros de combate cada una. En este enorme hangar situado en la popa del buque se guardan, además, los vehículos pesados destinados a esas misiones anfibias, hasta 46 carros de combate Leopard. Sobre este nivel se encuentra la zona de habitabilidad, que comprende los alojamientos de la tripulación, cocinas, comedores, el hospital, el gimnasio y las cámaras, salas de estar para la dotación y separadas por rango. La tercera cubierta está ocupada en su totalidad por el hangar principal, donde se guardan los vehículos ligeros y las aeronaves, por ser la más cercana a la cubierta. Puede albergar hasta 19 cazas de aterrizaje vertical AV-8B Harrier II Plus, 30 helicópteros de tipo medio o 10 helicópteros pesados CH-47D Chinook.

La última cubierta, a la que las aeronaves acceden a través de dos enormes ascensores, es la de vuelo, de 5.440 metros cuadrados y con una rampa Sky-Jump de 12 grados para facilitar el despegue de los aviones tipo STOVL (capaces de alzar el vuelo tras una corta carrera y de aterrizar en vertical). Sin duda, todo un hándicap para el buque insignia de la Armada española, dado que su docena de aviones Harrier están ya pidiendo pista y con fecha de caducidad en el 2020. Pocas aeronaves de ala fija pueden aterrizar en la cubierta de vuelo del 'Juan Carlos I': los V-22 Osprey y los cazas F-35B. Todo apunta a que estos últimos acabarán sustituyendo a los Harrier, pero está por ver si será posible comprarlos, ya que cada uno cuesta entre 90 y 130 millones de euros.

Desde el primario de vuelo, que es como la torre de control de un aeropuerto y está junto al puente de mando, se controlan las 'tomas' (aterrizajes) y despegues; las aeronaves que están en las proximidades del barco, y los movimientos de las que hay en la cubierta de vuelo. Esta última es una de las zonas de trabajo con más riesgo, donde sopla un fuerte viento, hay muchas tareas a realizar por numerosas personas y el movimiento de aeronaves implica un gran peligro por los rotores, las toberas y el manejo de combustible. Los protocolos de seguridad aquí son estrictos. Uno inexcusable es el paseo FOD ('Foreing Object Damage'). Se realiza cada vez que hay prevista una operación de vuelo para evitar que un objeto extraño pueda dañar el motor de una aeronave al ser succionado por éste o pueda lanzarlo sobre algo o alguien. Por eso, el personal de cubierta no puede llevar nada susceptible de perderse y, de forma periódica, el personal se despliega a todo lo largo de la cubierta, de proa a popa, para ir recogiendo cualquier cosa que encuentren a su paso. Todos llevan chalecos, que pueden ser de seis colores diferentes para distinguir las funciones que cada uno realiza en cubierta. Son los 'Rainbow Warriors'.

Dado los riesgos que acarrean las labores en este portaeronaves y su adaptación a misiones humanitarias, en su construcción se contempló un hospital puntero con sala de diagnóstico, dos quirófanos (general y de traumas), sala de analíticas, farmacia, sala de infecciosos, una UCI y una consulta odontológica. «Es sumamente importante, sobre todo para los pilotos, a los que cualquier cambio de presión les puede causar un fuerte dolor y provocar un accidente», advierte el enfermero Juan Pablo Cotorruelo, quien destaca su conexión al hospital Gómez Ulla y el sistema que tienen para extraer oxígeno del aire y mantenerlo en tanques de hasta 300 litros.


Los ejercicios se repiten una y otra vez:«Me adiestro para combatir;para combatir como me adiestro»

Todos los sistemas del barco (eléctrico, hidráulico, contra incendios, refrigerantes o motores) se controlan desde la sala de máquinas a través de un potente software de producción nacional. «El 99% del barco es eléctrico. Esa energía la producen dos motores que generan 7,7 megawatios cada uno; una turbina, de potencia similar a la que puede tener un avión, y un sistema generador como el de una refinería. Pocas armadas lo tienen en el mundo. Con esa cantidad de megawatios podríamos alumbrar la ciudad de Córdoba. No es poca cosa», presume el teniente de navío Rodríguez.

