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martes, 27 de octubre de 2026

Cuatro cazas F-16 turcos intentan engañar a un sistema de defensa aérea Patriot español






Sistema de defensa Patriot español. | EMAD


Cuatro cazas F-16 de la Fuerza Aérea turca han puesto a prueba el sistema de defensa antiaérea Patriot que España mantiene desplegado en la base aérea de Incirlik, al sur de Turquía, mediante un ejercicio en el que los pilotos simularon ser aeronaves enemigas. Durante las maniobras, los aviones trataron de ocultarse y engañar a los sensores de la batería española para comprobar su capacidad de detección y respuesta ante posibles amenazas aéreas.


Según ha informado este lunes el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), el entrenamiento ha contado con la participación de cuatro F-16 pertenecientes al Escuadrón 166 de la Fuerza Aérea turca y de los militares del contingente español XXIV, desplegado en el país bajo el paraguas de la OTAN. El objetivo era reproducir situaciones próximas a un escenario de combate real y evaluar la actuación de los operadores españoles ante diferentes perfiles de vuelo.


Para ello, los pilotos turcos realizaron distintas maniobras de ocultación y engaño, aprovechando la velocidad y maniobrabilidad de sus cazas para tratar de dificultar su detección por los sensores del Patriot. Los militares españoles debían identificar y seguir las aeronaves durante el desarrollo del ejercicio, comprobando la respuesta del sistema ante las diferentes situaciones planteadas.

El adiestramiento se centró en las denominadas amenazas aéreas ABT (Air Breathing Threat), una categoría que engloba aeronaves y otros vehículos aéreos propulsados, a diferencia de las amenazas representadas por los misiles balísticos. Este tipo de ejercicios permite a las unidades de defensa antiaérea entrenarse frente a objetivos reales, en lugar de limitar su preparación a escenarios simulados.
Los militares españoles a prueba

Por parte española participaron los operadores del Centro de Información y Coordinación (ICC) y de la Estación de Control de Empeños (ECS), dos elementos fundamentales para el funcionamiento del Patriot. El primero permite coordinar las operaciones y gestionar la información sobre las amenazas detectadas, mientras que el segundo se encarga de dirigir las acciones de combate de la batería.



La Fuerza Aérea turca aportó los cuatro cazas F-16, sus respectivas tripulaciones y un destacamento de enlace ubicado en Incirlik. Este último fue el encargado de garantizar las comunicaciones entre los militares españoles y las aeronaves participantes durante el desarrollo de las maniobras, facilitando la coordinación entre ambas fuerzas.

«Entrenar frente a aeronaves reales es la mejor garantía para cumplir nuestra misión», ha señalado el capitán Pelegrina, jefe de operaciones de la misión española. Según explica el EMAD, este tipo de colaboraciones permite mejorar la preparación de las tripulaciones y comprobar las capacidades del sistema frente a distintas amenazas, además de reforzar la cooperación militar entre España y Turquía.

Caza F-16 turco. | Helen Farrer (RAF)

El Patriot es un sistema de defensa antiaérea y antimisil de fabricación estadounidense diseñado para detectar, seguir y neutralizar diferentes amenazas, entre ellas aviones de combate, misiles de crucero y misiles balísticos tácticos. Su funcionamiento combina un radar multifunción con sistemas de mando y control y lanzadores de misiles, que pueden actuar de forma coordinada para proteger instalaciones y áreas estratégicas.
Más de una década protegiendo Tuquía

España mantiene desplegada una batería Patriot en Turquía desde enero de 2015, cuando asumió parte de las responsabilidades de defensa aérea que hasta entonces desempeñaban los Países Bajos. La misión fue impulsada por la OTAN ante las amenazas derivadas de la guerra en Siria, con el objetivo de reforzar la protección de la población y el territorio turco frente a posibles ataques con misiles.

El despliegue español se encuentra actualmente en la base aérea de Incirlik, próxima a la ciudad de Adana, y cuenta con alrededor de 140 militares del Ejército de Tierra, según los datos publicados por el EMAD. El pasado mes de junio, el contingente XXIV tomó el relevo de la anterior rotación, manteniendo la presencia española en una operación que acumula más de once años de actividad ininterrumpida.
La unidad forma parte de la Defensa Aérea y Antimisil Integrada de la OTAN (NATO IAMD), encuadrada dentro del plan de defensa permanente Persistent Effort. En este mismo dispositivo participan otras capacidades españolas desplegadas en el flanco oriental de la Alianza, como una unidad de defensa antiaérea Nasams en Letonia y un radar de vigilancia aérea instalado en Rumanía.

Con este ejercicio, las Fuerzas Armadas españolas continúan su adiestramiento conjunto con Turquía en una de las regiones estratégicas para la defensa aérea de la OTAN. Las maniobras permiten comprobar la coordinación entre las unidades aliadas y preparar a los operadores del Patriot para responder ante aeronaves que intenten dificultar su detección.

https://theobjective.com/espana/2026-10-26/cazas-turcos-defensa-patriot/


jueves, 15 de octubre de 2026

El despliegue español que respondió al buque de guerra de Marruecos en Ceuta: de la activación del BAM ‘Rayo’ al paso adelante con las fragatas





Este episodio suma un nuevo argumento sólido sobre el posible papel de autoridades marroquíes en la oleada de migrantes que generó la crisis de la ciudad autónoma

EscucharPuntos claveResumen
El buque de acción marítima 'Rayo', con base en Las Palmas de Gran Canaria. (Armada Española)
14 Oct, 2026 05:30 a. m. ESP



El desfile del 12 de octubre quedó este lunes eclipsado por una noticia que elevó aún más la tensión que ya rodeaba la visita de los reyes a Ceuta. Fuentes del Gobierno, y el propio Pedro Sánchez, según señalaron varios medios presentes, confirmaron lo que adelantó el periodista Miguel González en El País. Un buque de guerra de Marruecos cruzó a aguas de Ceuta el 30 de julio, coincidiendo con la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. Este episodio suma un nuevo argumento sólido sobre el posible papel de autoridades marroquíes en la oleada de migrantes que generó la crisis de Ceuta. El Gobierno optó por no desvelar este suceso, pero ha terminado por conocerse por filtraciones a la prensa.

Según adelantó este mismo periodista y ha podido confirmar Infobae con fuentes militares, España actuó al conocer que un barco marroquí cruzaba a la costa ceutí y envió una embarcación de la Armada. El Buque de Acción Marítima Rayo (P-42) es una de las unidades que las Fuerzas Armadas pueden desplegar para tareas de vigilancia, presencia naval e intervención ante incidentes en aguas de soberanía española. El ‘Rayo’ protagonizó el inicio de la respuesta, pero no fue el único actor. Para elevar el tono, España mandó a la fragata ‘Santa María’, de la serie F-80. El País contó que tuvo que ser relevada por otra fragata, la Navarra, tras sufrir una avería que, según ha confirmado Infobae, sufrió justo aquellos días y ya se ha arreglado.

Marruecos y España mantienen una de las fronteras más singulares del mundo: una línea de apenas 85 metros que separa ambos países en el peñón de Vélez de la Gomera, frente a las costas norteafricanas de Alhucemas.
El buque Rayo que se desplegó primero

El ‘Rayo’ es un buque de la clase Meteoro, diseñado para la vigilancia y con base en Las Palmas de Gran Canaria. Nació en 2010 en el astillero de Navantia y se unió a la Armada en 2011. Mide 93,9 metros de eslora, desplaza 2.670 toneladas y cuenta con una autonomía que permite sostener operaciones durante periodos muy prolongados. Sus equipos están preparados para realizar tareas de identificación, seguimiento y, si es necesario, intervención de embarcaciones.

Lleva un cañón OTO Melara de 76 milímetros (el cañón naval de calibre medio más utilizado), dos montajes MK-38 Mod (sistemas de artillería preparados para atacar buques cercanos, lanchas o drones), ametralladoras Browning de 12,7 milímetros (familia histórica de este armamento que permite largas ráfagas de disparos) y lanzadores de chaff (dispositivos que expulsan tiras de aluminio para confundir misiles guiados y despistar). Además, el sistema de combate ‘Scomba’ recibe información de sensores, comunicaciones en tierra y armamento, mientras que el equipo de guerra electrónica ‘Rigel’ aporta medios de detección y autoprotección de amenazas.