El buque dispone de seis plantas osmotizadoras que producen 24.000 litros diarios de agua potable para aseo, cocina y limpieza del barco. Para caso de incendio, cuentan con un colector de agua salada, espuma y agua nebulizada. El barco está dividido en cuatro zonas de fuego, con sus compartimentos y mamparos estancos para aislar las llamas. Además, cuenta con siete miniestaciones de bomberos para atender cualquier accidente en sus diferentes secciones. No se escatiman medidas de prevención. Hasta el suelo, de color azul oscuro, tiene un pequeño moteado en blanco que evita la propagación del fuego. La protección se extiende a los camarotes, donde todos los colchones están protegidos por unas fundas gruesas de material ignífugo.

En cuestión de alojamiento, también hay clases. El camarote de los oficiales es personal y tiene el baño dentro; el de los suboficiales puede ser compartido por dos o cuatro personas, y la marinería se instala en los sollados, estrechos habitáculos con literas en los que pueden llegar a dormir hasta 15 personas. Todos los camarotes tienen anclajes para fijar las sillas en caso de mala mar y disponen de un equipo de protección individual (EPI) con una máscara de oxígeno para usar en caso de incendio.

Acabada la jornada, llega el toque de queda. Son las 19.56 horas. «Ha sido el ocaso. Atención, oración». La plegaria, acompañada de música, reza: «Tú dispones de viento y mar y haces la calma y la tempestad, ten de nosotros piedad, piedad Señor, Señor piedad». Todo el interior del barco cambia su iluminación a una tenue luz roja para mantener una mínima visibilidad durante la noche. Los altavoces enmudecen: «'Juan Carlos I'. Buenas noches».
ÑITO SALAS

España, en el selecto club de países con portaaviones

Cuando, hace dos años, China presentó al mundo su portaaviones 'Shandong', se sumó a un selecto y minoritario club de países poseedores de estas imponentes bases aéreas flotantes. Entre ellos, España. Son solo 14, pero ¿por qué un siglo después de que fuera botado el primero, el 'HMS Argus', siguen siendo un símbolo del poderío de una nación? En primer lugar, porque no todo el mundo puede tenerlos. Son tan costosos de mantener y de operar que quienes los tienen solo disponen de uno o dos en servicio, a excepción de EE UU. En segundo lugar, porque no solo permiten a su poseedor disponer de una base móvil para realizar cualquier acción militar, sino que su sola presencia, o incluso la mera amenaza de enviarlo a una zona de conflicto, es una exhibición de fuerza intimidatoria.

Entre todos, el líder indiscutible es EE UU, con 19 portaviones y uno más en fase de pruebas. Diez de ellos, los llamados 'superportaaviones' de la clase Nimitz, son auténticas ciudades flotantes. Además, Estados Unidos cuenta con nueve portahelicópteros y buques de asalto anfibio de las clases Wasp y América. Le sigue Japón, con tres portaviones de los denominados 'destructores portahelicópteros'. Completan la relación Australia, Brasil, China, Corea del Sur, España, Francia, Gran Bretaña, India, Italia, Tailandia, Rusia y Turquía, que será el último en incorporarse. Lo hará, además, de la mano del constructor español Navantia. Tras comparar varias alternativas, entre ellas la clase Mistral francesa, acabó decantándose por la versatilidad que ofrece el diseño español del 'Juan Carlos I', además del prestigio obtenido con la venta de dos unidades gemelas a Australia (el 'HMAS Canberra' y el 'HMAS Adelaide').

El portaaviones ruso 'Almirante Kuznetsov' es actualmente el segundo más grande del mundo, después del 'USS George H W Bush' de la Armada estadounidense, que con 332 metros de eslora y dos hectáreas de cubierta de vuelo es capaz de transportar 80 aeronaves (aviones de combate y helicópteros) y desplazar 97.000 toneladas a plena carga propulsado por dos reactores nucleares.


https://www.diariosur.es/sociedad/vida-bordo-portaaviones-20181014182716-nt.html

Expertos descubren nuevas pruebas de presencia de equipo militar ruso en Donbás


Expertos descubren nuevas pruebas de presencia de equipo militar ruso en Donbás
15.10.2018 13:38
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Los expertos del Laboratorio de Investigación de Informática Forense del Atlantic Council analizaron fotografías y encontraron nuevas evidencias de la presencia de equipos militares rusos modernos en los territorios ocupados de Donbas.


Sus conclusiones se presentan en el artículo.

“Si bien Rusia ha disminuido el número de militares en servicio activo y armas pesadas enviadas al este de Ucrania, ha mantenido, si no ha aumentado, tanto la cantidad como la calidad del equipo no letal, además junto con continuar proporcionando lo necesario al personal con conocimientos técnicos, en particular, especialistas en el campo de la guerra electrónica", se lee en el artículo.

En particular, se le informa sobre el sistema de comunicaciones por satélite Auriga-1.2V (entró en producción en 2014 y se detectó en Siria en 2016) y el sistema de comunicaciones en el campo de batalla Barrera-T. Fotos de estos sistemas fueron publicadas en redes sociales. Después de analizarlos, los expertos llegaron a la conclusión de que las fotos se habían tomado en el suburbio de de Donetsk, Makiivka, el territorio controlado por la llamada República Popular de Donetsk, en la primavera o verano de 2017.

Según el informe, estos sistemas, además de una asistencia rusa más cinética, mejoran significativamente las capacidades de lucha separatistas dirigidas por Rusia a través de mecanismos de apoyo tales como operaciones psicológicas, intercepción de señales, reconocimiento y comunicaciones mejoradas.

Aunque los expertos no pueden indicar la hora exacta en que se usaron los sistemas, les queda claro que las fuerzas separatistas dirigidas por los rusos siguen dependiendo en gran medida de los recursos y la experiencia militares rusos.

SM


https://www.ukrinform.es/rubric-defense/2558849-expertos-descubren-nuevas-pruebas-de-presencia-de-equipo-militar-ruso-en-donbas.html

Egipto: Sinaí, la guerra incomoda

15/10/2018






El ejército egipcio, después de Israel, es el mayor destinatario de asistencia militar de Washington, además de haber recibido más de 80 mil millones de dólares desde el fin de la segunda guerra mundial, lo que le ha permitido convertirse en el más poderosodel continente africano, del mundo árabe y que a la vez es el decimo tercero a nivel mundial, desde febrero último está librado una guerra con toda su potencia contra las fuerzas del Daesh Sinaí, que de manera rigurosa, fueron captando diferentes bandas integristas que dominaban ese desértico triangulo de unos 60 mil kilómetros cuadrados y de poco más de 150 mil habitantes. (Ver: Egipto: al-Sisi se va a la guerra.)

Las tropas del general al-Sisi han demolido más de 6 mil viviendas civiles, destruido grandes áreas de sembradíos y con su estricto control territorial se ha impedido la libre circulación de sus pobladores. La actual situación ha provocado importantes desplazamientos de civiles hacia diversas regiones del país, incluso hacia el norte del Sinaí, a donde han llegado más de 20 mil desplazados. El estado de guerra ha interfiriendo además en los desplazamiento de mercaderías, generando escasez de alimentos y otro tipos de insumos básicos, además de graves problemas en la asistencia médica, el cierre de escuelas, centros educacionales, la reducción a unas pocas horas diarias del flujo eléctrico, el servició de comunicaciones televisión, radio, telefonía e internet, y el abastecimiento de gasolina y gas, lo que significó un golpe casi mortal a la ya muy endeble economía de la provincia y la organización social, lo que dio lugar al comienzo de protestas civiles lo que obligó a los mandos militares en septiembre pasado a disminuir algunas de las severas restricciones de para la seguridad territorial.

La “Operación Sinaí 2018” que también abarca sectores del Delta del Nilo y los desiertos fronterizos con Libia, ordenada por el general Abdel Fattah al-Sisi, fue preparada para cortar de cuajo la provisión de material de guerra y extermin

ar a los terroristas, que implementaron una importante número de atentados en la península como el ataque, a la mezquita de al-Rauda de la comunidad sufí, en la que murieron 305 personas en noviembre de 2017 o el derribo del avión ruso en octubre de 2015 que dejó 224 muertos, entre otros muchos ataques terroristas a puestos policiales y militares, no solo en el Sinaí, sino también en otros puntos del país, incluida la ciudad del Cairo la capital egipcia, donde fueron atacadas iglesias de la minoría copta. La dimensión de la operación militar (Ver: Egipto: La guerra privada del general al-Sisi) y el tiempo en que se mantiene, indica claramente la fortaleza del Daesh Sinaí.