Para actuar a corta distancia, el buque dispone de dos lanchas semirrígidas RHIB, con capacidad para 18 personas y una velocidad de hasta 34 nudos. Estas embarcaciones pueden emplearse en inspecciones, abordajes y tareas de control marítimo. El ‘Rayo’ también cuenta con hangar y cubierta para operar un helicóptero, incluso de noche. La dotación habitual es de 46 militares, aunque puede aumentar hasta 76 al embarcar personal adicional. También cuenta con equipos de Infantería de Marina, personal sanitario, medios de buceo o apoyo a operaciones aéreas.


Fragata F-85 Navarra de España (Armada)
Las fragatas de la serie F-80

Las fragatas Navarra (F-85) y Santa María (F-81) pertenecen a la 41ª Escuadrilla de Escoltas de la Armada, con base en Rota, Cádiz. Ambas integran una serie de seis unidades construidas a partir del diseño estadounidense Oliver Hazard Perry y adaptadas a las necesidades operativas españolas. Con 138 metros de eslora, 3.900 toneladas de desplazamiento y una velocidad máxima de 29 nudos, estos buques están preparados para operar tanto en alta mar como en zonas litorales, como el entorno del Estrecho de Gibraltar.
Su función inicial estuvo ligada a la guerra antisubmarina y a la protección de grupos navales o mercantes. Con el paso de los años, sus cometidos se ampliaron hacia la identificación de embarcaciones, seguimiento de tráficos sospechosos, abordajes e inspecciones. Las dos fragatas disponen de lanzadores de misiles Standard y Harpoon, un cañón OTO Melara de 76 milímetros y tubos lanzatorpedos. Sus radares de vigilancia aérea y de superficie les permiten detectar y seguir objetivos aéreos, navales y submarinos. Además, pueden embarcar hasta dos helicópteros SH-60B Seahawk o combinar una aeronave con drones Scan Eagle. La Navarra, que asumió el despliegue definitivo ante el buque marroquí tras la avería de su predecesor, puede alcanzar una capacidad de 229 personas
https://www.infobae.com/espana/2026/10/14/el-despliegue-espanol-que-respondio-al-buque-de-guerra-de-marruecos-en-ceuta-de-la-activacion-del-bam-rayo-al-paso-adelante-con-las-fragatas/

La superioridad de la Armada española frente a Marruecos en aguas de Ceuta: 84 buques de guerra contra 10




Ceremonia de la botadura de la fragata F-111, en el astillero de Navantia en Ferrol (Foto: Europa Press)


La modernización de la Marina Real marroquí y los últimos incidentes marítimos en Ceuta reabren el debate sobre la capacidad de respuesta de España en el Estrecho, donde las fragatas, los submarinos y la vigilancia naval resultan claves para proteger la soberanía.

15 octubre, 2026 05:15


Los últimos incidentes marítimos en aguas españolas han vuelto a situar el foco sobre la capacidad de vigilancia, disuasión y respuesta de la Armada frente a un Marruecos que lleva años modernizando sus Fuerzas Armadas. La cuestión ya no se limita a comparar fragatas, patrulleros o submarinos, sino a determinar qué capacidad tiene España para proteger sus aguas, responder ante una crisis y mantener la superioridad operativa en el estrecho de Gibraltar, el mar de Alborán y las proximidades de Ceuta y Melilla.

La diferencia de efectivos y tecnología en el mar es ridícula. España posee 84 barcos de guerra, incluido un portaaeronaves. La Marina Real marroquí está lejos de igualar el conjunto de capacidades de la Armada española, especialmente por la diferencia de dimensiones, experiencia expedicionaria y medios disponibles. Sólo tienen 10 buques de guerra y ninguno es un portaaviones. Sin embargo, Rabat ha invertido en plataformas modernas y sistemas de origen occidental que elevan el nivel de exigencia para la defensa española. La incorporación de nuevas fragatas, la modernización de sus medios de vigilancia y sus planes para ampliar la flota reflejan una apuesta por reforzar su posición en el Atlántico y el Mediterráneo.

El contexto geográfico hace que esta evolución tenga una importancia especial. España y Marruecos comparten un espacio marítimo estratégico, atravesado por rutas comerciales, cables submarinos, infraestructuras energéticas y corredores de navegación esenciales para Europa. A ello se suman las controversias sobre espacios marítimos próximos a Canarias, las aguas del entorno del Sáhara Occidental y la soberanía de territorios españoles del norte de África.

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No obstante, conviene distinguir entre incidentes de vigilancia, controversias sobre jurisdicción marítima y enfrentamientos militares. La presencia de buques de un país en zonas disputadas no implica necesariamente una incursión en aguas de soberanía ajena. Para valorar cada episodio resulta imprescindible conocer su ubicación exacta, la naturaleza de la actividad y la respuesta de las autoridades. La comparación militar permite entender las capacidades disponibles, pero no demuestra por sí sola que exista una escalada bélica.
Exterior del submarino S-81, a 12 de febrero de 2025, en Cartagena, Murcia (España). El Isaac Peral (S-81) es un submarino de ataque SSK-AIP de la clase S-80 perteneciente a la Armada, construido por la empresa española Navantia en Cartagena (Fuente: Agencias)
La ventaja española: más escoltas, submarinos y capacidad de operar en la OTAN

La principal diferencia entre ambas marinas está en el conjunto de sus fuerzas, no en un único buque. España dispone de una estructura naval más amplia, con fragatas de las clases Álvaro de Bazán y Santa María, submarinos de la clase S-80, buques de acción marítima, unidades anfibias y el buque de proyección estratégica Juan Carlos I. Esta combinación permite asumir misiones de defensa aérea, guerra antisubmarina, protección de rutas comerciales y despliegue de fuerzas a larga distancia.

Las fragatas F-100 clase Álvaro de Bazán son uno de los activos más importantes de la Armada. Su sistema AEGIS y sus capacidades de defensa aérea permiten proteger agrupaciones navales frente a amenazas complejas. A ellas se sumarán progresivamente las F-110 clase Bonifaz, concebidas para modernizar la flota de escoltas y reforzar especialmente las capacidades antisubmarinas.

El programa de submarinos S-80 también resulta relevante. El Isaac Peral ya navega en adiestramiento y el Narciso Monturiol ha avanzado en sus pruebas de mar, según la información difundida por la Armada y el Ministerio de Defensa. Estos submarinos aportan una capacidad de vigilancia discreta y disuasión que no debe confundirse con una superioridad automática: su disponibilidad real depende del mantenimiento, el entrenamiento y el número de unidades preparadas para desplegarse. Marruecos no tiene ninguno.

Marruecos ha construido una fuerza naval más reducida, pero con plataformas modernas. Su principal fragata, la Mohamed VI, de diseño FREMM, dispone de capacidades polivalentes, mientras que las corbetas de la clase Sigma y sus patrulleros amplían las posibilidades de vigilancia y presencia en el mar. La cooperación con proveedores extranjeros ha permitido a Rabat incorporar tecnología avanzada sin desarrollar una industria naval militar comparable a la española.

La diferencia industrial también importa. España cuenta con Navantia y una cadena de empresas especializadas en construcción naval, sensores, comunicaciones y sistemas de combate. Esta base facilita el mantenimiento, la modernización y la adaptación de los buques, aunque los retrasos de los programas y las limitaciones presupuestarias pueden reducir la disponibilidad efectiva de la flota.

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En cuanto a Marruecos, los rumores y las ofertas internacionales sobre una futura adquisición de submarinos no deben presentarse como contratos cerrados. Si Rabat incorporase esta capacidad, el equilibrio regional cambiaría y España tendría que adaptar sus planes de vigilancia antisubmarina. Por ahora, la comparación debe hacerse con los medios realmente disponibles, no con los que podrían entrar en servicio en los próximos años.

Vista de la fragata F-101 ‘Álvaro de Bazán’ desde el Castillo de San Felipe, a 15 de febrero de 2023, en Ferrol, A Coruña, Galicia (Fuente: Agencias).

Ceuta y el Estrecho: la prueba real de la capacidad de disuasión española

Los incidentes de los días 30 y 31 de julio han convertido esta comparación en una cuestión inmediata. Según las informaciones publicadas, buques de la Marina Real marroquí navegaron sin autorización por aguas de soberanía española próximas a Ceuta durante la crisis migratoria. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó posteriormente que se habían producido entradas de embarcaciones marroquíes, aunque describió los episodios como incidentes aislados y señaló que fueron abordados mediante contactos de alto nivel.

La Armada española respondió con el despliegue de unidades navales para reforzar la vigilancia y la disuasión. La presencia de fragatas y buques de acción marítima permitió mostrar que España dispone de medios para controlar el espacio marítimo y seguir los movimientos de embarcaciones extranjeras. Sin embargo, la disuasión no depende exclusivamente de enviar un buque de guerra, sino de mantener una vigilancia constante, disponer de información fiable y contar con reglas de actuación claras para responder a situaciones de tensión.

El episodio también pone de manifiesto las particularidades del escenario de Ceuta. La proximidad de la costa marroquí reduce los tiempos de reacción y obliga a coordinar a la Armada con la Guardia Civil, las autoridades marítimas y los responsables de la seguridad fronteriza. La vigilancia del Estrecho, además, debe atender simultáneamente al tráfico comercial, la actividad pesquera, las infraestructuras submarinas y los movimientos militares.

España conserva una ventaja global en capacidades navales, experiencia operativa y medios de combate de alta intensidad. Marruecos, sin embargo, puede concentrar sus recursos en un entorno geográfico próximo y explotar las dificultades políticas y diplomáticas de cualquier incidente.

El desafío para España no consiste únicamente en disponer de mejores fragatas que Marruecos, sino en transformar esa superioridad potencial en una presencia permanente y una respuesta proporcionada. La modernización de la Armada será determinante, pero también lo serán la disponibilidad de los buques, la inteligencia marítima y la firmeza institucional ante cualquier vulneración acreditada de la soberanía española.

https://www.moncloa.com/2026/10/15/superioridad-armada-marruecos-3448284/

jueves, 1 de octubre de 2026

Hito de Navantia: prueba con éxito el sistema AIP del submarino S-83 Cosme García






Las pruebas han tenido lugar en las instalaciones de Cartagena. Esta tecnología permitirá al submarino estar sumergido durante semanas.
Libertad Digital 23/9/2026 - 18:02


La empresa pública Navantia ha completado con éxito las pruebas del sistema de propulsión independiente del aire (AIP) instalado en una sección real del S-83. Los ensayos, iniciados en junio, han permitido verificar su integración, prestaciones y capacidad operativa antes de unir esa pieza al resto del casco resistente. La sección tiene 12 metros de longitud y unas 400 toneladas de peso y permite avanzar en su posterior integración definitiva en el submarino.

El AIP probado en el S83 Cosme García es un sistema de tercera generación que produce hidrógeno a bordo bajo demanda, en lugar de almacenarlo. Utiliza bioetanol y oxígeno líquido para alimentar una pila de combustible encargada de generar electricidad durante la navegación en inmersión. Esta configuración amplía de forma sustancial el tiempo que un submarino convencional puede permanecer bajo el agua sin recurrir a sus motores diésel.

La principal ventaja operativa es la autonomía en inmersión. Los submarinos de la clase S-80 podrán permanecer sumergidos durante semanas, frente a los aproximadamente dos días de los sistemas convencionales basados únicamente en baterías de plomo-ácido. Al generar electricidad mientras navega bajo el agua, el submarino reduce la necesidad de realizar snorkel para recargar baterías, reforzando su discreción y permanencia en la zona de operaciones.

Las comprobaciones se han desarrollado en una instalación específica del astillero de Cartagena, capaz de reproducir las condiciones de funcionamiento del submarino. El banco permite simular la proa y la popa, además de parámetros como la velocidad de avance y la cota de inmersión. También reproduce escenarios de carga de baterías en inmersión, lo que permitirá adelantar verificaciones y optimizar los plazos de las futuras pruebas en puerto.

El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, ha destacado que la finalización de los ensayos consolida la madurez tecnológica del sistema y demuestra, según sus palabras, la capacidad de la industria nacional para abordar desarrollos complejos. La compañía ha subrayado además el elevado contenido tecnológico nacional del AIP y su contribución a la autonomía estratégica y a la soberanía tecnológica de España en el ámbito de la defensa naval.

El S83 Cosme García será la tercera unidad del programa S-80 para la Armada Española. El S-82 se encuentra realizando pruebas de puerto y mar, mientras el S-83 y el S-84 avanzan en sus respectivas fases de construcción en Cartagena. Una vez completada esta fase, la sección equipada con el AIP podrá unirse al resto del casco resistente, dando continuidad a la construcción del submarino y al desarrollo del programa.

https://www.libertaddigital.com/defensa/2026-09-23/hito-de-navantia-prueba-con-exito-el-sistema-aip-del-submarino-s-83-cosme-garcia-7464833/

lunes, 21 de septiembre de 2026

Los dos mejores submarinos de España envían un mensaje a Marruecos





El S-81 Isaac Peral y el S-82 Narciso Monturiol se sometieron a una prueba conjunta antes de su entrega a la Armada

España ha reunido por primera vez a dos submarinos S-80 en el mar ARMADA

Creada: 19.09.2026 03:13

España, como país peninsular, debe contar con una Armada a la altura, ya que es el medio marítimo (y aéreo) el que más incidencia tiene dentro de las fuerzas armadas. En la actualidad, y de acuerdo con el sitio web Global Fire Power, España posee el puesto número dieciséis en capacidades navales.


La verdad es que es un buen puesto en un ranking que es extenso y que incluye a las mejores armadas del planeta. Una clasificación que ha ido ascendiendo con el paso de los años gracias a la inversión del Gobierno en su Armada. Recientemente se ha podido comprobar que ese capital invertido se ha gastado bien cuando se ha podido observar en el mar a dos de los submarinos de última generación que van a equipar muy pronto a sus fuerzas navales.

La salida conjunta de los dos submarinos ha marcado un nuevo hito para el arma submarina dentro de la Armada. Tal y como ha mencionado la revista Defensa, que el S-81 y el S-82 hayan compartido esta travesía de manera simultánea refleja «sobre el terreno el avance de una capacidad estratégica concebida para reforzar la seguridad de la defensa de España».

Durante la ruta realizada, ambos buques han tenido distintas tareas. El S-81 ha realizado el viaje como medio de adiestramiento para su dotación, mientras que el S-82 lo ha llevado a cabo para pruebas reales en alta mar. Este último es un proceso clave, ya que vale para verificar el comportamiento de la plataforma y los sistemas antes de que haya una incorporación oficial en la Armada.

Respecto al Narciso Monturiol no es la primera vez que sale al mar. El submarino comenzó sus pruebas a finales del pasado mes de junio y, al mes siguiente, ya logró uno de sus hitos con su inmersión estática en las aguas próximas a la Base Naval de La Algameca, en Cartagena (Murcia). En cambio, el Isaac Peral es un viejo conocido que completó su primer despliegue en la operación Sea Guardian en el marco de una misión de la OTAN en noviembre de 2025. A sus espaldas cuenta ya con nada menos que cuarenta y seis días de navegación, 840 horas de inmersión y un total de 5.050 millas náuticas recorridas. Unas cifras que muestran bien y sin ambages la capacidad de los nuevos submarinos fabricados por la firma Navantia.


Además de ser capaces de llevar a cabo misiones básicas para este tipo de buques, la serie S-80 es mucho más. Dentro de sus características los sumergibles de Navantia aportan vigilancia avanzada, reconocimiento, inteligencia y guerra naval pionera y, por supuesto, un amplio abanico de posibilidades respecto a discreción, autonomía y operaciones especiales. En definitiva, estos submarinos constituyen un elemento de gran valor para la disuasión militar. Nada tiene que ver que tengan una estructura de propulsión convencional, ya que sus prestaciones han sido aplaudidas tanto en el ámbito nacional como internacional. Para el comandante del submarino, capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, el Isaac Peral aporta «capacidades mejoradas de obtención de inteligencia respecto a la serie anterior, junto con equipos tecnológicamente avanzados que nos permiten cooperar con otras unidades a mayor distancia y con mayor precisión en la información».