Según la escasa información del Ejército, que ha restringido el acceso de la prensa al área de operaciones, las bajas infligidas a los integristas alcanzarían solo a las trescientas, al tiempo que han logrado destruir o incautar gran cantidad de arsenales, vehículos y grandes cantidades de los letales IED (dispositivos explosivos improvisados) y otro tipo de materiales. Se ha conocido por propias fuentes integristas que el lunes primero de octubre fue muerto, alcanzado por un bombardeo el principal comandante del Daesh Sinaí, el palestino Abu Hamza al-Maqdisi, en la localidad de Sheikh en el Sinai Norte, mientras que el mismo día fueron asesinados otros quince militantes en diferentes acciones.

Los abusos llevados a cabo por las fuerzas gubernamentales contra la población civil, ha provocado además de protestas en diferentes ciudades y pueblos de la península, el acercamiento de civiles a los muyahidines.

Un reciente informe de Human Rights Watch (HRW) explica la deriva de las simpatías de los pobladores civiles, que la presencia del ejército, ha despertado hacia los hombres del Abu Barkr al-Bagdadí. HRW, ha detectado que solo en los tres primeros meses de la de la operación se han destruido cerca de 3600 viviendas civiles. Aunque los mando militar han negado la verisimilitud de estas informaciones, al tiempo que indican que se han compensando a quienes han sufrido daños en sus propiedades por un total de 50 millones de dólares. En respuesta a esa afirmación Human Rights Watch denuncia que esas compensaciones no han considerado los daños prácticamente totales a los sembradíos.


Un riesgoso cambio de estrategia.

Más allá de las operaciones del ejército y el desconocimiento del verdadero número de bajas y daños ocasionados a la organización terrorista se percibe un congelamiento del frente en la “guerra” del Sinaí, que a pesar del tiempo trascurrido y el poderío militar del ejército, no se logra exterminar la presencia del Daesh. Que con el sellamientos de las fronteras del Sinaí, para impedir la filtración de armamento, otro material logístico y la llegada de nuevos combatientes. De igual modo el flujo de abastecimientos a los muyahidines, parece ser incesante, solo en la primera semana de este mes, se han logrado interceptar una treintena de vehículos trasportado armamento para los terroristas en la frontera oeste de la península.

Pese a todo la insurgencia ha conseguido mantener sus posiciones en el terreno, debido al apoyo de algunas tribus beduinasancestralmente dedicadas al contrabando conociendo prácticamente todas las sendas y caminos del territorio para seguir abasteciendo a los califados del Daesh.

Las poblaciones beduinas históricamente han sido dejadas de lado por el poder central, llevando décadas de falta de asistencia económica, planes de desarrollo, generando grandes bolsones de desocupación y desequilibrio social en comparación a otras provincias. Los beduinos, desde siempre han generado desconfianza a los diferentes gobiernos del Cairo, al punto que son impedido de enrolarse en las fuerzas armadas y la policía. Además de no tener acceso a otros empleos de la administración pública.

La desconfianza mutua entre la clase política nacional y las tribus beduinas, es lo que hace que estos últimos no crean en los proyectos de desarrollo para la región recientemente anunciados por el gobierno, como la construcción de una nueva ciudad en el norte del Sinaí y planes de exploratorios de gas y petróleo, en cercanías del Canal de Suez, una zona alejada de las áreas más deprimidas y donde el conflicto es más intenso.

La propia torpeza militar retroalimenta el desanimo y resistencia, contra el gobierno que no logra resolver el conflicto y reinstalar, si alguna vez lo hubo, seguridad y protección a la población civil, mientras que se fortalecen los postulados del Daesh. Por lo que la insurgencia, no solo ha logrado mantenerse fuerte más allá de los duros ataques del ejército, sino también pueden aspirar a persistir en la región, mientras cuenten con la colaboración de las tribus locales.

Tras el derrocamiento en 2013 del presidente Mohammed Morsi, apoyado por la organización ultramontana Hermanos Musulmanes, (Yami’at al-Ijwan al-Muslimin) se incrementaron las acciones terroristas en todo el país, aunque particularmente en el Sinai, donde se cree se refugiaron miles de Ikhwan, ante la ola de de persecuciones, encarcelamiento, juicios, largas condenas y ciento de ejecuciones, incorporados a la Wilāyat Sinai (Provincia del Sinaí), antes conocido como Ansar Beit al Maqdis (Seguidores de la Casa de Jerusalén), que en 2014 realizaría su bayat o juramento de lealtad al Daesh, adoptando el nombre de Daesh Sinaí. Incrementándose los ataques contra los diferentes objetivos takfires (infieles) con nuevas y sangrientas estrategias, aportadas por la llegada de veteranos de las guerras de Siria e Irak.