Amplias capacidades

Aparte del buen empeño de Navantia, la incorporación de estos dos submarinos de la serie S-80 a la Armada Española tendrá consecuencias inmediatas. Sus amplias capacidades ayudarán a mejorar la disuasión militar frente a los competidos y posibles enemigos del país. Que España disponga de unas fuerzas navales a la altura es algo imprescindible, sobre todo si miramos hacia el sur, donde Rabat tiene aspiraciones de todo tipo frente a la soberanía española. Por eso, la llegada del S-81 Isaac Peral y del S-82 Narciso Monturiol son, por tanto, una gran incorporación para incrementar el poder que España puede desplegar en el Estrecho de Gibraltar. El mensaje que se lanza con esta travesía conjunta es claro para el reino alauí.
Ahora mismo, y tras la mayor crisis migratoria que ha sufrido España en su historia reciente, los ojos de las fuerzas armadas y de los analistas se posan en el país norteafricano. El competidor directo de España en el frente sur de Europa está echando un pulso con la esperanza de obtener concesiones económicas o aspirar a controlar territorios que jamás han formado parte de su Estado.


Los expertos y analistas señalan que Marruecos, por ahora, no podría sostener un conflicto naval en aguas atlánticas y mediterráneas. Sus fuerzas navales son mucho inferiores (puesto treinta y ocho de acuerdo con el sitio web citado antes). La distancia entre España y Marruecos debe continuar agrandándose para evitar que las autoridades de Rabat tengan intención de usar la fuerza para conseguir lo que no han logrado hasta ahora. El S-81 y el S-82 llegan para ampliar esa brecha.

https://www.larazon.es/espana/dos-mejores-submarinos-espana-envian-mensaje-marruecos_202609196aad6428c2f1e923640ffe12.html

Qué es un BAM, el buque que España multiplica mientras media OTAN no tiene un equivalente directo



La botadura del Poseidón de este 18 de septiembre no es solo el séptimo buque de una familia que España lleva quince años construyendo y perfeccionando. Es también la prueba de que el mismo diseño que rescata submarinos en Cádiz es hoy uno de los productos de exportación naval más rentables que tiene la industria española.


BAM Poseidon. -
Navantia.




No es exactamente un patrullero ni una corbeta, tampoco es un buque oceanográfico… pero sí es los tres a la vez, dependiendo del día y la misión. El Buque de Acción Marítima (BAM) es la respuesta española a un problema que casi ninguna otra marina ha resuelto igual: en vez de construir un buque distinto para cada tarea, Navantia diseñó un único casco (la plataforma Avante 3000) y lo fue modulando según lo que la Armada necesitara en cada momento. 
El resultado son los seis BAM de la clase Meteoro que España tiene operativos desde 2011: Meteoro, Rayo, Relámpago, Tornado, Audaz y Furor. Sobre el papel, patrulleros de altura de unas 2.500 toneladas y 94 metros de eslora. En la práctica, buques que han hecho de todo: vigilancia de pesca, lucha contra el narcotráfico, control de fronteras, apoyo a operaciones como Atalanta frente a Somalia, e incluso versión hidrográfica con laboratorios científicos a bordo para cartografiar el fondo marino.

El Poseidón, la pieza que faltaba junto a los S-80

Ahora la familia crece con el Poseidón, que flotará por primera vez este viernes en Puerto Real, es el primero de cuatro nuevos BAM que la Armada tiene en marcha. Es la versión de Intervención Subacuática (BAM-IS) sustituyendo al veterano Neptuno como buque de rescate de submarinos, llevará cámara hiperbárica y drones capaces de trabajar a 6.000 metros de profundidad, y nace directamente ligado a la entrada en servicio de los S-80. Sin un buque como este, cada submarino nuevo que España ponga en el agua tiene menos margen si algo sale mal bajo la superficie. Detrás del Poseidón llegarán otros dos BAM de perfil todavía por confirmar y un proyecto de inteligencia naval (AGI) que sustituirá al buque Alerta.

Los BAM 7 y 8 dejan atrás la generación analógica

Los seis Meteoro son buenos patrulleros, pero analógicos en comparación con lo que viene: el Poseidón y su gemelo incorporarán el nuevo sistema de combate SCOMBA, integración táctica de vehículos no tripulados, comunicaciones y navegación avanzadas y un salto en ciberseguridad que los seis primeros no tienen. A eso se suma propulsión híbrida diésel-eléctrica, 21 nudos de velocidad máxima y más de 7.700 millas de autonomía, además de mejoras en instalaciones médicas y más capacidad para transportar fuerza embarcada: una dotación de 50 personas con espacio para otras 36. Defensa no ha anunciado que estos dos buques vayan a tener una misión especializada, pero la integración de sistemas no tripulados abre una puerta que no estaba en el diseño original: que el BAM deje de ser solo una plataforma de patrulla y pase a operar como nodo de una fuerza naval distribuida, coordinando drones de superficie y submarinos en lugar de limitarse a vigilarlos desde cubierta.
La lógica que ninguna otra marina europea ha llevado tan lejos

Aquí es donde España se distingue de casi cualquier otra marina europea. Reino Unido, Países Bajos o Francia también tienen sus propias familias de patrulleros oceánicos, pero ninguna ha llevado tan lejos la lógica de un solo casco para funciones tan dispares como rescate de submarinos, hidrografía y patrulla de combate. La mayoría opta por diseños específicos para cada misión, más caros de mantener en el ciclo de vida completo aunque más especializados en cada uno. El BAM apuesta por lo contrario: abaratar construcción y mantenimiento a costa de no ser el mejor buque posible en ninguna tarea concreta, y sí uno razonablemente bueno en todas.


Defensa da luz verde a la puesta a flote del BAM-IS ‘Poseidón’.
Marco Romero/MDE
El negocio: cuando el patrullero se convierte en corbeta de guerra

Y esa misma lógica modular es la que ha convertido al diseño en un producto de exportación con recorrido real. La versión corbeta del Avante, la Avante 2200, es hoy el mayor contrato de exportación naval militar de la historia de España: ocho unidades para la Marina Real Saudí por unos 2.000 millones de euros, con las cinco primeras ya entregadas y las tres siguientes en construcción en San Fernando, para completarse en Arabia Saudí. No es la misma versión que usa la Armada española, porque los buques saudíes llevan más armamento y capacidad antisubmarina y antiaérea, pero nace del mismo tronco de diseño, y demuestra que la plataforma vende fuera aunque España la use de forma menos combativa.
¿Quién puede ser el próximo comprador?

Es la pregunta de fondo que deja el Poseidón. España tiene ya seis BAM en servicio, cuatro más en camino, y una versión exportada que gana contratos en Oriente Medio. El precedente saudí es la prueba de que el mismo casco vale tanto para vigilar el Estrecho como para operar con misiles antiaéreos en el golfo Pérsico, y eso es exactamente lo que buscan las marinas medianas que no pueden permitirse una flota especializada por misión.


El siguiente comprador natural no tiene por qué salir de Oriente Medio. Emiratos Árabes Unidos y Qatar han seguido de cerca el programa saudí y comparten la misma necesidad de patrulla oceánica con capacidad de combate real, sin asumir el coste de una fragata. En Latinoamérica, Colombia lleva años ampliando su flota de patrulleros oceánicos y ya ha mirado hacia España en otros programas. Y en el sudeste asiático, países como Filipinas o Indonesia empiezan a necesitar algo más que guardacostas ligeros frente a la presión china en el mar de China Meridional. Ninguno de estos países ha firmado nada con Navantia todavía, pero las posibilidades son interesantes.

https://www.escudodigital.com/defensa/desarrollo-defensa/que-es-un-bam-el-buque-que-espana-multiplica-mientras-media-otan-no-tiene-un-equivalente-directo.html

jueves, 8 de julio de 2021

Alarmado porque el avión ruso interrumpió la rueda de prensa del Primer Ministro español





Un Su-24 ruso despega del aeropuerto de Hemeimeem, Siria, 2015. Foto: AP


El 8 de julio, el primer ministro español, Pedro Sánchez, se vio obligado a detener una conferencia de prensa en una base aérea de la OTAN en Lituania, mientras se desplegaban aviones para interceptar aviones de combate rusos.



El incidente ocurrió cuando Sánchez y el presidente lituano Gitanas Nauseda hablaban con la prensa en la base aérea de Siauliai, que alberga aviones de muchos países de la OTAN.

Se ordenó a dos aviones de combate españoles que interceptaran dos Su-24 rusos que volaban en el espacio aéreo internacional sobre el Mar Báltico.

"Esto demuestra que la presencia de fuerzas españolas en Lituania está justificada. Nuestra conferencia de prensa se interrumpió en la situación real", dijo Sánchez cuando se reanudó la conferencia de prensa.

Dos aviones rusos despegaron de la cercana base de Kaliningrado y les apagaron los transpondedores, dijo el general Andrius Dilda, portavoz del ejército lituano.

Dilda dijo que los pilotos de los dos aviones rusos no presentaron planes de vuelo y no hicieron comunicaciones por radio con el centro regional de control de tráfico aéreo.

Incidentes similares han ocurrido varias veces en la región del Mar Báltico esta semana.

La OTAN comenzó a patrullar el espacio aéreo del Báltico en 2004, cuando los antiguos estados soviéticos de Estonia, Letonia y Lituania se unieron a la alianza pero carecían del poder para controlar su propio espacio aéreo.


https://soha.vn/bao-dong-vi-may-bay-nga-lam-gian-doan-hop-bao-cua-thu-tuong-tay-ban-nha-20210708221348255.htm

martes, 29 de junio de 2021

Los españoles tenían miedo de la guerra con Rusia por el incidente con el Defensor



Acusaron a los británicos de miopía e hipocresía.

Foto: © DSP FSB
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Los lectores de los medios de comunicación españoles reaccionaron con violencia al incidente con el buque de guerra británico Defender cerca de Crimea. Acusaron a los británicos de miopía e hipocresía.

Los españoles recordaron cómo en 2019 un barco británico abrió fuego contra un buque de la Armada española en aguas de Gibraltar, que son consideradas españolas por el derecho internacional. Señalaron que Londres se está comportando mal incluso con sus antiguos socios de la Unión Europea.

Otros usuarios de Internet temían seriamente la guerra de Europa contra Rusia. Señalaron que "los rusos pueden usar armas nucleares", informó RIA Novosti.

Lo que se sabe sobre la provocación de un destructor británico en el Mar Negro


El 23 de junio, un destructor británico violó la frontera marítima rusa en Cabo Fiolent en Crimea: la tripulación no respondió a las advertencias, después de lo cual el barco de patrulla fronteriza FSB abrió fuego de advertencia en su dirección y el Su-24M arrojó bombas a lo largo de su curso. . Defender fue expulsado de las aguas territoriales rusas.


El Ministerio de Defensa ruso consideró las peligrosas acciones del destructor Defender en el Mar Negro como una grave violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, a su vez, señaló que en relación con el incidente, el embajador británico en la Federación de Rusia será convocado al edificio en la plaza Smolenskaya en Moscú .

Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa británico, así como la Embajada británica en Moscú, dijeron que "no se hicieron disparos en dirección al destructor Defender". Sin embargo, pronto las declaraciones de los militares fueron desmentidas por el corresponsal Jonathan Beale, señalando que los británicos acudieron deliberadamente a la provocación.

Más tarde, el Daily Telegraph dijo que la decisión sobre el paso del destructor por las aguas territoriales de Rusia fue tomada personalmente por el primer ministro británico Boris Johnson.

https://ren.tv/news/v-rossii/850276-ispantsy-ispugalis-voiny-s-rossiei-iz-za-intsidenta-s-defender?utm_source=smi2

viernes, 28 de mayo de 2021

España comprará a EE UU 90 millones de euros en tecnología y entrenamiento en drones militares





Un MQ-9 Reaper.Lt. Col. Leslie Pratt / WIKIPEDIA


El Gobierno de Estados Unidos aprobó un contrato armamentístico para la venta a España de partes y mantenimiento de drones MQ-9A, conocidos como Reaper, por un valor de 110 millones de dólares.


Se trata de un contrato logístico solicitado por el Gobierno de España que incluye la venta de componentes, repuestos y accesorios para los drones, servicios de reparación y devolución, software y simuladores, así como formación de personal y equipos de formación, entre otros.


En su comunicado, el Departamento de Estado indicó que "la venta propuesta apoyará la política exterior y los objetivos de seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un aliado de la OTAN".

"La flota de aviones MQ-9A de España brinda apoyo de vigilancia, inteligencia y reconocimiento que respalda directamente las operaciones estadounidenses y de la coalición en todo el mundo", detalló el Gobierno.
Cuatro drones

Washington también indicó que la venta "mejorará la capacidad de España para hacer frente a las amenazas actuales y futuras al garantizar la preparación operativa" de su Ejército del Aire y que "no alterará el equilibrio militar básico en la región".

El nuevo contrato con General Atomics Aeronautical Systems está asociado a la compra por parte de España de cuatro MQ-9A y tres estaciones de control terrestre de estas naves.

El fabricante californiano entregó los dos primeros drones en diciembre de 2019 y los otros dos en noviembre del año pasado.

Los drones están encuadrados en el 233 Escuadrón del Ala 23 de la Base Aérea de Talavera la Real, en Badajoz.


https://www.20minutos.es/noticia/4707406/0/ee-uu-aprueba-vender-a-espana-110-millones-de-dolares-en-drones-militares/

miércoles, 31 de marzo de 2021

Destapamos el S-81, nuevo submarino de España: silencioso, letal, dispara hasta 12 torpedos y misiles





Frontal y uno de los laterales del S-81, el primero de los cuatro submarinos que Navantia entregará a la Armada. Javier Carbajal
Destapamos el S-81, nuevo submarino de España: silencioso, letal, dispara hasta 12 torpedos y misiles
Es la nave más sofisticada de la Armada. Pesa 3.000 toneladas y se construye en Cartagena. EL ESPAÑOL lo visita en exclusiva. 28 marzo, 2021 01:59

Andros Lozano @AndrosLozano Cartagena (Murcia)


Sobre un inmenso andamio de hierros entrecruzados se aposenta el vientre de acero de un coloso de 81 metros de eslora. Es el submarino más ansiado por la Armada española. Puesto en pie, sería más alto que la Torre de Pisa y algo menos que el Big Ben. Sigiloso -casi imperceptible para el enemigo- y letal en la batalla. Puede lanzar misiles a objetivos en tierra o instalar minas inteligentes en los fondos marinos.

Estos días encara su puesta a punto final: soldaduras, conexiones de cableado... Un sinfín de atareados operarios que cruzan tornos y suben escaleras aquí y allá trabajan a contra reloj dentro de una nave ultraprotegida del astillero que Navantia tiene en Cartagena (Murcia).



Existe tal secretismo en torno a este batiscafo que cuando el fotógrafo vuela el dron, alguien, algo, no se sabe bien qué, lo bloquea e impide que el artefacto supere los 10 metros de altura.


El pasado martes, EL ESPAÑOL accedió en exclusiva durante unas horas a la fortaleza de uno de los batiscafos más modernos del planeta -sino el que más-, el cual pone a la ingeniería naval española a la vanguardia mundial y dota al Ministerio de Defensa de un preciado recurso armamentístico.








En apenas dos o tres semanas, el submarino S-81 Isaac Peral, una de las armas de guerra más disuasorias del planeta, por fin tocará el mar para someterse a sus últimas pruebas. Desde entonces, y hasta finales de año, permanecerá en el muelle del puerto.

Luego, será sometido a diferentes test en mar abierto. Después, se entregará a la Armada española. En su interior transportará hasta 12 armas largas y seis tubos lanzatorpedos con los que se podrá disparar misiles tácticos como los Tomahawk o torpedos guiados por fibra óptica.

La distancia de alcance del submarino es casi un secreto de estado. Su capacidad de inmersión, también, aunque va más allá de los 300 metros. Si un magnate decidiera comprarse uno similar, aunque sin munición, tendría que pensárselo dos veces. Su precio ha alcanzado los casi 1.000 millones de euros. Julio Verne, autor de Veinte mil leguas de viaje submarino, quedaría maravillado si lo viera desde los pies de la estructura que ahora lo sostiene. Quizás hubiera querido que su Nautilus se pareciera a este.





Así es el S-81, el ansiado submarino que Navantia produce para la Armada. Javier Carbajal

Este submarino tiene capacidad para desarrollar misiones en cualquier mar u océano del mundo, puede albergar una dotación militar de hasta 40 personas y jubila a las unidades que por el momento ha usado la Armada, los S-7O, de diseño francés.

El proyecto se ha hecho esperar. La primera de las cuatro unidades encargadas debió entregarse a la Armada en 2012. Finalmente, se hará entre finales de 2022 y principios de 2023, con una década de retraso y tras casi 4.000 millones de inversión total, cuando el presupuesto inicial era de 2.150.