En un riesgoso cambio de estrategia el gobierno ha decidido armar a algunas tribus, intentándolas incorpora a la guerra contra el terrorismo, dado el amplio conocimiento que poseen de esa geografía. Miembros de la tribu Abu-Sefira.han sido designado para ocuparse del patrullaje previo y la inteligencia para las operaciones realizada por el ejército y el control de áreas, como las cercanas de las montañas Halal, donde sospecha los terroristas guardan gran cantidad de armamento y equipo.

Inspirado el movimiento Sahwa de Irak, donde los estadounidenses armaron a diferentes tribus sunitas para combatir a al-Qaeda tras el estallido de la guerra civil en 2006, el ejército egipcio creó una fuerza conocida como Abdelsalam , integrada por miles de beduinos, desplegada en el área central del Sinaí, en procura de sostener las zonas ya liberadas de terroristas. Con los antecedentes de las tribus, significa una jugada muy arriesgada en una guerra ya demasiado incomoda para el genera al-Sisi.

*Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación


http://tercerainformacion.es/opinion/opinion/2018/10/15/egipto-sinai-la-guerra-incomoda

Corbetas portamisiles rusas reciben avanzado sistema de automatización de combate
© Sputnik / Ildus Guiliazutdinov



Las modernas corbetas rusas del proyecto 20380 serán dotadas con un sistema informático de combate capaz de manejar el buque entero de una manera totalmente autónoma. El sistema se encargará de todas las acciones de la nave desde la detección de un blanco hasta su eliminación.


El sistema, llamado Sigma 20385, es un tipo de centro de mando diseñado alrededor de un servidor central que reúne todos los flujos de datos y los sistemas del control de armas, señala el medio ruso Izvestia.



El Sigma 20385 es el cerebro electrónico del buque y es capaz de tomar decisiones en cuanto al uso de armamento antiaéreo, antisubmarino y antibuque. Además, puede integrarse con otros buques y agrupaciones navales enteras.



La tripulación, siempre presente en el centro de mando, puede participar en la toma de decisiones o simplemente vigilar el proceso automático.


El sistema ha sido finalizado después del inicio de la fabricación en serie de los buques del proyecto 20380 —del que forma parte la corbeta Sovershenni—, así que lo recibirán las cuatro corbetas actualmente en fase de construcción.




El uso del sistema de combate automatizado elevará considerablemente la rapidez de reacción de la embarcación ante las amenazas.



Dado el estado actual de la industria naval militar rusa, la decisión de optar por el aumento de la eficacia bélica a través del armamento robotizado es lógica, según los expertos entrevistados por el medio ruso.

"La Armada rusa requiere buques de superficie modernos y al mismo tiempo tenemos obstáculos objetivos a la hora de crear embarcaciones grandes, como fragatas y destructores. Mientras que las corbetas las podemos fabricar bastante rápidamente. Y mejor recibir dos corbetas aptas para el combate hoy, que una fragata en una fecha indeterminada", explicó Prójor Tebin del Consejo ruso para Asuntos Internacionales.

© SPUTNIK / ALEXEY DANICHEV

Además, las corbetas son buques de guerra polivalentes y pueden realizar diversas misiones en las áreas costeras.



El proyecto 20380 lleva una variedad de armas diseñadas para atacar blancos marítimos, aéreos y submarinos, incluidos los misiles de crucero Uran-U o Kalibr y los sistemas antiaéreos Redut —hermano marítimo de los S-300 dotado con los misiles diseñados para los S-400—, así que desde el punto de vista de armamento, los buques del proyecto 20380 representan una considerable amenaza para un hipotético agresor.

https://mundo.sputniknews.com/defensa/201810141082710071-sistema-informatico-autonomo-en-buques-rusos/

Shilka-M4: los cuatro cañones rusos vuelven a alzar su mirada al cielo


Shilka-M4: los cuatro cañones rusos vuelven a alzar su mirada al cielo
© Sputnik / Ramil Sitdikov



Hace tiempo que el sistema de defensa aérea ZSU-23-4, más conocido como Shilka, es considerado como obsoleto en su ámbito de aplicación original. Al fin y al cabo, han pasado casi 40 años desde que dejó de fabricarse.