Pese a todo, España conseguirá un doble hito: desligarse de terceros a la hora del diseño de sus propios submarinos -hasta ahora se había ido de la mano de Francia- y entrar en el selecto club de países con capacidad propia tanto de creación como de producción.

Desde ya, Rusia, China, EEUU, Alemania o Corea del Sur son los competidores directos que Navantia, empresa de capital público español, tiene en el exigente mercado internacional del sector.


Accedemos a la nave

La nave de Navantia a la que acceden los reporteros de este periódico alberga desde hace semanas los dos primeros submarinos que recibirá la Armada. El S-81 ya luce en una sola pieza, producto de soldar los cinco segmentos de unos 20 metros de longitud cada uno en que se subdividió durante la fase de producción.

El acceso al batiscafo está prohibido. Que se hiciera pública una imagen de su interior podría provocar un plagio por parte de ingenieros navales de otros países. Al fotógrafo se le impide usar una foto de detalle que ha tomado a la parte superior del sumergible. Los responsables del proyecto tampoco muestran la hélice, que se encuentra cubierta con lonas. Para ellos resulta crucial que no trascienda su diseño.

“Uno de los motivos por los que el S-81 es tan sigiloso es el diseño de la hélice”, explica mientras caminamos por las instalaciones de Navantia Germán Romero, director de ingeniería del astillero de Cartagena.

“Normalmente, es un elemento que en cualquier embarcación genera vibración y ruido. Nosotros hemos conseguido reducirlo muchísimo. Este submarino es difícilmente perceptible, algo clave para el cliente. Estamos en la vanguardia del sector”.


Germán Romero, director de ingenieros del astillero murciano, este pasado martes. Javier Carbajal

A una treintena de metros del S-81 se encuentra el S-82 Narciso Monturiol, que todavía está dividido en segmentos. Como en una colonia de laboriosas hormigas, en estas instalaciones trabajan a diario alrededor de 2.000 personas. De día y de noche. Da igual que sea madrugada o haya 40 grados de temperatura.

La jornada se divide en tres turnos para que la actividad nunca cese. Hay soldadores, caldereros, tuberos, mecánicos, pintores, ingenieros, inspectores de calidad… Al visitante le da la impresión de estar ante una pequeña Gran Vía madrileña. El mero hecho de organizar este caos ya resulta un triunfo.

“Resulta un reto para nosotros saber que estamos cerca de conseguir una hazaña para los astilleros españoles”, explica Antonio Guitiérrez, jefe de producción de los submarinos. “Yo he visto nacer el proyecto. Ver salir de aquí en poco tiempo al primero de los submarinos será una satisfacción. Este es un esfuerzo colectivo en el que mucha gente se ha volcado”.
8.000 km. de costa

Hasta el momento, el Estado ha desembolsado 3.907 millones para fabricar las cuatro unidades de la serie S-80, como se llamó el proyecto. El S-81, que durante lo que resta de año estará en puerto y en 2022 saldrá a mar abierto, ha de entregarse en febrero de 2023, aunque quizás se haga antes.

La Armada recibirá el S-82 en diciembre de 2024. El S-83 Cosme García, en octubre de 2026. El S-84 Mateo García de los Reyes, en febrero de 2028. “Estos plazos se consideran realistas, cumplibles y de bajo riesgo”, sostiene Defensa.

El asunto de la disuasión armamentística y la inteligencia militar no es baladí. España cuenta con casi 8.000 kilómetros de costa, está bañada por el mar Mediterráneo y el océano Atlántico -dos hipotéticos escenarios bélicos- y tiene al sur el Estrecho de Gibraltar, por el que circulan alrededor de 82.000 buques al año y un gran volumen de submarinos, algunos de ellos nucleares.

En un cable de Wikileaks, EEUU advirtió de la importancia del Estrecho como uno de los lugares cruciales para la geoestrategia mundial. En la actualidad, países vecinos cuentan con una notable dotación de sumergibles en activo. Francia dispone de 10. Argelia, de seis. Portugal, de dos. La Armada sólo cuenta con el Tramontana (S-74), que ya debería estar en desuso, y con el Galerna (S-71), en taller hasta finales de año para su reparación.

Fuentes oficiales de la Armada destacan del submarino que construye Navantia "la posibilidad de lanzamiento de misiles antibuque y de ataque selectivo a objetivos en tierra, y su gran discreción, principal virtud por su contribución directa a la disuasión".

Con estas nuevas cuatro adquisiciones la Armada seguirá contribuyendo a las operaciones de la OTAN y la UE "con unos medios modernos, eficaces y compenetrados".




En torno a 2.000 personas trabajan a diario en el astillero de Cartagena para poder entregar en plazo la primera unidad de la serie S-80. Javier Carbajal


Las cifras del proyecto

Presupuesto: 3.907 millones de euros

Unidades adquiridas por la Armada (Ministerio de Defensa): 4

Carga de trabajo: 2.000 empleos directos + 7.000 indirectos

Eslora: 81 metros

Diámetro del casco: 7,3 m.

Desplazamiento en inmersión: 2.965 toneladas.

Autonomía: 50 días

Tripulación: 32 + 8 fuerzas especiales

Velocidad en superficie: 10 nudos

Velocidad en inmersión: 19 nudos

Capacidad de munición: 12 armas largas y 6 tubos lanzatorpedos.

Tipo de munición: Torpedos DM2A4, misiles Sub-Harpoon y minas navales inteligentes.

Otras características: registros acústicos muy reducidos; detección acústica pasiva de alto rendimiento; sistema AIP de propulsión (reformador bioethanol + pila de combustible).
Ruptura con Francia


En 2004, con Federico Trillo (Cartagena, 1952) al frente del Ministerio de Defensa, se autorizó que en el astillero de Navantia de su ciudad natal se iniciaran los trabajos para desarrollar este sumergible. La Armada española necesitaba relevar a sus cuatro submarinos de la serie S-70.

El país, con una larga tradición en la producción de artefactos navales, carecía de experiencia en su diseño. Siempre habían sido ingenieros franceses quienes trazaban las líneas maestras, como en las series S-70 y Scorpène, predecesoras del batiscafo que está en construcción. Ellos hacían los planos y los 'curritos' españoles fabricaban el sumergible.




En la nave a la que accede EL ESPAÑOL hay partes todavía sin ensamblar del S-82. Javier Carbajal



Hasta 2009, España mantuvo un acuerdo con el país vecino para desarrollar submarinos y venderlos después a terceros países. Los ingenieros franceses los diseñaban y desarollaban, y los astilleros españoles los construían. Así se llegó a acuerdos comerciales con Chile o Malasia, a quienes se vendió el Scorpène, una serie que la Armada nunca ha usado.

Pero aquella ruptura abrupta con Francia acabó en un juzgado. El país vecino denunció por plagio a España en mayo de 2009 ante el Tribunal de Arbitraje de París. Finalmente, ambos países acabaron resolviendo la disputa de manera amistosa.
La fecha clave

En febrero de 2020, el capitán de fragata Alfonso Carrasco Santos dijo que “el astillero no fue lo suficientemente crítico con sus verdaderas posibilidades como constructor en solitario”.

Se refería, en gran medida, a los problemas técnicos con los que Navantia se topó siete años antes, en 2013. Al introducir los diferentes sistemas que iba a incorporar el submarino, los ingenieros españoles se encontraron con un sobrepeso de 125 toneladas. Un exceso considerable si se se compara con las alrededor de 3.000 toneladas totales del S-81.




Tablón en el que los operarios que trabajan en el S-81 dejan sus tarjetas para pasar los tornos de seguridad. Javier Carbajal



Este hecho provocó que Navantia tuviera que recurrir a la US Navy y, a su vez, a Electric Boat, el mayor fabricante mundial de submarinos, que le cobró 14 millones por reconducir el proyecto. Se tuvo que alargar la eslora en diez metros (de 71 a 81 m.) para compensar el sobrepeso.

"Fue un momento clave en el devenir del proyecto. Tuvimos que parar y sentarnos a valorar qué hacíamos", admite Ignacio Núñez, jefe de la oficina de programas de Navantia en Cartagena.

"O decidíamos no continuar con lo que teníamos en mente y con las características que habíamos pensado, o seguíamos adelante con los cambios que se exigían y sabiendo que los plazos se dilatarían. Optamos por la segunda opción. Ahora vemos que fue un acierto".