No obstante, a pesar de que el Shilka estuvo presente incluso en la guerra de Vietnam, hoy en día pocos conflictos armados tienen lugar sin su participación, donde desempeña un nuevo papel. 
¿Qué es el Shilka?


© SPUTNIK / GRIGORY SYSOEV

El ZSU-23-4 es un sistema de defensa aérea autopropulsado cuya fabricación comenzó en 1964 y duró hasta 1982 con aproximadamente 6.500 unidades que salieron de las cadenas de producción.



El sistema está dotado de cuatro cañones de 23 milímetros que están juntos por parejas y pueden producir hasta 3.400 disparos por minuto.

Su propósito original fue defender las tropas de blancos aéreos que volaban a una baja altitud, tales como helicópteros, aviones, drones, misiles de crucero e incluso blancos marítimos.


Gracias a su blindaje antibalas, que protege a la tripulación y los mecanismos vitales, el ZSU-23-4 se puede desplegar en el frente del combate. .

Nuevos usos del Shilka


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Durante los últimos 40 años, el sistema de defensa aérea no se empleaba contra blancos aéreos, sino contra los terrestres. Así, las tropas soviéticas lo utilizaron ampliamente durante el conflicto de Afganistán para eliminar las fortificaciones enemigas y vehículos ligeramente blindados a una distancia de hasta dos o tres kilómetros.



La misma aplicación se le dio en los conflictos armados en los Balcanes, África y zonas de tensión en la Unión Soviética. A día de hoy, el Shilka es usado también por las Fuerzas Gubernamentales de Siria, que especialmente destacaron su efectividad en áreas urbanas.

Su bloque de cañones tiene la capacidad de inclinarse a ángulos mucho mayores que los cañones de otros vehículos blindados, lo cual permite abrir fuego contra los blancos ubicados en las plantas altas de los edificios.

Además, con el objetivo de preparar estos improvisados sistemas de "combate urbano" para hacer frente a nuevos retos, los soldados sirios suelen mejorar su defensa con rejas contra lanzacohetes.
El renacer del Shilka


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Las nuevas capacidades del ZSU-23-4 en su ámbito de aplicación original, la defensa aérea, se han visto ampliadas con su nueva versión modernizada, el Shilka M-4. De hecho, en el transcurso del foro internacional técnico militar Army 2018, la renovada máquina fue mostrada en acción.



La modernización implicó al radar del sistema y añadió la posibilidad de portar y operar los misiles guiados Igla, lo cual amplía su alcance de fuego. Además, dichos misiles se pueden disparar de una vez, aumentando así la probabilidad de dar en el blanco.

También han sido digitalizados todos los equipos eléctricos y ha sido reemplazado el sistema de visión nocturna activo por uno pasivo que mejora el sigilo del Shilka.

Durante la modernización del sistema de defensa aérea se tuvo en cuenta la tripulación de la máquina: ahora tiene un nuevo tren de rodaje y dispone de aire acondicionado.

Ahora el sistema de defensa aérea Shilka-M4 también incluye el punto de reconocimiento y control móvil Sborka-M1, que se comunica con el Shilka por medio de un canal codificado.

Más armado que nunca


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La munición del Shilka-M4 consta de 2.000 proyectiles de 23 milímetros y cuatro misiles Igla. La distancia máxima de detección de blancos voladores es de 34 kilómetros, mientras que la distancia máxima de seguimiento de los blancos es de 10 kilómetros. La distancia mínima es de 200 metros.



En cuanto a la altitud mínima de los blancos aéreos que puede abatir el Shilka M-4 es de 20 metros. Los misiles guiados Igla son capaces de alcanzar los blancos a una distancia de cinco kilómetros y una altitud de 3,5 kilómetros.

Para abatir un blanco se necesitan entre 300 y 600 proyectiles. Así, al disparar 300 proyectiles durante una pasada del objeto volador, está asegurado un 50% de probabilidad de derribarlo.

El nuevo sistema se pondrá manos a la obra en la defensa del espacio aéreo de Rusia, pero los ejércitos que ya disponen de este sistema podrán solicitar que se modernicen.


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