Ignacio Núñez, jefe de la oficina de programas de Navantia en Cartagena (Murcia), el pasado martes. Javier Carbajal


Sistema AIP

Al poder armamentístico que la serie S-80 proporciona a la Armada se une la capacidad de estos submarinos en el terreno de la inteligencia militar. En su interior lleva integrados varios sonares ultrapotentes que permiten interceptar sonidos desde larga distancia.

Otro de los grandes avances de la serie S-80 es su sistema de propulsión anaeróbico AIP (Air Independent Propulsion), que permite períodos de inmersión de hasta 21 días sin necesidad de salir a flote. También se ha pensado en mejorar la habitabilidad de la instalación con respecto a los S-70. Cada militar tendrá su propia litera y se ha instalado un juego de luces que simulará de una manera más certera la noche y el día.

“Cuando lo botemos, seguramente será el submarino más avanzado y más sigiloso del mundo”, explica Germán Romero, director de ingenieros del astillero murciano. “En este sector hay una carrera por ser el mejor y Navantia ha entrado de lleno en ella”.

En julio de 2019, Navantia presentó una oferta al concurso abierto por India para adquirir seis submarinos. Se trata de un proyecto por el que se compraría el diseño del S-80, pero la construcción se dejaría en manos de los astilleros locales.

Según distintos medios indios, se trata de una inversión que ronda entre los 6.300 y los 7.000 millones de euros. En la empresa española cruzan los dedos para llevarse la adjudicación y comenzar a rentabilizar un programa que pareció torcerse a mitad de camino pero que ha situado a la ingeniería española en la cúspide del mercado internacional de batiscafos.


https://www.elespanol.com/reportajes/20210328/destapamos-s-81-submarino-espana-silencioso-dispara-torpedos/569193654_0.html

martes, 16 de marzo de 2021

España recela del F-35 de EEUU pero el 'gran caza' europeo es un cúmulo de problemas





El último dardo al F-35 proveniente de Europa ha llegado de España: no se ve con buenos ojos el caza estadounidense, pero nuestra apuesta, el proyecto europeo FCAS, tampoco despega

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14/03/2021 - 05:00 Actualizado: 14/03/2021 - 10:48





El futuro de la aviación militar española, nunca mejor dicho, sigue ‘en el aire’. Hay demasiados frentes abiertos y otros, sobre el papel ya cerrados, no dejan de complicarse día tras día. Uno de estos últimos es el futuro avión de combate europeo, el FCAS, que parecía estar encarrilado, pero al que cada día le ‘nace’ algún obstáculo. La última novedad la ha puesto sobre la mesa el propio partido en el Gobierno en España, asegurando no ver con buenos ojos una posible inversión en el caza estadounidense F-35. El problema es que la alternativa, el supercaza europeo FCAS, sigue siendo de momento solo un sueño.

El último dardo al F-35 proveniente de Europa ha llegado precisamente de España. "El F-35 Bravo es un avión puramente estadounidense. Esta compra no sirve para Europa. La autonomía estratégica es importante no solo por razones militares, sino también porque el dinero europeo financia la industria, el empleo, la investigación y la tecnología en Europa". Así se expresó esta semana la diputada socialista Zaida Cantera, portavoz de la Comisión de Defensa en el Congreso, al ser entrevistada en la cadena de radio alemana Deutschlandfunk. Las declaraciones no han pasado desapercibidas.


Juanjo Fernández

Contactada por este diario, Cantera asegura que, "salvo que la compra de Europa a EEUU del F-35 genere empleo y actividad económica en España, no se debe considerar". La alternativa debe ser el FCAS, porque apostar por este consorcio europeo entre Alemania, Francia y España, es "apostar por nuestras empresas", señala.

No hay que darle muchas vueltas para tener claro que hay que apostar por la industria de defensa propia y europea. Las ventajas son notorias. Por un lado, con la fabricación de armamento se obtiene esa tan ansiada independencia en los suministros, pero además se consiguen ventajas económicas y sociales. La adquisición de armamento en el exterior supone un desembolso que unas veces viene aparejado con ciertas contraprestaciones industriales, pero otras veces no. El desarrollo y fabricación de armamento nacional sería lo ideal. Todo queda en casa. Se potencia la investigación con otras posibles aplicaciones fuera del campo militar, se generan puestos de trabajo y se abre la vía a los mercados de exportación. Cuando el desarrollo no es posible acometerlo en solitario hay que recurrir a programas multinacionales, algo que también es positivo pues parte de los beneficios recaerán en la industria nacional.

Sin embargo, no todo son ventajas. Hay zonas ‘grises’ que conviene recordar. En los programas internacionales, y hablamos de los europeos, pueden surgir algunos problemas. El más evidente es que hay que gestionar el reparto de cuotas con unos socios que procurarán quedarse con la ‘parte del león’, sobre todo cuando un socio como España comparte proyecto con pesos pesados como Francia o Alemania e incluso Italia.

Otro de los problemas de este tipo de desarrollos es que van casi irremediablemente asociados a retrasos y sobrecostes. Es el precio a pagar por tener que adaptar el producto a las peculiares necesidades de cada socio. Casi cualquier caso sirve de ejemplo, desde el Eurofighter hasta el Tigre, donde por citar este último, España tardó 13 años en recibir su flota completa de 24 helicópteros, cuando Boeing, que competía con su modelo Apache, prometía entregar los 24 helicópteros en dos años.
Delicada situación española

La situación actual de las Fuerzas Armadas españolas y en concreto de sus medios aéreos, es bastante delicada. A unas inversiones cada vez menores y muy por debajo de las de nuestros vecinos y aliados, se une un grave problema de material que, coincidiendo en el tiempo, hay que renovar con urgencia. Una vez más hay que referirse a la situación de los F-18 de Canarias, adquiridos de segunda mano y nunca modernizados, cuyo reemplazo no acaba de quedar resuelto pues el precio actual de los Eurofighter, según el último paquete adquirido por Alemania (donde España debía colocar su pedido), es muy elevado y del orden de los 140 millones de euros por ejemplar.

También está el relevo de los aviones de patrulla marítima P-3 Orión, aún con dudas, pero donde se descarta el avión americano P-8 Poseidón (el mejor en su cometido) y todo apunta a que se reemplazarán por C-295 Persuader. También está el reemplazo de los aviones de adiestramiento avanzado, donde la propuesta de AIRBUS de su AFJT sigue sin definirse y pendiente, además, de la necesaria participación de Francia y Alemania para hacer viable este desarrollo y también el tema de los tres aviones cisterna, los A330 MRTT, cuya adquisición aún no se ha firmado.

La Armada también está en una encrucijada, prácticamente sin helicópteros antisubmarinos a la espera de un NH-90 que no se sabe a ciencia cierta cuándo va a llegar y pendiente de la adquisición de los famosos MH-60 Romeo. A la vez estirando el Harrier, ya que su sustitución parece a día de hoy todavía más incierta.
Tempest y FCAS

En este contexto, las declaraciones de la portavoz Cantera dejan algunos interrogantes. Sobre el proyecto Tempest, el caza de nueva generación que prepara Reino Unido, y un posible interés español, comenta que no es posible para España después del Brexit. El Tempest lo lanzan los británicos porque no se sentían muy cómodos en un programa liderado por los franceses. Al Reino Unido se han unido Italia y Suecia por diferentes motivos. Lo de los italianos parece lógico. Además de las implicaciones industriales de Leonardo y su interés en colaborar con BAE Systems, está que las necesidades italianas para su futuro avión de combate se asemejan más a las británicas que a las francesas. De entrada, ellos no necesitan un avión naval, pues esa parcela ya está cubierta y de sobra con el F-35B. Los suecos puede que se hayan apuntado además por el interés de SAAB en participar en desarrollos tecnológicos más allá de la quinta generación actual.

No obstante, no habría que descartar que incluso ambos programas, Tempest y FCAS, convergieran a un modelo único. Los italianos ya lo han apuntado, aunque también podría ser una manera de ‘nadar y guardar la ropa’ por si el Tempest no prospera. El FCAS está teniendo problemas por discrepancias entre los socios. Por un lado, los franceses desde el minuto cero dijeron que la plataforma (el avión) era cosa suya y que el resto, tema de sistemas y desarrollos no tripulados, podía ser cosa del resto de socios. Quieren ‘su’ avión. Además, tendrá una versión naval para portaaviones con catapulta y cables de detención, algo que solo necesita Francia de entre todos los países europeos, mientras que a Italia, Reino Unido y España, les valdría con un avión VTOL (de aterrizaje vertical), que no se va a hacer en el FCAS. Todo esto parece que cada vez gusta menos a los alemanes.

España entra en igualdad de condiciones en el Programa, pero es vista con recelo tanto por Francia como por Alemania por las incertidumbres económicas y la inestabilidad política existente en nuestro país. España ha tenido problemas a la hora de afrontar compromisos de pagos en otros programas militares y estos retrasos, además de generar costes financieros que encarecen los productos, producen una desconfianza entre unos socios que se preguntan cómo un país con problemas de pago pretende entrar en igualdad de condiciones.
A vueltas con el F-35

Todo apunta a que se descarta el F-35 por ser material norteamericano cuando, según la Portavoz de la Comisión de Defensa, hay que ir a hacia el material europeo. Cierto que se trata de una adquisición al extranjero con dudosas contraprestaciones, pero no es menos cierto que ocurre en un contexto donde Italia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Polonia y Noruega, además del Reino Unido, han adquirido el polémico caza, a los que se podrían sumar Finlandia y Grecia. No parece que la ‘estrategia de defensa común’ vaya por buen camino.

Este alejamiento del F-35 condicionaría el reemplazo de la flota española de F-18 y dejaría casi como única alternativa la adquisición de más Eurofighter, algo discutible pero no dramático. El Eurofighter, aunque de generación anterior, es un buen avión. Como plataforma no va a avanzar ya que se descartó el asunto de las toberas orientables y su firma de radar (su detección por radares) tampoco mejorará, pero permitirá mantener una buena capacidad de combate aéreo.

Otro tema es el caso de la Armada y aquí sorprende la referencia explícita al “F-35 Bravo”, la versión VTOL para aterrizaje vertical, que es el único avión que existe para reemplazar al Harrier. Si esta mención significa un rechazo al F-35B, supone de facto la renuncia a disponer de aviación embarcada de ala fija, con todo lo que esto significa.

Una cosa es perder prestaciones y otra bien distinta perder capacidades. Un ejemplo: con el futuro C-295 Persuader frente al actual P-3 se perderían prestaciones, pero se mantiene la capacidad de patrulla marítima. Con el F-35B la Armada ganaría prestaciones (un salto enorme) frente al Harrier, manteniendo la capacidad de operar con aviones embarcados. Pero sin el F-35, en el 2030 se dará fin y se perderá esa envidiable capacidad que italianos y británicos se han apresurado a mantener y que nos da una ventaja táctica sobre otros países de nuestro entorno. Esto sería un error histórico.

Sin aviones embarcados, la Armada perderá capacidades en cascada. Sin apoyo aéreo, su fuerza anfibia no podrá actuar de manera independiente en escenarios exigentes ni utilizarse como fuerza de proyección, lo que significaría cuestionar su propia dimensión, así como los buques de asalto anfibio. Todo un despropósito que haría bajar varios peldaños el propio valor de la Armada y el prestigio de España en el ámbito internacional.


https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2021-03-14/f35-caza-fcas-tecnologia-militar-espana-alemania_2989956/

jueves, 25 de febrero de 2021

Compra de misiles para tanques Leopard desde España





Próximamente, el Ejército español adquirirá un gran número de misiles para los tanques Leopard que tiene a un coste total del programa que alcanza los 3,6 millones de euros y se convocará a licitación para este suministro.

Se trata de misiles de 120 mm utilizados por los tanques españoles Leopard 2 con los españoles encargando misiles perforantes, explosivos y orbitales siendo el número de misiles a pedir 558 con un coste por misil de 6.540 euros impuestos incluidos.


Según las especificaciones fijadas por el Ejército español, el misil debe tener una velocidad de salida del cañón de al menos 920 m / sy un alcance efectivo de 3.000 metros. Además, el misil debe ser capaz de perforar un muro de hormigón de 200 mm de espesor para poder operar a temperaturas de -35 a +52 grados Celsius y finalmente si son compatibles con los barriles L 44 y L 55 de los tanques Leopard.

Las empresas candidatas son IMI (Israel Military Industries), Northern Technologies, A. Paunker, Nexter Munitions y Fabrica de Municiones de Granada. Se considerarán cuatro criterios para la selección del ganador, el Precio (75%), la esperanza de vida de los misiles (15%), la sensibilidad de los misiles 97%) y los detonadores (3%). La empresa que será contratista del programa de la licitación deberá iniciar las entregas de los nuevos misiles a partir de diciembre de 2021 con el modo de transporte que desee.


https://www.el.gr/war/agora-vlimaton-gia-ta-armata-leopard-apo-tin/

El Tramontana se resiste a jubilarse y la Armada estudia dar al submarino un año más de trabajo




Tramontana. Foto: Armada Española


Los retrasos en las entregas de los S-80 provoca que planteen alargar la vida a este sumergible hasta 2023, fecha en la que está previsto que la Armada ya pueda contar con el Isaac Peral
25/02/2021 -


CARTAGENA. La Armada afronta un gran desafío para los próximos año: mantener la capacidad operativa y asegurar una transición ordenada de los submarinos S-70 a los S-80.

En la actualidad, la Armada opera dos submarinos S-70, el Tramontana y el Galerna (en la recta final de su quinta gran carena). Ambos convivirán probablemente con las primeras unidades de la serie S-80. Según el propio calendario de la Armada, los cuatro submarinos de esta serie (Isaac Peral, Narciso Monturiol, Cosme García, Mateo García de los Reyes) deberán estar en servicio en el año 2027.

El submarino Tramontana, perteneciente a la serie S-70 de la Armada, salió de su cuarta y última gran carena en 2016, por lo que el año que viene (2022) este submarino debería acabar su vida útil de servicio, tras haber transcurrido 38 años desde su botadura en 1984. Este sumergible es el único operativo en la Armada Española, hasta que en el segundo semestre de 2021 finalice la gran carena del Galerna.

Las grandes carenas son operaciones de una gran magnitud, requieren en torno a dos años de trabajo durante los cuales se desmontan, recorren y montan alrededor de 10.000 equipos. Para ello, se emplea alrededor de 300 profesionales tanto de Navantia como de la industria auxiliar, pertenecientes a distintas áreas de trabajo.

Pero desde la Armada estudian alargar la vida útil del Tramontana, tal y como informa elconfidencialdigital.es, ya que los retrasos que ha generado la pandemia este pasado 2020, supone que la nueva clase de submarinos, los S-80, no estarán operativos hasta 2023. Debido a los persistentes retrasos de esta clase, ha sido necesario realizar una gran carena adicional a los tres submarinos de la anterior clase Galerna.

Pero para que el Tramontana pueda jubilarse más tarde de lo previsto, deberá someterse ahora a una serie de estudios de la plataforma y de los sistemas que lleva embarcados. La Armada ha sacado a licitación un contrato de servicios de asistencia técnica de apoyo para el mantenimiento de los submarinos S70 del Arsenal de Cartagena durante el año 2021.

En el mismo explican que el objeto de este contrato es valorar los diversos desarrollos de apoyo logístico dirigido al mantenimiento de los submarinos clase 'Agosta' correspondientes a las inmovilizaciones a desarrollar a lo largo de la anualidad 2021.

Y dentro de las actividades a realizar se incluyen los siguientes en el Tramontana: (alargamiento vida operativa) y las modificaciones que de manera extraordinaria se determinen. Explica el mismo diario digital que esta circunstancia ya se llevó a cabo con los submarinos ‘Galerna’ y ‘Mistral’ (este último ya dado de baja). Navantia y Naval Group autoridad de diseño de los submarinos de la clase ‘Agosta’ S-70, serán los que determinen qué actuaciones deben realizarse, en el caso de que la Armada decida definitivamente darle continuidad al submarino hasta 2023.

Para que la transición sea ordenada, la Armada quiere que las clases S-70 y S-80 convivan en el tiempo: el Tramontana (S-70) le dará el relevo al Isaac Peral (S-80) y todo hace prever que al menos en 2023 puedan coincidir como miembros activos de la flota.


https://murciaplaza.com/el-tramontana-se-resiste-a-jubilarse-y-la-armada-estudia-dar-al-submarino-un-ano-mas-de-trabajo